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El cortador de césped

Ancelotti debe ser cesado

Ancelotti, en la banda de Yeda.
Ancelotti, en la banda de Yeda.HAITHAM AL-SHUKAIRIAFP
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La goleada del Barça a todo un Real Madrid en una final es, simplemente, una vergüenza para el prestigio blanco. Es absolutamente inaceptable. Y todo apunta a un entrenador que no está capacitado para seguir y que no se puede mantener en en el puesto. Ni con un jugador más, el Madrid tuvo estrategia ni sensaciones para una sola ocasión de gol con la que maquillar un resultado escandaloso.

La maravillosa primera jugada de Mbappé en tan sólo seis minutos, presagiaba un partido con posible final feliz. Pero fue un espejismo. Courtois había salvado dos veces a su equipo en los minutos iniciales, lo que, finalmente, fue el prefacio de que el Madrid acabaría goleado y terminaría con un ridículo espantoso.

Con Lucas Vázquez y, sobre todo, el maula de Tchouameni, estaba claro que poco a poco el Madrid terminaría por recibir gol tras gol, hasta cuatro en un primer tiempo absolutamente antológico del gran Barça de Flick, que se ha reivindicado como lo que es, un gran entrenador. Hasta tal punto que con el sistema de juego con Pedri, Lamine Yamal, Lewandowski y, sobre todo, Raphinha, el mejor jugador de la final, hipnotizaron al Madrid, que jugaba como los equipos italianos de hace 20 años.

No se puede perder por goleada con un Mbappé maravilloso y otros grandes jugadores. El Madrid fue, casi siempre, un esperpento, como un juguete para ser machacado por las piernas de un Barcelona absolutamente exhibicionista.

¿Por qué no jugó desde el principio Asencio? ¿Por qué Valverde no jugó de lateral? ¿Por qué pretender que con el puñetero bloque bajo del italiano se podía ganar a un rival excelso? Son preguntas que sólo un técnico puede responder.

Ancelotti se ha convertido en un peligro, un entrenador nocivo, caduco, insoportablemente mediocre. Ya no sabe desde hace tiempo de qué va el juego actual. Ya le pueden traer a Mbappé, Bellingham, Haaland o resucitar a Di Stéfano. Carletto los hará peores.

Florentino Pérez deber resolver la salida del italiano ya. No puede seguir creyendo a Jose Ángel Sánchez, que le ha protegido con descaro y equivocación. O acaba con él, o el italiano acaba con el Madrid. Esta temporada terminaría en una tragedia del Real Madrid.

Jugó Olmo y cualquier estamento de la FIFA puede anular todo lo que suceda hasta ahora, porque es un fraude provocado por otro insoportable Pedro Sánchez que, obsesionado por los escaños catalanes, es capaz de pervertir y manipular hasta el fútbol, que parecía intocable. Es todo un reflejo de lo que está sucediendo estos días.