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La devastación del fútbol base en la zona cero de la catástrofe: Ligas inviables, 100 clubes arruinados, 18.000 fichas paralizadas y 20.861 partidos afectados

Hay categorías regionales en las que un tercio de los equipos han perdido todo bajo las aguas.

El campo de fútbol municipal en Paiporta.REDA SLAFTI (Imagen) // A. DI LOLLI (Foto)
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Camina Yolanda Folguera por las desoladas calles de Paiporta, con barro por todas partes. Sólo han pasado unos días desde la tragedia y sigue subiendo la cifra de fallecidos. No obstante, cuando la ven, muchos niños salen a la ventana: "Yolanda, ¿vamos a volver a entrenar?". Y ella, como presidenta del Club E1 Paiporta, también se lo pregunta, aunque les responde: "Hoy no, pero entrenaremos". "Nuestro objetivo es que recuperen la ilusión", cuenta Yolanda a EL MUNDO, en uno de los pocos momentos que ha podido encontrar cobertura en el móvil.

Según la Federación Valenciana de Fútbol hay entre 80 y 90 clubes afectados por los estragos de la DANA, y 105 instalaciones deportivas. En total, contabilizan 18.000 licencias federativas de jugadores que no van a poder practicar "la cosa más importante de las cosas menos importantes", como solía decir Jorge Valdano. Desde el organismo quieren dejar pasar estos primeros momentos de luto y duelo antes de plantear un Plan Marshall para reconstruir el fútbol valenciano.

De momento, la Federación, junto a LaLiga y la Liga F, así como las delegaciones de la Federación en la Comunidad Valencia y Castilla-La Mancha, anunciaron el martes la creación de un Comité de crisis que redundará en la ayuda económica para reconstruir las instalaciones. Nadie duda de que al menos el partido de marzo de la selección española (los cuartos de final de la Liga de Naciones) será en Mestalla y que la recaudación servirá para ayudar en la recuperación de una actividad esencial para miles de niños y niñas.

Los coches, apilados en lo que antes era el campo de fútbol.
Los coches, apilados en lo que antes era el campo de fútbol.ALBERTO DI LOLLI

"Hay muchos campos arrasados y hacer uno nuevo cuesta 180.000 euros. No hay dinero para rehacerlos, necesitamos ayuda estatal", cuentan desde la Federación valenciana a este periódico. Pero insisten en que no hay prisa, que aún hay niños que han perdido la vida o que se han quedado sin padre y que lo importante es brindar el máximo apoyo a las familias que han sufrido daños personales.

Folguera ya ha podido contactar con la mayoría de las 700 familias que tienen relación con los clubes que preside (el de fútbol y uno de baloncesto), pero aún hay alguna de las que no tiene noticias. "Quiero pensar que no tenemos cobertura en la zona y que no se puede contactar. Sí que es verdad que nos han tocado víctimas de papis muy cercanos, padres, abuelos... A esas personas son a las que más hay que ayudar", cuenta.

"Se las ha tragado la tierra"

El E1 Paiporta es uno de los clubes que pertenece, por ejemplo, al grupo 2 de la categoría Preferente de la Comunidad Valenciana en su edad alevín. De los 16 equipos que componen ese grupo, cinco se han visto seriamente afectados por las inundaciones de esta devastadora DANA. De hecho, desde la Federación Valenciana hablan de una afectación de 20.861 partidos. "Nuestras instalaciones se las ha tragado la tierra", revela Yolanda, y añade que también las del club vecino, por lo que no tienen manera de juntarse "aunque sea entrenando menos", para poder reactivar el fútbol en su municipio.

Asier, el portero del Paiporta, "pagaría por volver a jugar" según revela su madre, Erika Lacuesta. Él, con tan sólo 15 años, se salvó de milagro de morir ahogado. Aunque no tuvo entrenamiento, algo que "hubiera sido la muerte" para él y para todos los niños del club, el martes la tromba de agua le cogió fuera de su domicilio y tuvo que pasar la noche en casa de un amigo porque no le dio tiempo a volver a su casa. Hoy, el campo en el que entrena está enterrado bajo medio metro de barro y él se afana junto a sus compañeros de equipo en limpiar su municipio a base de paladas. "Al menos están entrenando físico", se permite Erika una única broma entre la tragedia que rodea su población.

Una de las canastas del polideportivo.
Una de las canastas del polideportivo.ALBERTO DI LOLLI

Asier lleva jugando desde los tres años en el E1 Paiporta y el fútbol siempre ha sido un motivo de alegría. Tanto, que Erika asegura que el parón de la pandemia le supuso una pequeña depresión. Al menos, esta catástrofe le ha cogido con un grupo mucho más unido. "Que vengan sus compañeros de Picassent a ayudar le levanta mucho la moral", indica la progenitora, y asegura: "Esperamos que no se estropee toda la temporada. Por los niños y por su salud psicológica".

"Autobuses que trasladen a los niños"

En Catarroja, como en todos los lugares afectados, aún están en "estado de shock". Allí también se alegran de haber cancelado los entrenamientos el martes fatídico, porque consiguieron "evitar una tragedia". Según Óscar Banacloy, presidente de la Escuela de Fútbol de Catarroja, con 43 equipos y más de 720 jugadores, aún no ha habido familias que hayan preguntado por la vuelta del deporte. "No piensan en ello, están aún centrados en sacar fango y lodo", explica. Afortunadamente, en el club no tienen conocimiento de daños personales y confían en que puedan recuperar al menos uno de los dos campos en los que suelen jugar.

Así, cuando pasen estos primeros momentos de duelo, la idea es buscar alternativas para que los niños y adolescentes pertenecientes a los clubes afectados puedan recuperar su rutina. "Por ejemplo, autobuses que trasladen a los niños para poder entrenar en otras instalaciones", sugiere Yolanda. Y es que, como aporta Banacloy, prácticamente todos los padres del club han perdido sus vehículos, con lo que no habría posibilidad de desplazarse con los niños a otro campo a jugar.

Desde el fútbol base se reclaman ayudas económicas no sólo para reponerse de las cuantiosas pérdidas que han sufrido estas asociaciones deportivas (Yolanda calcula que en torno a los 50.000 euros en su club), sino para poder pagar algo al personal de formación. "Viendo cómo está todo, igual hemos interiorizado que el fútbol viene después", concluye Banacloy.