FÓRMULA 1 2025

F1

El unicornio azul de Sainz

La pegatina del unicornio, en el casco de Sainz en Bakú.
La pegatina del unicornio, en el casco de Sainz en Bakú.WILLIAMS F1
Actualizado

En mi lista de canciones preferidas hay una de Silvio Rodríguez llamada Unicornio. El cantautor cubano la escribió para homenajear a su amigo poeta y revolucionario Roque Dalton, que acababa de morir. «Mi unicornio azul, ayer se me perdió...» decía Silvio en una letra llena de metáforas y sensibilidad que aludía también a su pérdida de inspiración y a la sequía creativa que padeció durante un largo período de tiempo. Carlos Sainz encontró a ese unicornio azul en Bakú. Era una pegatina en la parte de atrás de su casco que había dibujado una pequeña aficionada para que le trajese suerte a su piloto favorito.

Al igual que Silvio Rodríguez y su sequía creativa, Carlos atravesaba la peor racha de su carrera con seis grandes premios consecutivos sin puntuar. Lejos de estar poco inspirado, a diferencia de Silvio, Carlos había tenido ritmo y buenas sensaciones en todo ese calvario, pero por distintas razones siempre algo había salido mal. Todo lo contrario que en el otro lado del garaje, donde su compañero Alex Albon había acumulado un botín de puntos que le había catapultado hasta la séptima posición del campeonato. Carlos era, mientras tanto, decimoctavo.

Para saber más

El podio de Bakú significa muchas cosas para Carlos. Es el fin de la mala racha, es el primer puñetazo serio en la mesa, es la mayor alegría de Williams en mucho tiempo, es una declaración de intenciones y es un alivio. Alivio porque, aun siendo el más resiliente y testarudo de la parrilla, tantos sucesos paranormales estaban empezando a descascarillar su moral.

Carlos es el segundo piloto de la historia que logra subir al podio con un McLaren, un Ferrari y un Williams. El único hasta ahora había sido Alain Prost. Desde un punto de vista más anecdótico, Carlos ha logrado subir al podio antes que Lewis Hamilton en Ferrari, su sucesor en la escudería italiana.

Sólo Max Verstappen y George Russell lograron terminar por delante del español. Max fue el único que le venció el sábado en clasificación, George lo hizo el domingo gracias a una estrategia agresiva y a un pilotaje sin fisuras. El holandés encadena dos fines de semana consecutivos haciendo pole y victoria. En los últimos tres grandes premios, él solo ha conseguido más puntos que cualquier equipo de la parrilla. 68 de 75 posibles. McLaren, con sus dos pilotos, ha logrado 63. Y a partir de aquí empieza el morbo matemático.

¿Hay que meter a Max en la batalla por el campeonato? Está a 69 puntos de Oscar Piastri, pero sólo le quedan siete carreras y tres sprint races por delante. En McLaren no se fían y su director, Andrea Stella, ya reconoció incluso antes de que ganase Max en Bakú, que el holandés seguía siendo rival al título. Lo cierto es que desde Italia algo ha cambiado en Red Bull y desde Italia los nervios se están disparando en McLaren. Piastri empieza a derretirse y acaba de firmar el peor fin de semana en dos años y Lando Norris sigue mostrándose blando e incapaz de aprovechar las oportunidades. No ocurrirá, pero la mejor forma de poner pimienta a este campeonato sería ver a Verstappen en modo caza haciendo temblar las piernas de los pilotos de McLaren.

De Aston Martin mejor no hablar. En un circuito como Bakú de baja carga aerodinámica ni la magia de Fernando Alonso puede generar un milagro. Aston Martin fue, junto con Alpine, el peor equipo del gran premio. Terminada la carrera, el asturiano pronosticó que volverán a ser los peores en otros circuitos similares como México o Las Vegas, pero que en los de alta carga como Singapur, quizá Brasil o Qatar, donde la resistencia aerodinámica y la velocidad punta no son tan importantes, quizá haya una oportunidad de volver a entrar en los puntos.

Sufrimientos aparte, voy a desempolvar el viejo disco de Silvio para disfrutar otra vez con su Unicornio. Un poco de poesía en la tecnológica Fórmula 1 siempre viene bien.