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Los correveidiles

Pedro Pablo Parrado: "La radio deportiva que se hace ahora la inventé yo. Fui un pionero"

Fue mucho tiempo la tercera vía de la noche radiofónica, la cara pacífica de la guerra García-De la Morena. Ahora, con todo hecho ya, repasa sin ahorrarse detalles una carrera que pudo haber sido más, pero le gusta así.

Pedro Pablo Parrado: "La radio deportiva que se hace ahora la inventé yo. Fui un pionero"
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En la radio deportiva española de las últimas cinco décadas ha habido una constante. Una que nunca lideró la audiencia ni protagonizó batallas legendarias ni se forró, pero mantuvo su programa, Goles, 42 años en antena, de emisora en emisora y siempre con los suficientes fieles como para importar. Pedro Pablo Parrado (Gijón, en algún momento del siglo XX) lo ha vivido todo y no tiene problema en contarlo. Salió en junio de Radio Marca y ahora prepara un podcast que se llamará A Balón Parrado, porque se niega a jubilarse. "El periodismo no tiene edad. Mi referencia son los americanos. Larry King estuvo en la tele con sus tirantes hasta los 80 años, pero aquí con 50 ya te quieren mandar para casa. Eso no puede ser", se resiste.

¿No estás cansado ya de pelear?
No, no, no. Tengo fuerza. El periodismo sigue siendo el cuarto poder, el periodismo depende del periodista y el periodista, si de verdad lo es, será periodista siempre. Lo tengo clarísimo. Mi objetivo es llegar hasta el Mundial de España. Joder, si cubrí el del 82, quiero rematar con el de 2030.
Es difícil valorar cómo de fácil o difícil lo tienes porque nunca has revelado tu edad.
Estoy entre el seis y el siete, es todo lo que te voy a decir. No tengo Wikipedia ni nada de eso. Siempre he sido independiente y me he mantenido un poco al margen de todo ese politiqueo periodístico, pero he estado en las cuatro grandes cadenas de este país y he asistido a cosas increíbles. He asistido, por ejemplo, a la compra de la Cadena Rato, donde 'Goles' era el programa estrella, a la ONCE. Ramón Rato, el hermano de Rodrigo, me enseñó el talón por 5.000 millones de pesetas, yo fui parte de esa operación. Lo he visto todo y he creado mucho.
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¿Qué has creado?
La radio deportiva que se hace ahora la inventé yo y quiero reivindicar 'Goles' como un programa pionero. Fui rompedor, fui transgresor, fui innovador. Creé las tertulias porque pensé que el periodista era el único que decía cosas y al que tenía sentido escuchar opinar y debatir. Los protagonistas hablaban poco y contaban aún menos. Y en la radio estábamos asistiendo a los monólogos de José María García, una radio doctrinaria y de púlpito. ¿Cómo cambié eso? Busqué periodistas, inventé las tertulias, aligeré el tono y creé las secciones humorísticas dentro de los programas que, por cierto, acabaron costándome la salida de Onda Cero.
¿Por qué?
Hicimos una imitación de García hablando con Dios, le molestó, empezó a atacarnos, la cadena quiso que dejáramos de hacer esas parodias y nosotros hicimos el doble. A la calle, claro. Aquello lo hacían dos periodistas magníficos que fueron de mis mejores socios: Juanma Rodríguez y Rafael J. Álvarez. Rafa, que luego le habéis tenido muchos años en EL MUNDO y se acaba de jubilar, empezó conmigo. Siempre he tenido buen ojo para descubrir periodistas jóvenes y formar equipos. Aquel despido fue un momento crucial en mi carrera porque en Onda Cero yo hubiera despegado. Siempre estaba ahí entre García y De la Morena y aquel, en una radio fuerte y nueva, era mi momento.
¿Te frustra haber vivido siempre en las afueras del éxito masivo?
No, he sido lo que he querido y he mantenido 42 años mi programa en las ondas. Eso es la leche. Mi clave fue empezar a las 22:30 y pillar a toda la chavalería. La gente joven escuchaba 'Goles', los iba enganchando y me fue siguiendo toda su vida. Para un profesional, lograr eso es la hostia. Y, luego, muy pocos pueden decir que han creado un modelo de éxito. Lo que se hace ahora es lo que yo hacía ya hace 40 años. Una vez que los periodistas perdimos la batalla y claudicamos ante el silencio de los futbolistas, que es una vergüenza, lo que hay que hacer ahora son tertulias, contar historias y, cuando se pueda, dar noticias.
Cada vez se dan menos.
Sí, porque los clubes y los deportistas ya controlan totalmente su mensaje, pero aún se puede. Yo di la noticia de que Ancelotti tenía una oferta de la selección de Brasil y él lo confirmó al día siguiente en rueda de prensa. Por cierto, tenía que haber aceptado y haberse ido.
¿Sientes que se te reconoce ese papel de pionero?
Sí, se me ha reconocido y se me reconoce. Lo que más me emociona es que los periodistas me llamen maestro y me pasa constantemente. El otro día fui de visita a Marca y toda la redacción se puso en pie, aplaudiendo y gritando: "¡Viva el periodismo!". Eso a mí me llena más que cualquier éxito profesional.
Al salir de Radio Marca, y aunque tú no lo hagas, sí decidiste jubilar 'Goles'. ¿Por qué?
'Goles' se merecía cerrar su ciclo en un gran medio como Marca, en lo alto, con el reconocimiento de todo el mundo. Eso demuestra otra cosa que para mí ha sido fundamental y en esta profesión se desprecia: soy buen tío. Eso me ha penalizado. Soy independiente, no necesito estar todo el día de despacho en despacho haciendo la pelota para que me promocionen. Me centro en trabajar, hacer periodismo y cuidar a la gente. Que esté todo el mundo feliz. He tenido casi siempre bajos presupuestos y he estado ahí peleando con los gigantes. Me considero en el top cinco histórico de la radio deportiva de este país: García, De la Morena, Juanma Gozalo, José Joaquín Brotons y yo. Lo tengo claro.
¿No metes a ninguno de los actuales?
Respeto mucho a Paco González o a Juanma Castaño, que lo quise fichar cuando aún estaba en Gijón porque ya le veía talento, pero formo parte de la generación de oro del periodismo deportivo. Hacía 'Goles' por todo el mundo, en las habitaciones de hotel de los futbolistas, con los directivos y con los entrenadores, daba igual que estuviese en Reikiavik que en Malta. Eso es ser un privilegiado. En el periodismo sí que cualquier tiempo pasado fue mejor y con diferencia. He tenido la suerte de tener libertad en todos los sitios donde he trabajado y eso que he trabajado en muchos, he vivido muy itinerante. Me gusta cambiar cada seis años porque, si no, te acomodas.
Siendo muy joven, eras la mano derecha de García en la SER y decidiste irte. Seguramente, tu carrera hubiera sido otra de estar allí cuando él dejó la emisora.
Con 25 años, era redactor jefe de la SER y hacía 'Hora 25', el programa estrella, mano a mano con García. Podía haber sido lo que hubiera querido allí, pero quería hacer otro tipo de radio, una radio joven y fresca, que es otra cosa que luego copió De la Morena. Si me hubiera quedado, yo hubiera sido De la Morena porque él entró en la SER cuando se fue Parrado. Esa es la realidad. De hecho, la SER me llamó para volver cuando supo que se iba García, en el año 82, pero yo tenía un contrato con la COPE de seis millones de pesetas al año, que era un dinero en la época, y pensé que allí todo el mundo me iba a comparar con García mientras que en la COPE era yo, era el diferente. 'Goles' fue el primer programa en cadena de la historia de la COPE, que entonces no era el portaaviones que es ahora. Me pilla a mí esta época en la que Deportes tiene allí un presupuesto de 8 millones y medio y hubiéramos sido la hostia.
¿No te has arrepentido de aquella decisión? ¿No piensas en lo que hubieras podido ser?
Hubiera sido De la Morena, el número uno durante muchos años, porque la SER es un altavoz tras el que triunfa hasta un tartamudo. Esa es la clave. Pero no me arrepiento porque tomé unas decisiones y las asumo. Me he movido en medio de los gigantes, he pasado por todas las cadenas y siempre he tenido trabajo. He estado vivo para irme moviendo porque me encanta mi profesión. Es mi vida. Me gusta crear y pensar. Ojo, que no quiero hacer de menos a José Ramón. Sabía lo que hacía, se hacía el paleto, pero tenía muy claro el tema. Lo que pasa es que tuvo la suerte, no nos engañemos, de que yo me fui. Esa es la realidad. Luego ya él se lo trabajó y montó su película, pero los hechos son los hechos.
¿Cómo viviste la guerra García-De la Morena desde la periferia?
Me daba igual esa guerra. Yo iba a lo mío y pasaba de todo porque, además, como mi programa empezaba antes tenía a todos los protagonistas sin pelearme con ellos. Un día me llama Jesús Gil y me cuenta que ha fichado como entrenador a Javi Clemente. Le llamé y me lo negaba todo porque le había prometido la exclusiva a García. Le jodí la exclusiva y a raíz de ahí empiezan los problemas con José María.
¿Hasta ahí vuestro trato era bueno?
Sí, aunque él nunca entendió por qué me fui de la SER. Yo podía haber ganado mucho dinero junto a él, esa es la verdad. Reconozco que García fue un fenómeno social como no ha existido otro en el periodismo español, no sólo en el deportivo. España se paraba a escuchar la radio a las 12 de la noche y lo que contase era el tema de conversación al día siguiente en los bares. No hay otro caso en el mundo. Esa es la puta realidad y hay que reconocérselo. Paraba España, pero yo quería hacer otra cosa. Además, me jodían los métodos un poco chantajistas que usaba, eso no va nada conmigo. Siempre he pensado que lo importante no es tener el primero al protagonista, es hacerle la mejor entrevista. Es un poco lo que vemos ahora con esta polémica de Motos y Broncano, no entiendo esa obsesión por ser el primero y no por ser el mejor. Analizó mucho este fenómeno.
¿El de 'La Revuelta'?
Sí, porque yo había visto algo a Broncano cuando estaba en Movistar para ver de qué hablaban tanto los chavales y me parecía un tío listo que hace normal lo absurdo, pero que era imposible que triunfara en La 1. Y mira... Es un fenómeno que se ha trabajado durante años en redes sociales y la gente joven se ha enganchado con este chico al que yo valoro porque va allí, cuenta su película, finge que no, pero sabe lo que hace y es un tío muy listo, muy listo. Voy a llamarle para que me lleve al programa porque me alegro de su éxito. Son innovadores, gente que crea algo en lo que nadie más cree y funciona. Un poco lo que yo hice en la radio en su día.
Aparte de ese rifirrafe con García, no has tenido demasiados enemigos en la profesión.
No, porque en esto de las guerras nunca he entrado. ¿Para qué? Nunca lo he entendido. Por eso, ahora tengo la suerte de que todo el mundo me quiere y habla bien de mí, que no es fácil en esta profesión. Soy bueno con la gente, me gusta apoyar, crear equipos y ayudar al que empieza. Me gusta estar con los jóvenes, no ir por encima. Ahora entro en cualquier medio y veo que la gente está acojonada, se sienta allí en silencio y sin moverse. No parece una redacción. Yo estoy acostumbrado al tabaco, a beber una copa de whisky, a irme por la noche de cachondeo... Y ahora nada, macho. Os habéis perdido lo mejor.
¿Eras muy noctámbulo?
Claro. Viví la época dorada del periodismo y de la noche: los 80 y los 90 en Madrid. Salía todos los días. No exagero: todos los días de lunes a domingo. A Pachá, a la Joy, todo dios allí junto. Periodistas, futbolistas, políticos, actrices... El trato con los jugadores era de amistad, yo llegué a meterles putas a los futbolistas en las concentraciones.
¿Cómo? ¿A quién?
Ya te estoy diciendo bastante. Les ayudaba a meterlas de contrabando. Eran otros tiempos.
Parrado posa para la entrevista.
Parrado posa para la entrevista.

Sobre lo que comentabas de formar equipos, muchos periodistas de renombre empezaron contigo.
La fábrica de Parrado. Tengo intuición y olfato para detectar el talento. Los primeros fueron Juanma Rodríguez, Juan Carlos Balmaseda y Rafa J. Álvarez. Otro monstruo como Manolete empezó conmigo. Mónica Marchante fue la primera mujer de 'Goles' y de la radio deportiva española. El primer productor del 'Goles' en la COPE fue Andrés Montes, que me lo colocó Roberto Gómez porque hacían la mili juntos. Gente muy distinta y muy buena. Por ejemplo, con Manolete me decían que cómo dejaba hablar en la radio a un gangoso y yo respondía: "Ese gangoso va a triunfar". Y triunfó.
Rara es la entrevista con un periodista en la que no aparece, antes o después, Roberto Gómez.
Bobby vertebra el periodismo deportivo español. Es el mejor reportero que ha habido y que hay y algunos le toman por el pito del sereno. Hay que respetar a Roberto y a Pipi Estrada, porque han estado ahí, sobre el terreno, y han sacado de todo. No os equivoquéis los jóvenes porque hay mucho prejuicio hacia esa generación por parte de los panenkitas y los pizarritas y es un error. Por ejemplo, el programa de Miguel Quintana tiene salida en una radio temática como Radio Marca, pero no en una generalista. Él habla de fútbol, lo entiende y lo sabe comunicar, pero a la mayoría de la gente le toca los cojones la táctica. Eso no cabe en un medio generalista donde la gente quiere espectáculo e historias, no análisis técnicos.
¿Eso explica el éxito de 'El Chiringuito'?
Claro. Yo veo 'El Chiringuito' todos los días porque me entretiene y no estoy saliendo allí porque acaba a las tres de la mañana y no me sale de los cojones acabar de trabajar a esas horas. Lo miran mal porque hacen bufandeo, pero eso no hace daño a nadie. Yo lo veo desde el principio y siempre supe que iba a triunfar. Estuve un par de veces cuando eran 'Punto Pelota' porque Pedrerol no paraba de llamarme y acabé aceptando, pero ese horario no es para mí, sin embargo lo veo encantado. Es una buena apuesta y, te voy a contar más, yo creé ese formato. Estando en Radio España, me llamó José Frade para Canal 7 y le dije que a las doce de la noche, la hora de las radios, tenía que haber un programa deportivo de televisión. Era una paliza compaginarlo con la radio y lo dejé, pero la idea ya estaba ahí para el que la quisiera y Pedrerol lo vio claro.
¿Echas de menos la adrenalina del programa diario?
Sobre todo la de esos años 80 y 90 en que todo en el deporte español se jugaba de noche en la radio y yo tenía un equipo magnífico. Di protagonismo a los periodistas de prensa escrita porque siempre he sabido que, aunque el periódico da prestigio e influencia, lo que les gusta es hablar en la radio y en la tele porque eso les da popularidad. Mira, otro al que di su primera oportunidad en radio fue a Tomás Roncero porque me llamaba la atención su vehemencia y cómo transmitía su madridismo. Ahora es más personaje que periodista, igual que Juanma [Rodríguez], pese a que ambos eran magníficos profesionales. ¿Y sabes qué? Hacen bien. Eso les ha dado mucho más dinero, bien por ellos.
¿No te preocupa que el bufandeo devore ese periodismo que tanto defiendes?
No, porque son cosas distintas y compatibles. Eso es show, es divertido y el poder real sigue estando en la prensa. Yo siempre he reconocido que soy del Sporting y que el Madrid nos robó dos ligas a mano armada, pero ser de un equipo no te impide hacer periodismo serio. Ahora bien, eres libre de elegir otro camino. Juanma y Tomás han visto que su personaje en 'El Chiringuito' tiene más repercusión que lo que puedan escribir o decir en la radio. Se han convertido en personajes y a vivir. En realidad, esto siempre ha sido así, sólo que antes se disfrazaban más los colores. El duelo Madrid-Barça, cada bando con sus periodistas, ha funcionado siempre aunque a mi me haya jodido tener que hablar siempre de ellos dos. Esta cantinela de lo que manda Florentino en los medios la llevo oyendo toda la vida con los presidentes de Madrid y Barça.
¿Y es cierta o no?
Conozco bien a Florentino. Su primer debate en la radio, cuando se presentó por primera vez, fue conmigo en Radio España. Estaba muy verde y no tenía ni puta idea de esto, pero yo le di juego. Aun así, nunca pensé que iba a ganar las elecciones a Lorenzo Sanz, no me creía lo de Figo. Soy independiente y Florentino lo sabe, le digo a la cara lo que pienso y él respeta más a gente como yo que a los palmeros. Lo sé porque él habla mucho y pone a parir a todo dios, incluso a los suyos. A Ancelotti lo pone a parir todo el rato, dice que es su hijo el que lo hace todo. Florentino tiene ese pecado que es peligrosísimo, el de largar de todo el mundo, y sigue ahí porque tiene mucho poder y la gente se lo aguanta, pero no creo que intente influir más en los medios que cualquier presidente de un gran club.
Los presidentes de antes también rajaban, pero lo hacían en público, que es más divertido.
A Ramón Mendoza y Lorenzo Sanz los tenía cada dos por tres en la radio y me daban juego. Cuando no tenía nada, llamaba a Jesús Gil y me llenaba él solo media hora de programa. Lendoiro y Gaspart, lo mismo. Eran un chollo. Tenía programas donde se ponían a parir en directo. Jesús Gil le dijo en antena a Cuervas, del Sevilla: "Te voy a matar". Y otra noche crucé a Díaz Vega, que había arbitrado al Rayo, con Ruiz Mateos y éste le soltó: "¿Sabes lo que te digo? Eres un mariconazo". Y luego, alguna encerrona les hacía yo también.
¿Por ejemplo?
El Madrid iba líder con Radomir Antic y yo estaba tomando un café con Vicente Miera, que es mi amigo y era seleccionador nacional en ese momento. Me cuenta que echan a Radomir y vuelve Beenhakker, que está fichado ya. Nadie sabía nada, no había rumores, nadie lo esperaba. En el programa, llamo a Antic para que entre en directo y le suelto que le van a despedir. Él no sabía nada y me colgó el teléfono en directo. Fue una faena para él, pero gran radio [risas]. ¿Quieres que te regale una noticia?
Bienvenida sea, claro.
Real Madrid y FC Barcelona serán sociedades anónimas en 2025. No es una suposición, lo digo con seguridad. Es lo que hay. Están obligados, el Barça por necesidad económica y el Madrid porque le fuerzan los tiempos y para mantenerse en la élite del fútbol mundial actual hay que estar en bolsa, no hay más cojones. Florentino lo sabe y está allanando el camino, aunque en realidad va a hacer lo que quiera porque a efectos prácticos es el dueño del club y vive por y para él. Va a presidirlo hasta que se muera, como Bernabéu. ¿Sabes que yo le hice su última entrevista? Era amigo mío, estaba ingresado a punto de morir y me colé en la clínica disfrazado con una bata de médico. Me atendió en la cama. Me quería mucho y me decía unas cosas...
¿Como cuáles?
De García me decía: "¿Cómo puedes trabajar con ese enano hijo de la gran puta con voz de maricón?". Y era bastante racista: "No quiero ningún negro en el Madrid". Si viera al Madrid ahora... Cosas de la época.
Esa entrevista ya da pistas sobre tu edad porque Bernabéu murió hace 46 años...
Pero empecé muy joven... y ha sido la hostia. En mi carrera gana lo bueno por goleada. Escuchar que me llaman "maestro periodista" es gloria bendita. He tenido el privilegio de hacer lo que me gustaba y vivir bien. Quizás con un par de decisiones distintas hubiera sido multimillonario, pero no me arrepiento porque he mantenido mi independencia y tampoco tengo muchas necesidades. Tengo a mi mujer, no tenemos hijos y somos felices. No hay que venderse siempre y, además, el éxito en este país puede ser muy jodido porque somos muy envidiosos. Me da pena porque soy muy patriota. Mucho y convencido. Soy nacionalista español y no me da vergüenza decirlo. Así de claro. Por eso quiero retirarme con un segundo Mundial en mi país. Sería cerrar el círculo de mi leyenda. "Parrado estuvo ahí". Como siempre.