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Mundial de Baloncesto Opinión

Menos Francia, las potencias cumplen

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El jugador francés Guerschon Yabusele (derecha) durante el partido del viernes frente a Canadá.
El jugador francés Guerschon Yabusele (derecha) durante el partido del viernes frente a Canadá.BAGUS INDAHONOEFE

No se le puede poner ninguna pega al debut de España en este Mundial 2023 en el que Costa de Marfil, que es uno de los equipos africanos más cualificados en el campeonato, no ha sido rival para un equipo serio, trabajador, con las rotaciones bien definidas y cada jugador cumpliendo con su papel. Willy Hernangómez, el gran recuperado de la selección, al que la NBA le negó todas las oportunidades, figura en cabeza de esta buena presentación del equipo. Ahora Brasil y otros rivales más cotizados nos situarán mejor al equipo de Sergio Scariolo.

Aparte de España o Estados Unidos cumpliendo con lo previsto, el inicio de este Mundial, con Francia humillada por Canadá con la misma diferencia de 30 puntos que España ha infligido a Costa de Marfil, indica que ciertos valores preestablecidos deban quizá ser reconsiderados. Y, como siempre, el papel de los países del Tercer Mundo provoca mayor desconcierto.

Vemos en este Mundial y en los conjuntos tercermundistas demasiados jugadores de más de 30 años, e incluso al borde de la cuarentena -ahí está un Marcelinho Huertas...- como para no hacernos unas cuantas preguntas, sin duda preocupadas, sobre cuál es la situación del baloncesto mundial entre los jóvenes en el año 2023.

Los equipos tercermundistas están dominados por sus jugadores que juegan en otros continentes, y así el primer rival de España, Costa de Marfil, con un solo hombre de un club de Abiyán y casi todos los demás jugando en Francia, no ha sido una excepción.

Eso sí, varios de esos países anunciaron días antes del Mundial -es una tradición a la que no escapa ni España, con el caso Lorenzo Brown-la nacionalización de un extranjero, generalmente estadounidense, y por ejemplo ha causado muy buena impresión Carlik Jones, contratado por Sudán del Sur -el país más joven del mundo, y último en el índice de desarrollo humano (IDH) de la ONU-, fichado a última hora y procedente de la NBA, donde ha jugado unos minutos con los Chicago Bulls pero, sobre todo, la sido MVP de la G League de desarrollo. Ayer tuvo a Puerto Rico contra las cuerdas. Seguro que en Europa se le abren puertas a este base pequeño pero muy completo.

Esto no ha hecho más que empezar. Con la salvedad de Francia, las potencias occidentales, España incluida, han cumplido. Veremos cómo siguen.