Un informe del Tribunal de Cuentas francés hecho público este jueves critica duramente la gestión, el mantenimiento y la seguridad del Museo del Louvre. A la luz del demoledor documento, elaborado antes del espectacular robo de las ocho joyas de Napoleón y la Emperatriz el pasado 19 de octubre, la ministra de Cultura Rachida Dati ha convocado una reunión urgente de la junta directiva del museo el 7 de noviembre.
La presidente del Louvre, Laurence des Cars, cuya dimisión fue rechazada por el presidente Emmanuel Macron tras el robo, vuelve a estar en el ojo del huracán. Se espera que la junta directiva ordene la instalación "sin demora" de dispositivos anti-intrusión en todo el perímetro del museo y la creación de una nueva dirección de seguridad, así como el repaso a fondo de la gobernanza y la organización del museo.
El Tribunal de Cuentas critica la política del Louvre de "comprar mucho y caro" (la colección ha aumentado en 2.754 piezas en ocho años) y priorizar la adquisición de obras sobre el mantenimiento del museo. El informe critica la lentitud con la que se ha puesto en marcha el "plan maestro de seguridad" y las numerosas lagunas, como la insuficiencia de cámaras de videovigilancia, que apenas cubren el 25% del ala Richelieu y el 64% del ala de Denon, que alberga la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.
El informe destaca el "desequilibrio" entre el presupuesto destinado a la adquisición de obras y el de mejora y restauración el museo más concurrido del mundo, con nueve millones de visitantes al año. "Es necesario dar prioridad a las inversiones decisivas para su futuro, en particular la mejora de la infraestructura técnica, incluida la seguridad y la restauración del museo", advierten los expertos.
El Tribunal de Cuentas pone también en la picota el proyecto de Renacimiento del Louvre anunciado a bombo y platillo en enero por Emmanuel Macron, con la creación de una entrada adicional para "desatascar" la Pirámide y la habilitación de una sala independiente para la Mona Lisa. "Esta ambiciosa operación se inició sin estudios previos, ya sean estudios de viabilidad técnica y arquitectónica, sin definiciones de las necesidades funcionales y sin evaluaciones financieras, evaluación de los costes operativos o impacto del flujo de visitantes", indica el informe. El proyecto fue inicialmente evaluado en 450 millones de euros, reevaluado en junio a los 667 millones y estimado en 1.000 millones según algunos cálculos.
El informe se interpreta como un correctivo a la gestión como presidente del Louvre de Jean-Luc Martínez del 2013 al 2021, cuando asumió el timón Laurence des Cars sin que se produjera el necesario giro en las inversiones para garantizar "el mantenimiento y la modernización". "El museo tiene abundantes recursos propios que debe movilizar de manera prioritaria para llevar a cabo esta labor urgente, sin esperar a que el Estado aporte financiación adicional", concluye el Tribunal de Cuentas.
El informe se difundió horas después de que se hiciera pública la identidad de uno de los detenidos como supuesto miembro del "comando" de cuatro hombres que perpetró el robo de las joyas estimadas en 88 millones de euros. Se trata de N. Abdoulaye, de 39 años, ex guardia de seguridad del centro Pompidou e influencer en las redes sociales con el nombre de Doudou Cross Bitume, anunciado como "la leyenda del motocross de Aubervilliers", donde fue detenido.
Su ADN coincide con la evidencia encontrada por la policía en la Galería Apolo, donde se perpetró el robo, usando una plataforma de elevadora instalada en un camioneta para acceder a las ventanas y una cortadora de vidrio para entrar en el museo y para robar las joyas de las vitrinas en las que estaban expuestas.
La fiscal de París Laure Beccuau aseguró recientemente que el robo fue "menos profesional" de lo que se creían inicialmente por todas las pistas dejadas por los asaltantes que huyeron en moto, aunque los dos primeros detenidos tenían antecedentes por sustracción. Las joyas no han sido recuperadas y se teme que fueran desmontadas para sacarlas del país.


