Esta semana, los organizadores del primer congreso Daños por Vacunas: Autismo y Enfermedades Raras respiraron tranquilos. La Fiscalía de Ciudad Real, localidad donde finalmente se celebrará el evento mañana sábado, consideró que «no se apreciaban indicios de delito ni riesgo penal contra la salud pública» en ella, por lo que decidió no abrir diligencias de investigación. Lo hizo pese a que la consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha solicitó su intervención para impedir que se celebrara el acto, al subrayar que promueve la difusión de información «carente de rigor científico».
A la consejería se unieron, además del propio ayuntamiento de Ciudad Real, numerosas entidades regionales y nacionales, como la Federación Autismo Castilla-La Mancha, la Asociación Española de Vacunología y el Colegio de Médicos de Ciudad Real, que emitió un comunicado en el que se posicionó «claramente en contra» de «las pseudoterapias y de cualquier mensaje que ponga en duda la seguridad, eficacia y utilidad de las vacunas, una de las principales herramientas de la salud pública». Precisamente en un contexto y un momento en el que enfermedades como el sarampión, que se consideraba prácticamente erradicado en España, resurgen con nuevos brotes.
Los organizadores del congreso antivacunas defienden que «el debate no es "vacunas sí o vacunas no"». ¿Pero quiénes son ellos? La promotora del evento es Freedom TV, una plataforma de vídeo de trazabilidad difusa, que esconde su propiedad en su página web y que afirma estar radicada en la «República Errante Menda Lerenda», una supuesta micronación autoproclamada en 1999 y que, desde entonces, acumula titulares gracias a ciudadanos que esgrimen esa nacionalidad cuando se ven inmersos en algún aprieto legal y terminan, por ello, acusados de falsedad documental.
«Se nos quiere tapar la boca como en la Edad Media. Y frente a eso tenemos que luchar. El debate es si se puede hablar o no, si hay libertad de expresión o no. Eso es lo que tienen que analizar todas las instituciones que sin escuchar ni atender a la propia organización pretendieron cancelar este congreso novedoso. Es la primera vez que se celebra en España un congreso sobre daños de vacunas y autismo y puede ser muy revelador», afirma al respecto el abogado ciudadrealeño Felipe Holgado Torquemada, uno de los ponentes. Y un clásico del movimiento. Ya en 2008 representó a 55 personas que denunciaron al Ministerio de Sanidad por «haber permitido la introducción de mercurio en algunas vacunas infantiles y empastes dentales», lo que a su entender provocó «autismo, síndrome de fatiga crónica, infertilidad, artritis o esquizofrenia». 18 años después, los argumentos en la comunidad siguen siendo parecidos.
«No celebrar el congreso sería algo triste y reaccionario, volver a la época de las cavernas. Y se hace en un local privado, no público», destaca Holgado, que compareció esta semana en rueda de prensa junto a Inmaculada Fernández Díaz, autora de El libro negro de las vacunas y Vacunas y autismo, la verdad silenciada y otra de las ponentes en el congreso, quien acusó a las asociaciones médicas que criticaron su celebración de estar «muy subvencionadas» y sometidas a «grandes conflictos de intereses».
El congreso se celebrará en la sala multieventos Zahora Magestic, una instalación situada en pleno centro de Ciudad Real, con más de 1.000 m2 y que ha recibido numerosas críticas por acoger el evento. La sala ha emitido un comunicado en el que asegura que «no es cierto que la sala organice nada, solo acoge un evento sin ninguna maldad, como muchos otros». La sala «no se hace responsable de las opiniones individuales que cada persona manifieste libre y responsablemente, como cientos de artistas que han pasado y que esperamos que vengan en un futuro». El día antes del congreso acoge un convierto de Pignoise y en abril actuará en ella OBK.
El congreso, según dicen sus organizadores, ha vendido todas sus entradas presenciales. La más barata costaba 30 euros y la más cara, de 40 euros, incluía un «cóctel de degustación de platos manchegos», bebidas aparte.
Es el pase a un cartel de 11 horas repartidas en cinco mesas redondas capitaneadas por lo más granado de la pseudociencia patria y europea. Entre ellos, cómo no, el horticultor y curandero Josep Pàmies, protagonista de decenas de polémicas en los últimos años.
Fundador de Hortícoles Pàmies SL, el activista fue denominado durante la pandemia el gurú de la lejía por recomendar rociarse con MMS (Solución Mineral Milagrosa), un derivado de la misma prohibido para el consumo humano, para evitar contagios. «Esta pandemia es un cuento», decía mientras organizaba encuentros de besos en pleno confinamiento. En los últimos meses ha presumido de soluciones naturales contra enfermedades como la peste porcina africana o la dermatosis nodular contagiosa. También participará en el congreso Isabel Bellostas, una pediatra inhabilitada; y Andreas Ludwig Kalcker, el presunto médico alemán descubridor del dióxido de cloro.


