CRÓNICA
Competencia

La 'prueba del algodón' de las importaciones agrarias: las bananas llegan de Latinoamérica y África cargadas de pesticidas prohibidos en la UE

El análisis de uno de los laboratorios más reputados del sector dicta sentencia: el 68% de las bananas extranjeras que se venden en España contienen pesticidas prohibidos en la Unión Europea

Plantación de plátanos en Tenerife.
Plantación de plátanos en Tenerife.MAZUR TRAVEL
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El campo español brama estos días por el acuerdo de Bruselas con Mercosur. Las tractoradas han regresado no para impedir la libre competencia sino para que se establezcan las mismas reglas del juego. Así lo repiten una y otra vez los agricultores y ganaderos españoles. Las quejas se centran en las llamadas «cláusulas espejo», es decir, en las normativas de control sanitario —por encima del desequilibrio arancelario— que debían de imperar de forma equitativa en ambas partes del tablero. La repercusión no sólo afecta a pie de campo sino que llega directamente al consumidor.

Hablamos de la seguridad alimentaria, de la permisividad en los muelles que denuncia la industria alimentaria española. Es una queja casi eterna, no sólo con este reciente pacto europeo con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Hace tiempo que se viene lanzando la alerta contra los tomates de Marruecos, el arroz de Vietnam, la miel de China o la banana de Latinoamérica y África, por citar sólo unos ejemplos. Todos ellos productos que se venden en los lineales de los supermercados a un precio sensiblemente inferior a su competencia española. ¿Tienen la misma calidad?

Para saber más

Crónica ha accedido a un exhaustivo informe que constata las quejas. Se trata de la prueba del algodón que ratifica que la denuncia de los agricultores nacionales tiene una base real, sustentada en análisis independiente que ha elaborado la empresa Tentamus LAB, que cuenta con sedes en Almería y Huelva. En su laboratorio —con una alta reputación en el sector— trabajan profesionales especializados en las áreas de microbiología, cromatografía y análisis fisicoquímicos. Este estudio ha tomado como referencia 42 muestras de bananas procedentes de Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Camerún y Ghana y las ha comparado con otras cinco muestras de plátano de Canarias. Todas eran procedentes de diferentes supermercados de la península entre septiembre y diciembre de 2025. ¿El objetivo? Verificar el contenido de pesticidas.

El análisis incluye un barrido de más de 600 materias activas a un límite de cuantificación de 0,01 mg/kg para descifrar elementos multiresiduos. Los resultados no dejan la más mínima duda: en las bananas aparecen elementos como el fenpropimorfo, la fenpropidina, la bifentrina, el pipiroproxifen o la azoxistrobin. Son partículas que determinan con exactitud el volumen de sustancias químicas o biológicas diseñadas para prevenir, destruir, repeler o controlar plagas que soportan.

El resultado descubre en las bananas hasta 139 residuos de pesticidas, a una media de 3,4 residuos por muestra: «Se constata que un porcentaje muy alto de las muestras (68%) contiene pesticidas prohibidos en la UE y un 80% presentan pesticidas que no tienen autorización para su uso en plátano en España», profundiza el laboratorio en sus conclusiones. Bingo. Cazados.

Por el contrario, en el análisis de los plátanos de Canarias, «encontramos que todas las muestras (100%) cumplen con los LMR del reglamento 396/2005 y la presencia es muy baja con una media de 0,8 residuos por muestra». Solamente se encontraron dos residuos diferentes, pero «ambos autorizados en Europa y con autorización para su uso en el cultivo en España».

"INCOHERENCIA ABSOLUTA"

Aun así, las bananas circulan sin ningún problema por los supermercados. Y a mitad de precio en la mayoría de los casos. Así que en un contexto donde el coste de la cesta de la compra no para de crecer, el consumo de bananas en el último año en nuestro país ya ha superado al plátano (53% contra 47%), según confirma Sergio Cáceres, gerente de Asprocan, entidad que representa al 100% de productores de plátanos de Canarias: «En este caso no estamos hablando de un problema de salud alimentaria, no se trata de crear alarmismo, pero sí de que los consumidores tengan toda la información antes de elegir entre un producto y otro». El problema es que estos pesticidas, cuya presencia de residuos es importante, «pueden ser usados libremente en los cultivos de esos terceros países, pero está prohibido hacerlo en los cultivos en Europa». Se trata de una «incoherencia absoluta», pero, desgraciadamente, «no es ninguna sorpresa».

Cada día del año, más de un millón de kilos de plátanos de Canarias marchan por vía marítima rumbo a los puertos de la península en contenedores refrigerados. El plátano alcanza una penetración en los hogares españoles del 85,7%, lo que equivale a más de 16,2 millones de hogares que lo consumen. El volumen de negocio se eleva a 186 millones de euros anuales y en Canarias da empleo a unas 9.000 personas de manera directa todo el año y otras 3.500 más de forma indirecta, siendo, desde 1540, una parte indisociable de la economía de las Islas, con una producción fuertemente vinculada al territorio.

La superficie destinada al cultivo del plátano en las Islas Canarias se sitúa por encima de las 8.500 hectáreas en total, con una producción anual que oscila, según la climatología, entre los 375 y 400 millones de kilogramos, una de las mayores producciones hortofrutícolas de España y que tiene como principal característica que casi en su totalidad se consume en nuestro país, al ser un producto perecedero y por los altos costes que tiene su envío al extranjero.

«El sabor de la banana es mucho menos suave, menos sabroso, con más almidón y con menos azúcar», asevera José Lorenzo, uno de los 7.300 productores de plátanos en las islas, en concreto, con 25 hectáreas plantadas en Arucas y Gáldar, al norte de Gran Canaria, con una producción media anual de 2,5 millones de kilos. «Nuestro procesamiento es diferente, porque en cuatro días desde que sale del terreno cultivado el plátano está en el supermercado mientras que la banana, desde esos países, tarda al menos 21 días, por eso el corte de la banana es más verde y está más lejos de su punto de maduración ideal».

Plátano, tomate, arroz, miel... La producción española, aunque mantiene su fortaleza, sigue con serias amenazas. Los tractores tienen motivos para seguir en la calle...