CRÓNICA
Más de 2.000 toneladas de telurio

El hombre que ha ido cuatro veces al Monte Tropic, el tesoro canario que Marruecos le quiere arrancar a España: "Podría explotarse también el Drago, el Echo, el Bimbache..."

Las 'Abuelas de Canarias', un centenar de montes submarinos de origen volcánico ubicados en un limbo legal, poseen una concentración de metales estratégicos única en el mundo. "Son claves para la tecnología y la defensa", describe Javier González, investigador del IGME

El geólogo Javier González revisa un nódulo polimetálico recogido del monte submarino  Tropic.
El geólogo Javier González revisa un nódulo polimetálico recogido del monte submarino Tropic.IGME
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Pelicar, Bimbache y Drago son nombres que evocan a la cultura canaria: Pelicar era el mencey de Icod cuando llegaron los conquistadores castellanos. Bimbache se denominaban a los primeros moradores de la isla de El Hierro. Y el drago es el árbol más simbólico de las islas. Pero en este caso, designan algo más profundo. Son los nombres de tres de los más de cien montes submarinos que conforman las denominadas Abuelas de Canarias, las estructuras geológicas que precedieron la creación del Archipiélago. Su edad supera los 100 millones de años -alguna de ellas alcanza los 140- pero hay una que destaca sobre resto. Y no lo hace por su longevidad o su altura -3.000 metros- sino por lo que atesora en su interior. Es el Monte Tropic.

El antiguo volcán se eleva a 499 kilómetros (269 millas náuticas) del puerto de La Restinga, en El Hierro, el límite sur del Archipiélago Canario. Está más allá de las 200 millas de jurisdicción marítima reconocida, en un limbo legal donde la soberanía no está atribuida. Algo sin mayor trascendencia geológica si no fuera por su composición: posee infinidad de depósitos minerales, costras de ferromanganeso de tipo polimetálico con concentraciones mil veces superiores a la media de metales declarados estratégicos por la Unión Europea dada su escasez y su interés para la industria tecnológica y de las energías renovables. Se calcula que su tasa de telurio, por ejemplo, supera las 130 toneladas por kilómetro cuadrado: un total de 2.670 toneladas con la que se podrían cubrir las necesidades de producción de 277 millones de coches eléctricos.

«El Tropic y sus hermanas son volcanes muy antiguos. Están apagados, pero algunos de ellos fueron islas emergidas, como ahora Canarias, durante el final de Crétácico, en la era de los dinosaurios. Por eso las llamamos las abuelas. Y acumulan cantidades ingentes de tierras raras, telurio, cobalto, níquel, cobre, manganeso, fósforo... Y sus concentraciones son muy elevadas porque que llevan millones y millones de años acumulándose en el fondo marino desde finales de la era Mesozoica hasta la actualidad». Habla el doctor Javier González, experto en Geología Aplicada a los Recursos Marinos y de Medios en el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CESIC) y una de las personas que más conoce el Tropic: lleva desde 2010 trabajando en zona, lo ha visitado en cuatro expediciones -Drago 2011, JC142, Trident 1 y Trident 2- y lo ha cartografiado, punto clave para trazar el límite exterior de la Plataforma Continental Española al Oeste de las Islas Canarias más allá de las 200 millas náuticas. Porque las abuelas se encuentran en aguas internacionales: próximas a Canarias, pero fuera de las Zonas Económicas Exclusivas de España y Marruecos.

A González no le extraña, por tanto, que a raíz de la celebración de la XIII Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos celebrada el 4 de diciembre en Madrid se haya reavivado la disputa, diplomática y técnica, por delimitar las aguas territoriales en la fachada atlántica. Un artículo publicado por Atalayar, un medio español cercano al reino alauí, anticipó que se iba a cerrar un acuerdo entre los dos países sobre el Monte Tropic que tendría «un resultado ganador para ambos» aunque se tratara de una reclamación directa de su soberanía o, en su defecto, de su control, por parte de Mohamed VI.

El Instituto Geológico y Minero de España lleva desde 2010 estudiando las 'Abuelas de Canarias'.
El Instituto Geológico y Minero de España lleva desde 2010 estudiando las 'Abuelas de Canarias'.IGME

Acabada la reunión, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, trasladó al Gobierno de Canarias que no se trataron asuntos que afecten a las islas, «ni directa ni indirectamente». Pero la preocupación permanece latente en el Archipiélago, más aún cuando su presencia era habitual en anteriores reuniones y está blindada tanto en el Estatuto como en la Agenda Canaria.

«Rechazamos este actual patrón de falta de transparencia y el presunto incumplimiento en la participación de las instituciones canarias en las negociaciones entre el Gobierno de España y Marruecos, más cuando leemos en prensa que se habla de una supuesta expansión de la soberanía sobre las aguas territoriales de las Islas», señala a CrónicaLope Afonso, vicepresidente del Cabildo de Tenerife y consejero de Turismo, Acción Exterior y Relaciones Institucionales.

«Esto no solo tiene que ver con que hayamos confirmado la presencia de estos depósitos y del potencial de interés para la economía que puedan tener para el futuro. También debemos tener en cuenta el enorme déficit que tiene Europa en materias críticas ahora mismo y la clara guerra fría que existe entre los bloques comerciales del mundo entero: Estados Unidos, China, Europa...», reflexiona González, sabedor de que el gigante asiático tiene en la actualidad el control de más del 90% de las tierras raras localizadas en el planeta. «Y estas son clave para las tecnologías, para la defensa, para todo lo que hoy en día consideramos alta tecnología», explica el geólogo, que ha participado activamente en la reciente elaboración de un mapa sobre los Yacimientos y depósitos de materias críticas en alta mar de Europa promovido por el servicio Geológico para Europa. En él destaca, cómo no, el Monte Tropic. «El interés internacional por los minerales submarinos está creciendo en los últimos cinco o seis años de una forma exponencial. No sólo en Canarias, sino en todos los océanos del mundo», destaca.

Para cartografiar el Monte Tropic, situado a 250 millas naúticas al suroeste de las Islas Canarias, se efectuaron  16 misiones de exploración,  26 inmersiones y 360.000 fotografías.
Para cartografiar el Monte Tropic, situado a 250 millas naúticas al suroeste de las Islas Canarias, se efectuaron 16 misiones de exploración, 26 inmersiones y 360.000 fotografías.IGME

El IGME coordinó los trabajos científico-técnicos necesarios para la presentación de la Propuesta de ampliación de la Plataforma Continental de España al Oeste de las Islas Canarias más allá de las 200 millas náuticas, elaborada de acuerdo con la Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar. La propuesta, en la que también participaron el Instituto Hidrográfico de la Marina y el Instituto Español de Oceanografía, fue registrada en Naciones Unidas en diciembre de 2014.

De ser aprobada, Canarias añadiría casi 300.000 kilómetros cuadrados de océano a su jurisdicción, una superficie equivalente a la de Italia. Pero la decisión sigue congelada. Marruecos realizó una petición solapada. Para que la ONU valide la extensión española, ambos países deberían acordar previamente la delimitación marina o demostrar que sus posiciones son compatibles. Ninguna de las dos cosas ha ocurrido. Ni Rabat ni Madrid han cedido un centímetro. El país magrebí sí ha puesto sobre la mesa la creación de una Zona de Desarrollo Conjunto del Tropic, incluiría una gobernanza compartida para estudios y exploración, así como un reparto futuro de beneficios.

A diferencia del debate diplomático, la ciencia española es clara: las abuelas forman parte del mismo proceso geológico que dio forma a las Islas Canarias, «una cordillera que se extiende desde las cercanías de la isla del Hierro hasta un poco más allá del Monte Tropic», fruto, según las últimas investigaciones, de un modelo de punto caliente de origen en el manto: una pluma mantélica de magma que asciende y va formando islas.

La presencia del monte submarino Tropic destaca en el último mapa de materias primas críticas submarinas de Europa.
La presencia del monte submarino Tropic destaca en el último mapa de materias primas críticas submarinas de Europa.GSEU

Pese al evidente interés político y económico, los científicos insisten en que antes de plantear cualquier decisión extractiva futura se debe avanzar en la investigación. «La clave de todo es el conocimiento. Sin él no se llega a nada. Por eso lo primero debe ser efectuar más inversiones en investigación científica», afirma González, que divide el proceso en tres partes: conocimiento geológico y ambiental del fondo marino; desarrollo de tecnología sostenibles para la extracción de minerales marinos y regulación. «No es lo mismo excavar de forma grosera que hacerlo de forma quirúrgica. Tú imagínate un paciente hospitalizado hace 100 años y uno que hoy en día que ingresa para que le quiten el apéndice. Evidentemente, la metodología de trabajo de la cirugía de hace un siglo no tiene nada que ver con la de ahora. Y en el fondo marino ocurre lo mismo: la inversión en investigación, desarrollos tecnológicos y estudios medioambientales es la que permitirá acceder a los materiales de forma más sostenible y eficiente. Y también será la que podrá delimitar dónde hay más recursos y dónde no merece la pena explotarlo», asegura.

En la actualidad, a la hora de abordar una mina submarina se sabe que «altera el fondo marino», pero se desconoce «cómo afecta eso a los ecosistemas y a la columna de agua». Además, en el caso español se opera con una ley minera de 1973, pensada exclusivamente para tierra firme. La minería submarina no está regulada como sí lo está en Noruega o las islas Cook, donde ya se han desarrollado marcos legales específicos tras invertir previamente millones de coronas y dólares neozelandeses en conocer sus fondos marinos.

En nuestra orilla, aunque la atención mediática se ha centrado casi exclusivamente en el Tropic, González recuerda que la riqueza mineral no se limita a este monte. «Entiendo que es un punto de fricción por todo lo relacionado con el Sahara, pero es una sola de las abuelas, y hay muchísimas Y todas ellas tienen depósitos minerales como el Tropic. Si España en un futuro tiene medios, conocimiento y tecnología suficiente para la explotación minera submarina, no necesariamente tendría que producirse en el Tropic. Podría explotar se el Drago, el Echo, el Bimbache...».

De hecho, el investigador propone una idea alternativa: convertir el Tropic en un laboratorio internacional de experimentación de tecnologías para una minería submarina sostenible. «España podría ser el garante, el país anfitrión que apoya este tipo de actividad y capta recursos internacionales, como lo han sido los observatorios astronómicos de Canarias», sugiere. «Atraería ciencia, inversión y, cooperación internacional».