CRÓNICA
Presentador de 'Horizontes' y 'Más vale prevenir'

El lamento de Ramón Sánchez-Ocaña, pionero de la divulgación en RTVE: "La ciencia no tiene que estar escondida en La 2"

"Parece que la Televisión Española se olvida que es un servicio público, y como tal, tiene que cumplir unas normas y unas necesidades que no son pelear por la audiencia", sentencia Ramón Sánchez-Ocaña. A sus 83 años, el divulgador de ciencia y salud más influyente de España, capaz de reunir a 20 millones de espectadores con sus programas, diagnostica sin titubeos el presente de RTVE tras la cancelación de 'El cazador de cerebros'

Ramón Sánchez-Ocaña, en su despacho de Madrid.
Ramón Sánchez-Ocaña, en su despacho de Madrid.Antonio Heredia
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«No sé por qué la televisión pública tiene que pelear por la audiencia como si estuviera garantizándose una publicidad que no tiene. Parece que se olvida que es un servicio público, y como tal, tiene que cumplir unas normas y unas necesidades. Y, actualmente, no hace más que pelear por ella. No sé para qué lo hace si no es para influir políticamente». A sus 83 años, Ramón Sánchez-Ocaña, el divulgador televisivo de ciencia y salud más influyente del país, no tiene reparos para diagnosticar el estado en el que considera que se encuentra RTVE después de que Pere Estupinyà, director de El cazador de cerebros y Órbita Laika, anunciara que ambos programas de divulgación científica, se cancelaban.

«Televisión Española nos ha dicho, en otras palabras, que no nos tomáramos la ciencia tan en serio. Que eso de los científicos importantes no dan audiencia», resumió Estupinyà en el programa A vivir de la Cadena Ser. Tras la polémica suscitada por sus declaraciones, el ente público comunicó oficialmente que Órbita Laika, presentado por Eduardo Sáenz de Cabezón, seguirá en la parrilla de La 2, aunque retrasándose el estreno de su nueva temporada de octubre a enero. El cazador de cerebros, en antena durante ocho temporadas, no se ha renovado. «Teníamos grabados ya a un Premio Nobel hablando sobre el origen de la vida, buenísimo. Y a la mayor experta del mundo de diferencia entre hombres y mujeres», lamentaba Estupinyà.

'Horizontes'.
'Horizontes'.RTVE

«El pensamiento crítico se crea en el público con la cultura. Es lo que nos hace ser individuos, ser personas. Y claro, lo que no puedes es pelearte por la audiencia, que es lo intentó hacer, y afortunadamente no le salió, aquel programa de sobremesa con todos los restos de Sálvame. Eso es absurdo», recalca Sánchez-Ocaña. Jubilado desde 2017, nunca ha dejado del todo la divulgación, labor en la que llegó a congregar a más de 20 millones de telespectadores con sus programas Horizontes (1977 -1979) y Más vale prevenir (1979-1987).

«Los temas científicos tienen un gran interés que muchas veces es ajeno a nosotros», recuerda. Sánchez-Ocaña comenzó a tratar con ellos durante su periplo en el periódico Informaciones, su debut en el periodismo capitalino tras su paso por La Voz de Asturias y La Nueva España. Al comprobar que era una temática que estaba «desatendida» y en la que sólo se hablaba «de la carrera espacial y del cáncer», decidió sumergirse en ella. No por nada, él es hijo de un reputado médico que llegó a ser presidente del Colegio de Odontólogos de Asturias, donde su familia es muy conocida. Cuarto de cinco hermanos, fue un profesor de Filosofía el que le alejó de la Medicina y le metió en el cuerpo el amor por la escritura.

'Misterios al descubierto'.
'Misterios al descubierto'.RTVE

«Cuando empezaba a dedicarme a esta especialidad , fui al Consejo de Investigaciones Científicas y me pasmé al ver las investigaciones que estaban haciendo y que pasaban desapercibidas para la mayoría de la gente», rememora. Por eso tiene claro lo que debe hacer RTVE: «Primero, buscar una ciencia entretenida, no escondida en la segunda cadena. Y segundo, que sea una cosa atractiva para el público, una cosa pensada y bien hecha que pueda gustar».

Sánchez-Ocaña sabe de lo que habla. Tiene grabado a fuego lo que le especificaron cuando empezó con sus programas de divulgación. «Se decía que había que distinguir dos cosas: los temas importantes y los temas interesantes. Lo curioso es que los temas importantes, la gente los rechaza». El veterano periodista pone un ejemplo: «Si yo hago ahora un programa del cáncer o un programa de un infarto, la gente en principio lo rechaza. Pero si haces un programa de la celulitis, de la obesidad o de la caída del pelo, a la gente le interesa. Y si lo haces con cierta gracia, con cierto interés, articulado para que se pueda entender fácilmente, son programas que tienen mucha aceptación, como fue evidente», resume.

'Más vale prevenir'.
'Más vale prevenir'.RTVE

El informador asturiano tomó el relevo en la primera cadena de Luis Miravitlles, quien fuera profesor adjunto de Bioquímica y Geología en la Universidad de Barcelona, miembro de la Comisión Especial de Selenología de la NASA y vicepresidente de la Asociación de Astronáutica Española. Miravitlles estuvo al frente de Visado para el futuro (1963-1965), Las fronteras de la ciencia (1966), Misterios al descubierto (1966-1970), La Prehistoria del futuro (1974), que convivieron con Amigos del espacio (1967-1968), presentado por José Antonio Rosa y Ana María Paso. Después fue el turno de Sánchez-Ocaña, que aún recuerda los temas tratados en el primer programa de Horizontes, emitido el 12 de octubre de 1977.

«Abordamos el problema de las ratas y aún hoy en día hay mucha gente que está investigando la efectividad de distintos raticidas, porque las ratas aprenden muy rápido. También estudian por qué en unos sitios hay muchas moscas y en otras no», señala. «Que una rata meta la cola en el agua para que la muerda un cangrejo y tirar y sacarlo llamaba la atención entonces y lo hace ahora. La ciencia tiene montones de cosas muy entretenidas y muy interesantes para la gente. Porque muchas veces se cree que la cultura es un tostonazo y ese es el problema, pensar que es aburrida. La cultura puede ser muy entretenida».

'Los sabios'.
'Los sabios'.RTVE

El oceanógrafo, inventor y explorador francés Jacques Cousteau y el naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, fueron sus referentes. «Los documentales de ambos eran una maravilla que veíamos todos. Los programas de Félix eran un ejemplo no solo para España, sino para el mundo. Ganó muchísimos premios internacionales», recuerda. Precisamente, en 1983, Sánchez-Ocaña recibiría de la mano de Pilar Miró, la recordada directora de cine -y posterior directora de RTVE- el Premio Rodríguez de la Fuente al mejor programa de divulgación por Más vale prevenir.

el favorito de los televidentes

También ganó un Premio Ondas y el TP de Oro, galardón otorgado por los lectores de la revista Teleprograma, durante ocho años consecutivos. Todavía conserva una de las portadas tamaño gigante con la que acompañaban la distinción en un lugar destacado de su despacho madrileño, frente a su colección de plumas y los cuadros que él mismo pinta. En la calle, disfruta de una «fama amable».

'PC Adictos'.
'PC Adictos'.RTVE

La gente se le acerca con respeto, y aún hay quien cree que es médico. Y durante un tiempo, observó como en Televisión Española se seguía apostando por programas de divulgación amenos, «porque estás haciendo un programa de televisión, no estás dando una clase». Era el caso de Los sabios (1984-1986), programa juvenil dedicado a la ciencia, presentado en diferentes etapas por Isabel Gemio -llamada entonces Isabel Garbí- , Silvia Marsó y Andrés Caparros, Bit a Bit (1993-1995) centrado en el mundo de los videojuegos y ordenadores o PC Adictos (1997) con un joven Carlos Sobera al frente.

Pero el que más sobrevive en el recuerdo es Redes: 18 temporadas y 607 episodios entre 1996 y 2013. Al frente de ellos, el escritor, político y economista Eduard Punset, que siempre repetía que su objetivo final era «demostrar que ciencia y entretenimiento se pueden unir para que en este tercer milenio la ciencia, por fin, irrumpa en la cultura popular».

'Redes'.
'Redes'.RTVE

Sánchez-Ocaña coincide. «Si se trata de una conferencia sobre un tema determinado, puede haber momentos aburridos, pero haciendo un programa de televisión tienes que partir de la base de que hablas a un montón de gente. Y una parte tiene su cultura, pero otra no. Y lo que haces tienen que entenderlo todos, todos tienen ese derecho, con lo cual ahí está la habilidad de saber divulgar», añade.

Considera nocivo que todas las cadenas y plataformas parezcan «buscar una audiencia masiva», despreciando la divulgación porque «no es atractiva porque no es polémico, ni te muestra ningún cotilleo social» como le deslizaron a Estupinyà. Le recuerda al principio de la década de los 90, inicio de las cadenas privadas y se decía que «la única forma de conseguir más audiencia era la violencia o el sexo». Entonces él, junto a un destacado grupo de profesionales del sector, reclamó al Gobierno que se le concediera un canal más a RTVE para no tener que estar esclavizados por los audímetros. «Afortunadamente no fue así, aunque Telecinco hizo sus pinitos con las Mama Chicho», bromea. Él mismo, tras presentar Diccionario de la salud (1988) e Hijos del frío (1991) en RTVE, fue fichado por la entonces conocida como cadena amiga para colaborar en los informativos y en Las mañanas de Telecinco, con José María Íñigo y Laura Valenzuela.

'El cazador de cerebros'
'El cazador de cerebros'RTVE

«La madre del cordero es que todos buscan réditos. Pero la televisión pública no debe centrarse en hacer la competencia a las otras cadenas que no tienen nada que ver con ella. Son unas cadenas privadas de gente que arriesga su dinero en hacer su televisión, mientras que RTVE la pagamos todos», sostiene.

Por eso espera que a El cazador de cerebros lo sustituya otro que aborde, de algún modo, al órgano que centraliza la actividad del sistema nervioso. «Todo lo que se haga sobre el cerebro será poco porque es la gran incógnita de nuestra vida. Se sabe tan poco del cerebro y a la vez es tan interesante que todo lo que se puede saber que me parece un tema fascinante», concluye.