«Cuando las mentes crean a través del prisma de la narrativa de la leyenda negra, pueden descubrir todo lo que necesitan». Así resume Alfonso Borrego III, historiador y bisnieto por vía materna del líder y guerrero apache Gerónimo, sus sensaciones al ver el tráiler de Batman Azteca: Choque de imperios. Se trata de la nueva película de animación del Hombre Murciélago en la que la acción se traslada a las puertas de Tenochtitlán, donde el joven noble mexica Yohualli Coatl decide enfundarse el manto del dios murciélago Tzinacan tras ver como su padre es traicionado y asesinado por el conquistador español Hernán Cortés, quien acaba convertido en Dos Caras, el esquizofrénico villano que no puede tomar una decisión sin tirar antes una moneda, de plata en los cómics, de oro, en la película.
«Demoniza a los españoles», «basura infecta hispanofóbica que abraza las tesis probritánicas con el sello de Batman» o «¿sacrificará a personas el Batman Azteca con rituales caníbales en esta propaganda anti-España?» son algunos de los comentarios vertidos en las redes sociales tras ver el avance de la película, causante de un agrio debate sobre la leyenda negra española y la memoria histórica en las producciones de entretenimiento anglosajonas.
«Desafortunadamente, la historia puede distorsionarse y las mentes desinformadas pueden tomarla como hechos», explica a Crónica Borrego, que ejerce de director de Turismo y Asuntos Culturales de la ciudad de San Elizario (Texas) y es miembro de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas. «Al final, tenemos a personajes de cómics que adoctrinan mentes jóvenes de la mano de mentes adoctrinadas. El ciclo de Hollywood continúa», sostiene el historiador.
«Un hombre sabio me dijo: el miedo te mata o te lleva a la acción», proclama Coatl -el equivalente a Bruce Wayne- en el arranque del tráiler, presentado en la reciente Cómic Con de San Diego. Le pone voz el actor mexicano Horacio García Rojas, para quien «ver la reacción del publico, especialmente el latino y mexicano», ha sido una de las experiencias «más hermosas» de su carrera. «¡Viva México, viva nuestras raíces, nuestra cultura y nuestra herencia!», expresó al finalizar la presentación. «La gente aprenderá sobre el Imperio Azteca, sabrá cómo invadieron los españoles, qué buscaban y cuáles fueron los resultados», añadió el veterano intérprete Raymond Cruz, conocido por sus papeles de Breaking Bad, Better Call Saul y The Closer, y encargado de dar voz al Joker en el doblaje inglés. En el primer adelanto de la película, el Príncipe Payaso del Crimen se presenta como Yoka, un sacerdote poseído que se acerca a Cortés y deja caer que el filme obra abordará las alianzas que se forjaron entre los conquistadores y los pueblos oprimidos por Moctezuma, caso de los tlaxcaltecas o los totonacas.
El filme se estrena el 18 de septiembre en los cines de México. En el resto del mundo lo hará en la plataforma HBO Max, aunque carece de fecha de lanzamiento en España pese a contar con la presencia del actor patrio Álvaro Morte, estrella de La casa de papel, que encarna al capitán Hernán Cortés. En la cinta también participa el gallego Juan Carlos Illanes como Pedro de Alvarado.
«La visión eurocéntrica de lo que era América Latina se cuenta desde un solo punto de vista, pero cuando Cortés coronó la montaña para ver Tecnochtitlán, comprobó que era más grande que cualquier ciudad que hubiera visto en Europa. Por lo tanto, poder generar un sentido de orgullo y de pertenencia a una cultura tiene un gran valor», justifica el productor Aaron Berger. La película surge de una colaboración entre Warner Bros Animation, DC Studios y Ánima, una productora con sede en la Ciudad de México que tuvo un papel crucial en el desarrollo del guión, firmado por Ernie Altbacker, -veterano del cine de animación de superhéroes-, Alfredo Mendoza y Juan José Meza-León, también director de la cinta.
«El primero en decir "Bueno, el general Cortés es el malo, ¿verdad?" fue José Carlos», señala Berger en referencia a José Carlos García de Letona, cofundador y vicepresidente de Ánima. «Por eso tiene dos caras, porque promete intercambio cultural, pero en realidad es conquista», incide.
«Contamos, afortunadamente, con el apoyo de Alejandro Díaz Barriga Cuevas, que es uno de los expertos prominentes de la cultura azteca y de la Conquista de México, de ahí que nosotros estemos más que orgullosos de lo hecho. Porque en un contexto fantástico, en el que, no me cansaré de decirlo, se tomaron muchas libertades, también tratamos de hacerlo muy verídico y de acercarnos lo más posible a la realidad del mundo azteca con sus costumbres, su vestimenta, su manera de pensar, su manera de existir... Creemos que eso le da todavía una dimensión mucho más profunda e interesante a la película que estamos proponiendo», declara García de Letona en el periódico Excelsior.
Pero sus palabras no han calmado a los aficionados españoles que, en un corto espacio de tiempo, han visto como los conquistadores tampoco quedan en buen lugar en tres producciones recientes de la competencia, el Universo Cinematográfico de Marvel. Ocurre en la serie de animación ¿Qué pasaría si...? y en las películas Eternals y Black Panther: Wakanda Forever. En esta última, el histórico personaje de Namor pasa de ser el Rey de Atlantis en las viñetas al gobernador, en la pantalla grande, del reino submarino de Talokan, el mismo que se forja cuando una tribu maya de Yucatán debe adentrarse bajo el agua para sobrevivir a la viruela introducida por los colonizadores españoles. La forma en la que Namor obtiene su nombre en la película de Ryan Coogler aún es motivo de burla en España: un asustado cura lo llama así porque es un violento «niño sin amor».
"Siempre hay alguien en contra"
«Siempre hay alguien en contra de algo, en contra de que se represente a unos personajes de una forma u otra, como si estos les perteneciesen. Si un enfoque de una historia concreta, sea cual sea, no gusta a alguien, ese alguien puede no verlo o leerlo perfectamente, pero nunca se debería censurar nada en cuanto al arte y a la creatividad. Y más con un personaje como Batman, que ha sido capaz de ser muchas cosas durante más de ocho décadas», explica David Hernando, director editorial de Planeta Cómic/Minotauro y uno de los principales estudiosos de Batman en el mundo hispano tras dedicar gran parte de su carrera a explorar la evolución narrativa y cultural del Caballero Oscuro en obras como Serenata nocturna o Batman: El resto es silencio, reeditada recientemente por Dolmen.
«Estas versiones diferentes de Batman en los cómics empezaron lo que hoy se conoce como Otros Mundos. Y en sus adaptaciones a la animación han conseguido expandir el mito del personaje y que llegue a más gente. Consiguen destilar a Batman y su universo a lo más básico y, como es una historia tan importante y con tanta fuerza, es capaz de adaptarse a cualquier contexto. Sea este contemporáneo a cada época que ha vivido el personaje desde su nacimiento en 1939 o, incluso, a épocas anteriores a su origen», añade el que fuera editor de DC Cómics en España entre 2005 y 2011, quien considera que la transformación de Hernán Cortés como el villano Dos Caras es «muy inteligente, muy atrevida». «Aporta un matiz al personaje histórico que seguramente muchas de las personas que vean esta adaptación desconocían. De nuevo, que un personaje como Batman y su mundo se adapten a la narrativa española, como lo hizo con la narrativa inglesa en Luz de gas [donde Batman se enfrentaba a Jack El Destripador en la época victoriana], es algo a destacar y celebrar», opina .
«Batman es una historia de redención, donde un mal y su trauma se tornan en motivación de salvar a los demás de ellos. Bruce Wayne no desea que nadie más sufra como el lo hizo, y patrulla su ciudad sin cesar. Es la justicia surgida del caos», reflexiona Pedro Angosto, guionista, historiador y crítico de Literatura, Hermetismo, Mitología y Cultura Popular, así como autor de los ensayo Superhéroes. Una historia del cómic americano y Sandman vs Lucifer. Esperanza en el Infierno (Archivos Vola).
Sin embargo, Angosto considera que, pese a la existencia de «un dios azteca murciélago llamado Tzinacan o Camazotz», los autores de Batman Azteca debieron «arriesgar» y «buscar algún momento de la historia azteca sin presencia de los siempre polémicos conquistadores, porque la historia de España no es peor a la de otros países». «Como el malo de Pocahontas, los conquistadores españoles quisieron poseer el mundo, pero hay mucho que ignoramos. Y ahora el progreso parece que consiste en desmontar la civilización», lamenta Angosto, guionista de Knigths of Justice. Borrego, el historiador descendiente de Gerónimo, también critica la simplificación mal entendida. «Lo peor de la leyenda negra es que los españoles se la creyeron», concluye.



