R. se asomó al abismo tras un comentario con una amiga que le mostró sus mejores intenciones. Acababa de cobrar una herencia por valor de 500.000 euros y no sabía cuál era el mejor modo de invertirlos. «Eso tiene fácil solución», debió de decirle ella. La amiga llevaba tiempo recibiendo todos los meses una cantidad proporcionalmente estratosférica por una inversión relativamente discreta e inmediatamente le vio la salida al medio millón. Sólo había que ponerse en contacto con Paco, Paco apodado El Bueno por sus clientes por hacer florecer la economía de todo el que se le acercase.
Según relato de una de las protagonistas, Paco, agente de Occident, antigua Catalana de Occidente, dejó Vélez Málaga donde tenía las oficinas y se desplazó a la Feria de Córdoba donde, entre rebujito y rebujito, garantizó a R. que iba a conseguir cobrar todos los meses 10.000 euros de beneficio. Por imposible que parezca, algunos de los clientes de Paco habían visto cómo sus ingresos aumentaban en un 300 por cien y la fama le precedía. R., por el momento, no sabe dónde puede estar su dinero.
Francisco Gutiérrez Ortega, Paco El Bueno, desapareció el pasado 15 de julio del radar de sus clientes haciéndose acompañar por su esposa, la ucraniana Tetiana P., agente a su vez de Alliance, y dejando en la estacada, presuntamente, a más de 200 personas que se han visto perjudicadas, presuntamente, por una estafa piramidal que, según cifras estimativas, podría alcanzar los 300 millones de euros. Lejos de marcharse a un país sin extradición, que era donde muchos de sus clientes pensaban que habría huido, la Policía Nacional lo detuvo ayer en Logroño y lo puso a disposición del juzgado número 3 de la localidad malagueña.
Entre los perjudicados los hay de toda condición. Hay policías, guardias civiles, hay hasta una persona que, según ha relatado, ganó varios millones en un juego de azar que, segura de obtener más beneficios en las sabias manos de Gutiérrez que en el banco, se hizo acompañar por el agente hasta la entidad bancaria y se los entregó en su totalidad. Asimismo, los perjudicados se extenderían a lo largo de toda la geografía española, desde Huesca a Jaén pasando por Granada, personas que disfrutaban de sus vacaciones en Vélez Málaga y escucharon de las habilidades de Francisco Gutiérrez.
MOMENTOS DE CONFIANZA, SÓLO PARA LA FAMILIA O PARA LOS AMIGOS
Según el relato de algunos de ellos, a todos les decía que este tipo de operaciones solamente las hacía con sus amigos más íntimos o con su familia y así se ganaba la confianza de quienes ya habían escuchado la versión de algunos de sus clientes que, realmente, sí se habían visto beneficiados por sus gestiones. Muchos han reconocido que no tenían más que papeles escritos a mano, con sus beneficios y su firma, acreditando que su dinero había aumentado sin mayores comprobaciones. Si algo está claro en cualquier caso es que Francisco Gutiérrez, según cuentan, es un buen vendedor. Se ha dado el caso de perjudicados por sus inversiones que en su día le persiguieron porque necesitaban recuperar su dinero de inmediato y no sólo no lo consiguieron sino que perdieron otro tanto. Paco El Bueno lograba siempre esquivarles con excusas. Un día estaba en el dentista y otro en el hospital. Cuando conseguían localizarle en su despacho o en su casa, a horas intempestivas, en lugar de consumar su intención de darle un escarmiento, salían de la visita habiendo invertido más dinero que el que querían recuperar.
Ayer, cuando Paco el Bueno había sido ya detenido, algunas de las personas que desconocen dónde está el dinero de sus inversiones, expresaron su convicción en que Francisco Gutiérrez se lo explicará en cuanto pueda, porque, en realidad, desapareció tras recibir unas amenazas de las que ya venía avisando desde hace unos meses.
Otro de los elementos que contribuyó a que los inversores conservasen la confianza fue que Francisco Gutiérrez Ortega era agente de Occident, la antigua Catalana Occidente en la que prestó servicios. Y, de hecho, aunque algunos de los documentos emitidos por Paco El Bueno eran un simple folio con sus datos, los de otros de los perjudicados venían con el membrete de Occident.
UNA INVESTIGACIÓN Y el fin DE LA RELACIÓN MERCANTIL
El problema generado ha sido tal, que la compañía designó hace unos días a una persona en la oficina de Vélez-Málaga, en la zona llamada del Rubeltor, para atender a las víctimas de esta presunta estafa en la que no sólo habría dinero de por medio sino también inversiones en construcción, compra de pisos y de otro tipo de propiedades.
Tras la detención, fuentes de Occident explicaron que, una vez conocidos los hechos, la compañía, efectivamente ha estado ofreciendo atención personalizada a las personas que se han estado dirigiendo a la entidad en los últimos días y que se ha realizado una investigación interna para determinar el alcance de lo sucedido. «Como resultado, se ha procedido a finalizar la relación mercantil de esta persona con la agencia de seguros y se ha presentado una denuncia; y la compañía se ha puesto a disposición de las autoridades», manifestaban ayer fuentes de Occident a este periódico. La fotografía en la web de Francisco Gutiérrez como agente exclusivo fue retirada cuando esa relación mercantil reconocida, finalizó.
La abogada Marta Fuentes defiende al grupo más numeroso de afectados. Uno de ellos fue quien destapó la historia al acercarse a su despacho para contarle que Gutiérrez le debía 35.000 euros y para asesorarse sobre cuáles debían ser sus siguientes pasos legales. Doscientas personas se apuntaron a las redes sociales de este primer denunciante como perjudicadas en menos de una semana. La abogada Fuentes les recomendó que pasaran por Occident para comprobar cuánto había en la aseguradora de todo aquello que cada uno invirtió, les pidió que pusiesen la correspondiente denuncia en las oficinas de la Policía para después interponer una querella que afectará también a la hermana y al cuñado de Francisco Gutiérrez, a quienes acusan de haber prestado su gestoría, con el nombre de Occident en la fachada, al ahora detenido, para operar.
La familia niega absolutamente su intervención. La Policía tuvo que citar por turnos a los afectados a una semana vista porque al menos 75 personas tomaron la decisión de interponer la denuncia. Por el momento, muchos de los perjudicados, más de 200, se han unido en una plataforma.

