CRÓNICA
La 'fontanera' del PSOE

La primera guerra pasiega (y su defensa) de 'Leire la vasca': "Era una bomba. Tuve siempre claro que iba a explotar. Aquí es una repudiada"

En Vega de Pas aún supuran las heridas de un "conflicto brutal" donde el historiador Javier Gómez señala a una culpable, Leire Díez, la militante del PSOE de la que todo el mundo habla: "Fue a por mi familia". Su hermano Víctor, ex alcalde del PRC, asiente: "Me robó las elecciones". Pero ella responde: "Recibí amenazas de muerte. Y para ser ‘fontanera’ socialista, me montaron un pollo por pactar con el PP"

Víctor Gómez, ex alcalde de Vega de Pas, asegura que perdió la mayoría "por las trampas de Leire con el voto por correo".
Víctor Gómez, ex alcalde de Vega de Pas, asegura que perdió la mayoría "por las trampas de Leire con el voto por correo".Nacho CuberoAraba Press
PREMIUM
Actualizado

Nodrizas elegidas por los reyes para amamantar a sus vástagos. Contrabandistas austeros e ilustres de médicos y empresarios que dejaron su huella por el mundo. Ningún personaje destacado de los Montes de Pas escapa al estudio del historiador José Javier Gómez Arroyo, autor de los dos tomos de Crónicas pasiegas. Retazos de una gran historia. Pero mejor no preguntarle si incluiría en su Academia de Sangre Pasiega a Leire Díez, la denominada fontanera del PSOE que ha puesto patas arriba la actualidad con sus intentos de reunir información contra la UCO y que arrancó su carrera política en Vega de Pas (Cantabria) como teniente de alcalde entre 2011 y 2014. Porque entonces, Javier hace gala del carácter de la zona, «tan reservado como impulsivo»: «Es una metete. Una víbora. Me amargó la vida a mí y a mi familia».

Javier no había querido hablar nunca de Díez. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza y diplomado en Paleografía Medieval y Moderna por la Fundación Sánchez-Albornoz, para él la política era un recuerdo fugaz, de los 90, cuando se presentó a las elecciones por el Partido Regionalista de Cantabria (PRC). Luego marchó a Ibiza, donde regentó la recordada librería Deski hasta 2007, cuando volvió a la capital de las villas pasiegas para regentar la Posada Casa de Don Guzmán. Allí, entre su decoración de museo -un costurero francés de 1772, un piano de cedro y caoba de 1878, un órgano de salón de 1887- recuerda cómo se convirtió «en la primera víctima de Leire».

«Fue antes de las elecciones de 2011, un lunes, a las 10 de la mañana. En el desayuno recibí una llamada. Era la Guardia Civil. "Permanezca en su domicilio y busque un abogado". Me quedé frío. Pregunté el motivo y me dijeron que ellos iban a velar por mis derechos. Llegaron a la una, tras horas de espera en pleno estado de nervios. Y ya sospechaba que Leire estaba detrás», rememora. En las dependencias de la Benemérita se confirmaron sus sospechas. «Ella había recibido un anónimo cargado de palabrotas, de amenazas verbales y expresiones soeces y me culpaba a mí. Lo leí en alto y me hicieron pruebas caligráficas. Fue una manipulación de las suyas. La primera», sostiene. Poco después, supo que en la localidad vecina de Luena había pasado algo similar 15 días antes, donde llegaron a matar a un perro. «Vio que funcionó y se inspiró. Era su arte para mancharme a mi y a mi hermano, que era el alcalde. Siempre dije que era una bomba. Tenía claro que iba a explotar. Y ahora está denostada por su propio partido y repudiada por la sociedad pasiega», recalca.

Una imagen de Leire Díez, ex teniente de alcalde de Vega de Pas, frente al ayuntamiento.
Una imagen de Leire Díez, ex teniente de alcalde de Vega de Pas, frente al ayuntamiento.Nacho CuberoAraba Press

Leire Díez, licenciada en Ciencias Sociales y de la Información, había llegado a Vega de Pas, «el paraíso» como lo describe ella, procedente de su Portugalete natal. Con el paso de los años, compraría una cabaña pasiega en el barrio de Pandillo. Su nombre ha sido la comidilla esta semana por sus reuniones con guardias civiles, abogados y empresarios para conseguir información contra supuestos «elementos subversivos» de la UCO ofreciendo a cambio protección judicial amparada por el PSOE.

Su recorrido laboral y sus funciones en el partido han sido desmenuzadas al detalle, desde sus fotos con Pedro Sánchez, Ábalos o Patxi López hasta sus inicios en Los Sugus, el equipo de apoyo a Sánchez en redes sociales durante las primarias de 2014, pasando por una amistad con Rubalcaba que en el pueblo tildan de «relevante». Cualquiera la imaginaría recluida y en silencio hasta que el foco mediático gire, pero no es así.

«No sé si ha sido una semana complicada, pero intensa, sí. Pero hay cosas con la que no puedes pelear. No puedes combatir todas las tonterías el mismo día. Decirme fontanera es como llamarme física cuántica. Y soy de letras puras», afirma a Crónica. No rehuye hablar de su pasado en Vega de Pas. «Hubo una relación muy mala con los Gómez Arroyo. Estaba muy condicionada por filias y fobias muy marcadas con otras personas de la lista del PSOE, del pueblo de toda la vida. Y hubo una temporada que recibí anónimos con amenazas de muerte en mi casa. Y tú vas contra las personas que han tenido actitudes agresivas, malas o feas».

Los más viejos del lugar, que la llaman La vasca, recuerdan que veraneaba en la localidad con su padres y luego se compró una cabaña pasiega a la que llamó Las nubes. Militante de base del PSOE, Javier insiste en que fue el PP de Vega de Pas el que «le animó a meterse en política de manera activa». El PSOE no tenía por entonces concejales, pero todo cambió con ella.

Víctor Gómez, ex alcalde, llega al pueblo a las 17.00 horas del Día de la Asunción, festivo. A esa hora no hay nadie en la calle salvo un perro lanudo abandonado que pasea por los alrededores de la iglesia. Viene de grabar un pleno en Cayón. Y asegura que ninguna información sobre Leire le sorprende. «Me hizo mucho daño», resume. «Ella ha volado siempre muy alto, es muy narcisista. Si te enfila, estás perdido».

El historiador pasiego Javier Gómez, regente de la  Posada Casa de Don Guzmán.
El historiador pasiego Javier Gómez, regente de la Posada Casa de Don Guzmán.Nacho CuberoAraba Press

Víctor centra el dolor en las elecciones municipales de mayo de 2011 y «la manipulación del voto por correo» que denunció en todas las instancias. Enseña el recurso de amparo al Tribunal Constitucional, donde se estipula que un mes antes de las votaciones ya había presentado un escrito ante la oficina de correos de Ontaneda. El día de las elecciones, sus temores «se cumplieron». «Le tocó como presidenta de la mesa a la hija de mi teniente de alcalde. Como era de confianza le dije que no revolviera la urna demasiado. Acababa de llegar el voto por correo y quería demostrar la manipulación. Grabé el escrutinio y todos los votos eran del PSOE». Víctor dice que de las 74 papeletas del voto por correo, 54 eran socialistas. Con menos de 1.000 habitantes, el voto por correo pasó del 1 al 20%.

«Me levantaron las elecciones y fue una maniobra de esta señora. El cebo fue que ella iba segunda en la lista y delante el médico del pueblo, que iba al asilo y las casas de gente vulnerable pidiendo el voto. Fui a informar a la Guardia Civil de Santander y se encontraron 40 solicitudes de voto por correo con la letra del médico en las papeleras de la residencia. Toda la gente mayor aceptaba», lamenta. Víctor pidió eliminar los 80 primeros votos del recuento, lo que le habría permitido sacar cuatro concejales y mantener la mayoría absoluta. Ninguna instancia le dio la razón.

Leire Díez acabaría, precisamente, en Correos. Entró en 2021 como jefe de Relaciones Institucionales y cuatro meses después se convirtió en directora de Relaciones Institucionales y máxima responsable de Filatelia, Museo Postal y Telegráfico hasta 2024. Previamente, entre 2018 y 2021, fue jefa de comunicación en Enusa, empresa pública vinculada al sector nuclear. En total, se calcula que ha ingresado más de 280.000 euros de salarios públicos en cargos de confianza desde que el PSOE llegó al Gobierno.

Hasta 2016, nadie cobraba en el Ayuntamiento de Vega de Pas. Desde entonces, lo hace el alcalde, Juan Carlos García, del PP. Óptico y ganadero, llegó al cargo en 2011 de la mano de Leire, que le ofreció un «pacto inédito» para desbancar a Víctor Arroyo, aunque los populares fueron la tercera fuerza: 165 votos, frente a los 284 del PRC y los 191 del PSOE. «A nadie le gusta todo esto», dice el alcalde, a quien no le «sorprende» nada de los relacionado con su antigua socia. Leire fue teniente de alcalde y vicepresidenta de la Mancomunidad de Valles Pasiegos entre 2011 y 2014.

Pacto entre el PSOE y el PP

«Leire perpetró la trampa en convivencia con el PP, por eso hicieron alcalde al minoritario, que luego ya se ha quedado con mayoría absoluta. Él también ha trepado en política», dice Víctor en referencia al cargo de senador que ostenta Juan Carlos desde 2023. «¿Cuántos casos hay donde pacten PP y PSOE? Quisimos hacerlo para que hubiera paz. El otro día lo pensé: ¿soy la fontanera del PSOE y me montan un pollo por pactar con el PP?», se pregunta Leire, que incide en que las reclamaciones de Víctor no tuvieron recorrido. «Perdió porque buscó más enfrentamientos que personas», asegura la ex directiva de Correos, que detalla los problemas con el agua. «Me pasaba temporadas de dos meses sin agua. No hacía las canalizaciones y había animales muertos en las captaciones. Un día se lo dije y me respondió "vete a bañar a tus hijas al río"».

«Lo que Víctor no comenta es que tiene un largo historial de irregularidades. Estuvo condenado por corrupción, por contratar personal a dedo y por fraccionamiento de contrato en las obras de la Casa de Cultura. Por eso le inhabilitaron. Su gestión fue un desastre, trufada de agresividad con otros vecinos», señala. «Ahora tiene su minutito de gloria, el pobre. Javier es un tío más inteligente y formado. Se le nota. Pero son hermanos y la sangre es más gorda que el agua».

La familia Gómez Arroyo es propietaria de la finca de Enrique Diego Madrazo y Azcona, el eminente cirujano, mecenas y autor teatral conocido como Dr. Madrazo. Natural de Vega de Pas, se formó en Francia y Alemania con Pasteur, Lister y Wolkman antes de volver a su tierra y fundar en 1894 un sanatorio que se convirtió en un lugar de peregrinaje para Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Unamuno o Niceto Alcalá Zamora. Javier ha dedicado los últimos años a desentrañar sus visitas, menos en la época en la que «mandaba Leire».

«El Seprona llamaba todos los días a mi casa, a la de mis padres. Su profesionalidad fue siempre intachable, pero me decían que se nos acusaba de mover piedras o entrar en el terreno ¡cuando era nuestro! Algunos agentes hasta se reían. Sabíamos que detrás de ello estaba Leire», recuerda el historiador. «En esa época mis niñas eran muy pequeñas y venía sólo los fines de semana. Mi casa está a dos kilómetros del pueblo y te juro que, de momento, no tengo rayos láser para ver cuándo se movía una piedra en la finca. Pero se estudiará la posibilidad», bromea Leire.

Pero lo que más le dolió a Javier fue tener que cerrar su hotel, de 11 habitaciones y vecino, pared con pared, del Ayuntamiento. Mandado a construir en 1863 por el alcalde de entonces, Antonio Revuelta Pérez, un rico comerciante que quería darle un hogar de categoría a sus hijas. Una denuncia «dirigida por el PP, Leire y un topo del PSOE» obligó a los hermanos a cambiar la chimenea «por otra que no pegaba nada de 16 metros». El día después de la reapertura, fueron denunciados de nuevo por impacto ambiental.

«Eso vino de la residencia de ancianos. Una de las personas que llevaba la Asociación Pasiega de Desarrollo que la gestionaba vino en lista con nosotros y tenía una pésima relación con los Gómez Arroyo. Tenían una pedazo de guerra brutal y en el fuego cruzado nos metieron a unos cuantos. Yo no tuve nada que ver. De hecho, esa chimenea, en su estado original, por mí no se hubiese tocado», concluye la militante socialista, siempre en medio de alguna batalla.