CRÓNICA
Pederastia internacional

El final de la huida del depredador Youness: fue víctima de los mayores pederastas de España y después les guio por Marruecos para captar niños para sus vídeos

Youness En Naciri, fugado de la justicia española desde 2019, ayudó a captar víctimas en su país a los dos depredadores sexuales que estaban al frente de la mayor trama de pederastia de España, con epicentro en Tarragona. Ahora se escondía en un hotel de Turquía. Decía ser un refugiado palestino

Youness En Naciri, junto a los dos condenados de la red pederasta en una imagen hallada por los Mossos.
Youness En Naciri, junto a los dos condenados de la red pederasta en una imagen hallada por los Mossos.E.M.
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Entre el 18 y el 26 de septiembre de 2010, Jean-Luc Aschbacher y Christian Bernard Georges Arson, líderes de la mayor red de pederastia que ha operado en España, se desplazaron hasta zonas remotas de Marruecos para captar a muchas de sus víctimas. En su mayoría fueron menores de edad. A cambio de un puñado de billetes y monedas, fotografiaban y grababan a críos practicándose felaciones, masturbándose o mostrando los genitales delante del visor.

Realizaron el viaje por Marruecos a bordo de un Volkswagen Golf de color negro. Uno de ellos usó una cámara Nikon D80. El otro, una D5000. Ambos pedófilos contaron con la complicidad de un joven marroquí que antes había sido víctima de ellos. Durante aquella semana recorriendo parte del país norteafricano, Youness En Naciri, como se llamaba aquel joven, hizo «funciones de guía» de esos dos depredadores sexuales.

El primer día, Youness llevó al coche de Aschbacher y de Arson a un joven de 14 años. En el asiento del conductor le pidieron que se bajara el pantalón, que se desabrochara la camisa y que se masturbara delante de ellos, hasta eyacular. Durante los días siguientes se decicaron a filmar a numerosos menores más besándose y masturbándose unos a otros. Uno tenía ocho años. Otro, 12. Los niños y adolescentes hacían lo que pedían los dos pedófilos con la ayuda de Youness, que, además de captador, ejercía de traductor. Al año siguiente, aquellos tres hombres volvieron a repetir el viaje a Marruecos. Necesitaban más imágenes para luego distribuirlas entre pederastas de todo el planeta.

Aquella red de pornografía fue desarticulada por los Mossos d'Esquadra en 2015. El epicentro de aquella trama se encontraba en Tortosa. Seis años después, el 31 de marzo de 2020, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona condenó a Jean-Luc Aschbacher a 240 años de prisión por la comisión de los delitos de captación y abuso sexual continuado a menores, producción y distribución de pornografía infantil y pertenencia a organización criminal.

A su socio, Christian Bernard Arson, le condenó a 19 de años de cárcel, una pena mucho menor. Entre otros motivos, la sentencia reconocía que él no cometió abusos sexuales, limitándose su participación en los hechos a la grabación, producción y distribución de los abusos cometidos por el líder de la banda.

Los dos se sentaron en el banquillo de los acusados después de haber estado más de un año y medio fugados de la justicia española, hasta que se les detuvo en el sur de Francia.

Los hechos probados de aquella sentencia señalan que un grupo de al menos siete pederastas captaron niños y niñas de entre 11 y 16 años de entornos vulnerables en Tortosa, pero también en Barcelona, Valencia, Marruecos, República Checa o Tailandia. Algunos eran menores de origen árabe que se encontraban en centros de acogida tutelados por la Generalitat catalana. A cambio, les ofrecían dinero o drogas.

La investigación logró identificar a más de 100 víctimas, aunque no se localizó ni a una veintena. Se detectaron cerca de un millar de vídeos e imágenes pornográficas obtenidas en más de 300 rodajes.

ESCONDIDO EN LA COSTA DE TURQUÍA

Pero en aquel juicio no estuvo presente Youness En Naciri. El tribunal lo declaró en rebeldía y lo puso en busca y captura. Su persecución se alargó hasta el pasado 17 de abril. Se escondía en Turquía. Su detención fue posible gracias a una alerta de Interpol. Estaba alojado en un hotel de lujo de Bodrum, un pequeño y coqueto pueblo costero situado en el oeste del país otomano.

Youness, durante su detención en Turquía la semana pasada.
Youness, durante su detención en Turquía la semana pasada.E.M.

Según distintos medios de comunicación turcos, las autoridades judiciales del país ya se encuentran en contacto con las españolas para la extradición de En Naciri.

Cuando se le arrestó, trató de confudir a los agentes turcos. Aseguró ser un refugiado palestino y negó tener pasaporte en vigor. Sin embargo, su identidad fue confirmada con un análisis de sus huellas dactilares. El pasaporte lo escondía dentro de su maleta.

Según aquel fallo de un tribunal de Tarragona, las víctimas de estos pederastas sufrieron problemas psicológicos durante años. Como consecuencia de los hechos narrados muchos de los chicos que participaron en los vídeos y reportajes fotográficos relizados por ellos «sintieron diversos sentimientos que van desde la rabia al tomar conciencia de las conductas de las que habían sido víctimas, hasta la culpa, por sentir que ellos habían hecho algo malo, pasando por la vergüenza al hacerse público en sus respectivos ámbitos personales los hechos en los que habían participado».

La sentencia añade que ese «sentimiento de vergüenza se vio amplificado de manera sustancial en aquellos jóvenes pertenecientes a la religión musulmana, como consecuencia de sentirse estigmatizados por su comunidad». Ahora se está a la espera de que Turquía extradite a En Naciri para rendir cuentas con la justicia española.