Aunque la jueza que investiga la dana de 2024 con 230 fallecidos se negó en un primer momento a citar como testigo a Maribel Vilaplana, fue la Audiencia de Valencia la que corrigió su decisión con un argumento que ha resultado clave en la instrucción: el testimonio de la periodista que comió con Carlos Mazón en el Ventorro era pertinente por si pudo escuchar lo que la entonces consejera Salomé Pradas -hoy imputada- dijo al ex presidente de la Generalitat sobre la emergencia. Y a esta excusa se ha agarrado la magistrada Nuria Ruiz Tobarra para citar en el juzgado de Catarroja a todas y cada una de las personas que forman parte del entorno de Mazón, incluido Alberto Núñez Feijóo.
Ahora bien, con la declaración telemática este viernes del líder del PP, la jueza abre una nueva fase en la instrucción de una causa en la que busca indicios sólidos para sostener una imputación del ex presidente valenciano. Si hasta la fecha todas las pesquisas iban formalmente encaminadas a diseccionar la actuación de la ex consejera -y su relación con el retraso en el envío del ES-Alert-, lo cierto es que las últimas decisiones de la jueza suponen desviar definitivamente el foco de Pradas a Mazón.
Así lo interpretan fuentes jurídicas en relación a la declaración de Feijóo, pues se da por hecho que el líder del PP difícilmente pudo tener acceso al contenido de las conversaciones entre Mazón y Pradas. Lo han confirmado, de hecho, sus propios mensajes de WhatsApp entregados voluntariamente en el juzgado. Según estos mensajes, fue Feijóo quien contactó primero con el ex presidente a las 19.59. «Luego te cuento. Se está jodiendo cada minuto», le respondió Mazón a las 20.09. Es decir, cuando se acababa de despedir de Vilaplana y aún no había llegado a la reunión del Cecopi.
Los «muertos»
Feijóo, que a las 20.26 horas pidió a su barón que liderase «informativamente» la emergencia, se interesó posteriormente, a las 23.21 horas, por la ayuda que estaba prestando el Gobierno de España: «Espero que sea así y os estén prestando ayuda suficiente».
Minutos antes, Mazón le había confesado: «Estamos desbordados, no sabemos lo que está pasando realmente pero nos llegan decenas de desaparecidos y no puedo confirmarlos». A las 23.25 confirmó a Feijóo «muertos en Utiel».
La jueza preguntará a Feijóo por estos mensajes, aunque su citación la había justificado previamente para que diera «razón de los comentarios» que Mazón pudo «haber hecho» el 29 de octubre de 2024 «a raíz de las conversaciones» con Pradas. Aunque luego rectificó, Feijóo dijo que Mazón le informó de la emergencia «en tiempo real».
La declaración de Feijóo se produce justamente tres días antes de que se produzca el esperado careo entre Salomé Pradas y José Manuel Cuenca. Los mensajes entre ambos los desveló la propia ex consejera, pues en la conversación que mantuvo con el entonces jefe de gabinete de Mazón en las horas críticas de la dana él le pidió no confinar a la población.
¿Por qué lo hizo si la Abogacía de la Generalitat avaló verbalmente la posibilidad de un confinamiento? Esto es lo que quiere averiguar ahora la jueza de Catarroja, que ha citado como testigos a abogados de la Generalitat ante la evidencia de que sus explicaciones «contradicen» lo dicho por Cuenca. Esto implica que, por primera vez, se cita a los abogados de la Generalitat no para indagar en la actuación de Pradas, sino para analizar directamente la de Presidencia de la Generalitat. En concreto, lo que la jueza quiere averiguar es si Mazón dio algún tipo de orden a Pradas.
La magistrada pisa así el acelerador en la instrucción mientras la Audiencia de Valencia descarta el archivo definitivo de la causa que habían pedido Pradas y el segundo de los imputados, su ex número dos el día de la dana, Emilio Argüeso.

