La voz de los agricultores del sudeste mediterráneo advirtiendo de las consecuencias del recorte del trasvase Tajo-Segura que ejecutará el Gobierno de España en 2027 mucho tiempo alzándose con fuerza. Disponer de la mitad de agua condena a las explotaciones hortofrutícolas de Alicante, Murcia y Almería, la mayor zona productora de Europa, que genera a la economía española 3.912 millones de euros, un 0,25% del PIB, y 102.894 puestos de trabajo a tiempo completo. El recorte previsto tendrá, por tanto, un reflejo en la pérdida de competitividad de la economía y en las cifras de desempleo.
Los datos los ha recogido a consultora PwC en el informe 'Impacto socioeconómico del trasvase Tajo-Segura en España (2024)', elaborado a petición del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), y que se presentó este miércoles en Murcia con la presencia del presidente de la Región, Fernando López Miras. A la vista de las cifras, el dirigente popular fue muy claro. "La trascendencia del trasvase va más allá de un sector o de un territorio. No es un problema solo de regantes, sino de toda la economía española", advirtió. "Este Gobierno nos está condenando a la sequía", sentenció.
6,4 euros de cada diez euros generados por la agricultura nacional los aportan las hortalizas y frutas que se producen en la zona de Levante, y el 70% de los productos que se riegan con agua trasvasada van a la exportación, lo que supone que el impacto total en actividades económicas fue de 3.912 millones de euros en el año 2024, un 29,8% más que en 2019. En su traducción, al PIB es el 0.25%, es decir, por cada euro de PIB directo vinculado a la agricultura en la zona del Trasvase, se generaron 2,5 euros en la economía española. Si se ejecuta la Planificación Hidrológica del Tajo aprobada por el Gobierno y se recorta el agua a la mitad, estas cifras se verán menguadas en el mismo porcentaje.
En este cómputo se contabilizan los impactos de la propia agricultura, la transformación y la comercialización. En cuanto al empleo, son 102.894 los puestos de trabajo a tiempo completo que genera en un año, el 0,48% de todo el empleo nacional en 2024.
¿Cómo mantener estas cifras con menos recursos hídricos? El Gobierno de España defendió que con agua desalada, pero los regantes lo consideran imposible. "Son promesas incumplidas, como los 1.300 millones de euros que debía invertir en conectar las desaladoras, construir plantas fotovoltaicas para abaratar la desalación, modernizar regadíos en el Alto Tajo y depurar aguas residuales de Madrid y Castilla-La Mancha, entre otras medidas. De este montante, solo se ha invertido hasta ahora una pequeña cantidad ampliando las desaladoras de Torrevieja y Águilas. No caben más promesas", aseguró Lucas Jiménez, el presidente de SCRATS.
PwC en su informe también lo considera inviable, porque el Gobierno prevé aportar 38 hm³/año de agua desalada frente a los 318 que perderán los regantes que, además, se enfrentarían al riesgo para los cultivos -no todos toleran el agua desalinizada-, un incremento de los costes -por el precio de metro cúbico- y, además, se elevaría el consumo energético para su producción.
Si a este recorte del trasvase se une la reducción en la explotación de las aguas subterráneas, también preparada por el Gobierno, las pérdidas se incrementarían en 826 millones y los empleos que se perderían se estiman en 25.000.

