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En la provincia de Badajoz

El pueblo de Extremadura que esconde un castillo templario del siglo XIII en lo alto de una colina: ideal para una escapada otoñal

El conjunto histórico de la localidad es Bien de Interés Cultural (BIC)

El pueblo de Extremadura que esconde un castillo templario del siglo XIII en lo alto de una colina: ideal para una escapada otoñal
Vista general del castillo del siglo XIII.Dronaventurero/Youtube
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El otoño es un respiro para los que se hartan del calor intenso o sufren de alergia cuando entra la primavera. Representa el inicio del curso escolar, el regreso a la oficina y la vuelta al gimnasio. Entre tanta obligación, las escapadas de fin de semana convierten esta estación en un momento idóneo para conocer rincones históricos hechos para el relax.

¿Cuál es el pueblo de Extremadura con un castilo templario e ideal para una escapada?

Se trata de Burguillos del Cerro, en la provincia de Badajoz (Extremadura) y con un legado histórico y minero que define su día a día. Entre casas blancas y rodeado de suaves montículos, el centro histórico del pueblo extremeño ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural (BIC). Y motivos le sobran. Porque en sus calles empedradas alternan monumentos que ponen en valor el terreno.

Entre los edificios más destacados se encuentran la iglesia de Santa María de la Encina y San Juan Bautista y el Centro de Interpretación de la Arquitectura Popular Extremeña (en el interior de un antiguo templo).

Junto a estos dos ejemplos, otros tantos: la ermita de la Misericordia y Judería, la Casa del Corregidor y los restos de una fortaleza que sobresale entre otros.

El castillo de Burguillos del Cerro: una fortaleza templaria en la dehesa de Extremadura

La época medieval ha dejado en la localidad extremeña, donde residen casi 3.000 vecinos, iconos arquitectónicos de cuento. Hablamos del castillo de Burguillos del Cerro, una fortificación del siglo XIII construida durante la Reconquista. La visita (disponible con audioguía) es gratuita.

La fortaleza, hecha de piedra, se sitúa en lo alto de una colina y también ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Su llamativa Torre del Homenaje es probablemente la parte mejor conservada y la muralla exterior, parcialmente conservada, ofrece vistas impresionantes. Pese a que fue la Orden del Temple quien le otorgó más esplendor, los duques de Béjar impulsaron las reformas más ambiciosas: estructuras de carácter renacentista y militar, junto con una torre circular.

El entorno del castillo (y más allá) también es zona de paso para los que disfrutan del paisaje. Desde las famosas Minas de Burguillos del Cerro se obtiene una imagen panorámica de la naturaleza que rodea el pueblo: amplias dehesas, encinas, alcornoques y montes bajos.