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Los síntomas del cáncer colorrectal que padecía James Van Beek que no se deben ignorar

El cribado mediante la prueba de detección de sangre oculta en heces permite realizar un diagnóstico precoz

Beek, durante los premios Emmy de 2019.
Beek, durante los premios Emmy de 2019.Richard ShotwellAP
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James Van Der Beek había hecho público su diagnóstico de cáncer colorrectal en noviembre de 2024, contando que había descubierto la enfermedad en agosto de 2023, cuando tenía solo 46 años. Murió el miércoles a los 48 años. Había hablado con optimismo, a pesar de haber descubierto la neoplasia en una fase ya avanzada (tercer estadio), y se había comprometido con la prevención, convirtiéndose en portavoz de una campaña de sensibilización sobre este tumor que está aumentando precisamente entre las personas jóvenes, antes de los 50 años.

Debido al elevado coste de las terapias, tuvo que afrontar gastos muy importantes (en Estados Unidos los tratamientos son pagados por el paciente que puede permitírselos), llegando a subastar en noviembre de 2025 algunos recuerdos de su carrera.

Aumento de casos antes de los 50 años

"La alarma, en Estados Unidos, sonó ya hace algunos años: desde 2022 los expertos han evidenciado un aumento de los casos de cáncer entre las personas jóvenes, antes de los 50 años", dice Massimo Di Maio, presidente de la Asociación Italiana de Oncología Médica. "Desde entonces se han publicado numerosos estudios que han confirmado la tendencia creciente, sobre todo para el cáncer de mama y el cáncer colorrectal".

Hace pocos días, el último informe de la Sociedad Americana del Cáncer añadió un nuevo y preocupante dato: en el carcinoma colorrectal no solo están aumentando los nuevos diagnósticos, sino también las muertes.

Hay dos factores que agravan la situación y que emergen cada vez con mayor claridad: primero, el carcinoma colorrectal parece tener características más agresivas a edades jóvenes, lo que lo hace más difícil de tratar; segundo, los menores de 50 años suelen llegar tarde al diagnóstico porque ignoran las primeras señales, lo que contribuye a un pronóstico a menudo desfavorable.

Cuatro síntomas que no deben ignorarse

"Diarrea frecuente y persistente, pérdidas de sangre (rojo vivo, junto con las heces o no), dolores abdominales continuos y que persisten durante largos períodos, anemia", responde Antonino Spinelli, responsable de Cirugía Colorrectal en el Instituto Clínico Humanitas de Milán.

"No hay motivo para entrar en pánico si aparecen estos trastornos, que también podrían indicar la presencia de otras patologías menos graves y más comunes. Lo importante es no subestimar las señales de alarma que pueden salvar la vida", continúa.

Los adultos jóvenes, sin embargo, a menudo sienten vergüenza de hablar de estos problemas con su médico, pero alargar demasiado los tiempos nunca es una buena idea cuando se trata de salud. "Más aún teniendo en cuenta que nuestras investigaciones han evidenciado claramente que el cáncer de colon y el de recto son más agresivos en los jóvenes, incluso en etapas más tempranas", asegura Spinelli.

La prueba que salva vidas

Casi el 90% de los carcinomas colorrectales se desarrolla a partir de adenomas que tardan años —en promedio unos diez— en transformarse en formas malignas. Es en esta ventana temporal cuando el cribado mediante la prueba de detección de sangre oculta en heces permite realizar un diagnóstico precoz y eliminar los pólipos intestinales antes de que adquieran características peligrosas y evolucionen hacia un tumor maligno.

Sin embargo, más de la mitad de los italianos no aprovecha esta oportunidad. El examen es ofrecido por el Servicio Nacional de Salud italiano a todos los ciudadanos entre 50 y 70 años, quienes reciben cada dos años una carta de su autoridad sanitaria local invitándolos a acudir a la farmacia más cercana para recoger un pequeño recipiente en el que recoger una muestra de heces, devolverla y recibir el resultado en casa en un plazo de un par de semanas.

En España, también está implantado el programa para la realización del test cada dos años a los ciudadanos de 50 a 69 años, salvo en Aragón y Ceuta que es para el rango de 60 a 69 años y Extremadura de 55 a 69 años. Después, si la prueba de sangre oculta en heces resulta positiva, al paciente se le manda realizar una colonoscopia. Además, en nuestro país a las personas que cumplen criterios de alto riesgo personal o de cáncer familiar o hereditario se les realiza un seguimiento a través de protocolos de actuación específicos.

"El cribado nos permite intervenir cuando la persona aún no presenta síntomas. La ventaja es clara, y también los números: participar en el cribado reduce la mortalidad por cáncer colorrectal entre un 20% y un 30%, precisamente gracias al diagnóstico precoz y a la posibilidad de intervenir de inmediato en las lesiones en fase inicial", concluye Mario Scartozzi, profesor titular en la Universidad de Cagliari y director de Oncología Médica del Hospital Universitario de la capital sarda.