- Alta médica Raphael recibe el alta y recibirá tratamiento por el linfoma cerebral de forma ambulatoria
- Cultura Raphael sufre un linfoma cerebral del que está siendo tratado y recibirá el alta en "los próximos días"
Los linfomas cerebrales son una clase de tumores poco frecuentes, ya que representan alrededor de un 4% de los tumores intracraneales y entre el 1-2% de todos los linfomas, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Recientemente, el cantante Raphael ha recibido este diagnóstico: "linfoma cerebral primario con dos nódulos cerebrales en el hemisferio izquierdo que justifican los síntomas neurológicos que presentó hace unos días".
Así reza el parte que el Hospital 12 de Octubre ha trasladado a los medios. Al tiempo, se ha informado de que ya se ha iniciado tratamiento específico para esta patología que continuará de forma ambulatoria.
¿Cómo es el perfil del paciente que los sufre?
La edad de presentación media es de 60 años, más en hombres que en mujeres, según la literatura científica. Se trata de personas que tienen un sistema inmunitario debilitado por alguna de las siguientes condiciones, como recoge el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU: VIH, SIDA, virus de Epstein-Barr u otros trastornos del sistema inmunitario, o que recibieron un trasplante de órganos.
En las últimas décadas se ha producido un crecimiento lentamente progresivo en su incidencia, llegando a 30 casos/1.000.000 habitantes/año, y se han convertido en el segundo tumor cerebral maligno más frecuentes en EEUU solamente por detrás de los gliomas, según una revisión de la revista Neurología, publicada por la SEN.
Las hipótesis sobre el aumento de los casos giran en torno a dos factores, como recoge la mencionada publicación. Por un lado, al creciente número de pacientes inmunodeprimidos entre los que se incluyen enfermos trasplantados, oncológicos, o aquellos con sida. El otro gran motivo que contribuye es la prolongación de la expectativa de vida, ya que el linfoma primario del SNC se ha triplicado entre los individuos sanos mayores de 60 años sin conocerse claramente la causa.
¿Cómo se origina este tipo de linfomas en el cerebro?
Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), se apunta a que estos tumores se originan a partir de los linfocitos (que son células normales de la sangre y del sistema linfático) y, por razones todavía desconocidas, su localización queda restringida al cerebro.
Es un tipo infrecuente de linfoma no Hodgkin (el 1% de los casos) que afecta a cerebro, ojos, médula espinal o leptomeninges, sin evidencia de afectación a otros niveles en el momento del diagnóstico.
La localización más frecuente es en hemisferios cerebrales, seguido de ganglios basales, cuerpo calloso y cerebelo. En pacientes inmunocompetentes, esto es con un sistema inmunitario sano, las lesiones son múltiples en el 20-40% de los casos.
¿Cuáles son los síntomas que levantan sospechas?
Los signos del tumor son inespecíficos y son motivo de consulta porque pueden confundirse con otras patologías neurológicas, como el ictus.
Los síntomas más frecuentes, como recoge la CUN, son déficits neurológicos focales (como por ejemplo pérdida de fuerza en las extremidades de un lado, trastornos del lenguaje o de la visión, etc.), cambios en el carácter y comportamiento, y cuadros de aumento de la presión intracraneal (dolor de cabeza con vómitos intensos y visión borrosa).
¿Cómo se diagnostica un linfoma cerebral?
Para el diagnóstico de los linfomas del sistema nervioso cerebral (SNC) se realiza una prueba de neuroimagen (un escáner o una resonancia magnética con inyección de contraste) que ponen de manifiesto la existencia de una lesión, aunque será necesario obtener una muestra del tumor para establecer el diagnóstico definitivo.
Además, se recomienda realizar una punción lumbar para análisis del líquido cefalorraquídeo, así como una resonancia magnética de la médula espinal y un examen oftalmológico para conocer la extensión real del linfoma cerebral.
Con el fin de descartar un linfoma "sistémico" (es decir, un linfoma que se ha originado en otra parte del organismo y que posteriormente ha invadido el cerebro), es necesario completar el estudio con un escáner y/o PET corporal, una ecografía testicular y una biopsia de médula ósea.
¿Qué tratamientos se emplean?
Para eliminar los linfoma primarios del SNC se emplean tratamientos basados en quimioterapia sistémica, quimioterapia intratecal o quimioterapia intraventricular, en esta última se colocan medicamentos contra el cáncer en los ventrículos (cavidades llenas de líquido) del encéfalo.
¿Cuál es el pronóstico?
Depende de la situación de cada persona en el momento del diagnóstico. Desde el Instituto Nacional del Cáncer de EEUU se señala que el tratamiento del linfoma primario del SNC es más eficaz cuando el tumor no se ha diseminado fuera del cerebro (la parte más grande del encéfalo) y el paciente tiene menos de 60 años.
La situación inmunitaria del paciente también tiene un peso específico, ya que un sistema de defensas débil hará más complicada la recuperación. En algunos casos el tumor remite durante un tiempo, pero suelen ser frecuentes las reapariciones posteriores, es decir, las recaídas. Según una revisión de casos publicada en Neurología, la horquilla temporal de la supervivencia media fue de 12,8 meses y un año en el 37,5% de los pacientes estudiados.



