La Navidad tiene esa magia, ese "espíritu navideño" que trae consigo muchos momentos de reunión y de euforia. Con los amigos, siempre hay excusa para tomar una birra, con los familiares, hasta con aquellos que no se ven desde las navidades pasadas, con los hijos, que están de vacaciones, y como no, también con la pareja. Con ella se comparten mayores momentos de relajación e intimidad. Pero y si le digo que con ello puede llegar un regalo no deseado, y no es un bebé traído por una cigüeña, sino una fractura de pene.
Según un estudio publicado en BJU International la incidencia de las fracturas de pene muestra una estacionalidad y se producen con mayor frecuencia en Navidad. Esta información se ha obtenido a través de los datos de 3.421 pacientes hospitalizados en Alemania, con una edad media de 42 años, que tuvieron una fractura de pene que requirió hospitalización entre 2005 y 2021.
Del total de fracturas, 40 ocurrieron del 24/12 al 26/12 de cada año. La incidencia diaria de fracturas de pene durante la Navidad fue de 0,78, en comparación con 0,54 durante la época del año que no es navideña. Si cada día fuera como Navidad, a partir de 2005 se habrían producido en Alemania un 43% más de fracturas de pene. Sin embargo, en Nochevieja no aumenta la prevalencia. Sí los fines de semana, sobre todo los domingos, día de relajación por excelencia y en verano, siendo julio quien se lleva la medalla del mes con mayores fracturas. En definitiva, siempre y cuando haya más momentos para disfrutar en pareja, este regalo camuflado de carbón puede llegar.
Este estudio lo ha liderado Nikolaos Pyrgos, un urólogo del Hospital Universitario de Múnich (Alemania). En conversaciones con este medio explica que la idea nace a raíz de muchas operaciones de fracturas de pene. "Inicialmente queríamos evaluar el impacto de la pandemia de COVID en las fracturas. Sin embargo, fuimos un paso más allá y evaluamos múltiples momentos". Los resultados durante la pandemia no fueron los esperados, y es que no se produjo un número fuera de la media, como sí ocurre cada Navidad.
"Las conclusiones que han expuesto en Alemania son totalmente extrapolables a España. En los momentos de ocio, de relajación, puede haber más actividad sexual y por lo tanto cuando mayores posibilidades de tener este problema existen", expone François Peinado, urólogo y andrólogo especialista en salud sexual masculina. A lo que añade Pyrgos: "Hasta donde sabemos, no existen datos a nivel nacional derivados de España, y sería interesante ver las tendencias de los países del sur de Europa".
Y a todo esto te preguntarás: ¿Cómo se produce una fractura de pene? Casi el 50% ocurre durante las relaciones sexuales, cuando el pene está en erección y se da una rotura de la túnica albugínea, que es la envoltura circular de tejido que protege los cuerpos cavernosos. En erección, esta envoltura se adelgaza mucho frente al estado de flacidez, explica Peinado, también jefe del servicio de Urología y Andrología del Hospital Ruber Juan Bravo y Olympia Medical Center.
"Hay una serie de posturas que son más peligrosas que el resto, como por ejemplo cuando la pareja que está arriba controla la postura, se genera más presión en el pene, y si se produce un movimiento brusco se puede dar la rotura", indica. También: "Cuando el hombre va a intentar penetrar y no acierta, es decir, no consigue una penetración vaginal y se produce un choque del pene contra la pelvis que hace que este se doble".
Y, ¿cómo sé si mi pene se ha fracturado? Tranquilo, no vas a tener dudas. "El signo más inmediato es el dolor, el paciente nota un chasquido que constituye la rotura de esa capa que envuelve los cuerpos cavernosos. A continuación del dolor hay una pérdida en la erección de forma inmediata. En los posteriores minutos u horas aparece un hematoma en todo el pene", cuenta Peinado.
Una vez que esto ocurre es muy importante acudir al hospital. "Hacer el diagnóstico es sencillo. La mayoría de casos requiere una intervención quirúrgica de urgencia, no se debe posponer. Lo que se hace es abrir el pene, localizar donde se ha producido la fractura, dar unos puntos donde se cierra la túnica albugínea y se venda. El paciente suele estar un día ingresado", apunta.
La recuperación durará unas semanas. "En casa hay que aplicar medidas locales como hielo y tomar antiinflamatorios y analgésicos que permitan la recuperación adecuada", indica el urólogo. ¿Pero, y Santa Claus me devolverá el regalo arrebatado en perfectas condiciones? Sí. "En la mayoría de las ocasiones el paciente volverá a recuperar la funcionalidad adecuada". ¡Uf!, respira. Aunque la actividad sexual no se podrá recuperar "al menos hasta pasadas cuatro semanas, que podamos verificar que se ha desinflamado, que todo está correcto y no hay una curvatura de pene".
Es muy importante seguir las indicaciones y aguantar el deseo el tiempo que el especialista crea preciso para que no queden secuelas. Si no se siguen las recomendaciones y por lo tanto, no se cura adecuadamente o no se hace un diagnóstico en el momento: "Se forma una cicatriz en el pene que es inelástica, ese pene se puede curvar y acabar siendo una enfermedad. Se puede producir una lesión en la zona con problemas de erección, porque evidentemente no fluye bien la sangre y puede permanecer un dolor continuo o producirse una deformidad".
Por lo tanto, es necesario tener cuidado y saber que es algo que puede suceder, aunque no es frecuente. Y como concluye el estudio: "Este año para salvarnos de las lágrimas, no haremos algo especial".


