La Red Sísmica Canaria registró entre las 17:20 horas del jueves y las 04:00 del viernes (hora canaria) un nuevo enjambre de eventos sísmicos híbridos en Tenerife, compuesto por varios centenares de señales de muy baja amplitud, informa este viernes el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
Se trata del séptimo enjambre de estas características detectado en la isla desde el 2 de octubre de 2016 ; el anterior se había producido el 7 de agosto de 2025, ha señalado Involcan en sus redes sociales. Como en ocasiones anteriores, la hipótesis más probable es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla.
Este proceso recurrente desde 2016 se acompaña del aumento de la emisión difusa de CO en el cráter del Teide y de una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del volcán, precisa la entidad científica. Pero no conlleva cambios en la probabilidad de una erupción en Tenerife a corto y medio plazo.
"Eso sí, nos recuerda que el mayor ruido volcánico que se está registrando en Tenerife desde finales de 2016 no tiene evidencias de estar remitiendo", añade Involcan, que muestra en su comunicado la señal sísmica asociada a este enjambre, registrada por la estación TNOR (cara norte del Teide) de la red sísmica canaria.
El miércoles, una señal sísmica de duración inusual
El director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez, ha advertido este viernes de que las señales anómalas que desde hace diez años viene percibiendo la comunidad científica en Las Cañadas del Teide "nos dicen a gritos" que Tenerife es una isla volcánicamente activa.
Fue el miércoles cuando se detectó una señal sísmica de baja intensidad pero inusual por su duración, de unos 90 minutos. Según detalló ese día Itahiza Domínguez, comenzó hacia las 08:45 horas y terminó más o menos a las 10:15 horas; se detectó en la zona oeste de las Cañadas del Teide, en un lugar difícil de precisar, a unos 12 kilómetros de profundidad, y no fue sentida por la población. Tampoco fue continua: empezó como un pequeño pulso, luego se detuvo, después se mantuvo durante 45 o 50 minutos seguidos, y finalmente tuvo otro pequeño pulso final. Su magnitud fue débil y se registró en 10 ó 15 estaciones de Tenerife.
Esta señal se suma a los enjambres detectados desde 2016, al incremento de emisiones de gases en el cráter del Teide, y a una deformación del terreno de dos centímetros en los últimos tres años.
"Cada volcán es un mundo"
¿Acabará derivando en una erupción? ¿Dónde y cuándo sería? Por el momento, señala Itahiza Domínguez, es imposible responder a esas preguntas, aunque por una cuestión de estadística, "a corto y medio plazo la probabilidad es relativamente baja, pero cuanto más tiempo pase, más posibilidades habrá", asegura el responsable en las islas del organismo al cargo de la vigilancia volcánica en España.
En una entrevista con EFE, el director del IGN en Canarias explica que "cada volcán es un mundo" y, por lo tanto, "no es fácil usar analogías", pues se dan casos en los que estas señales de baja intensidad, asociadas a movimientos de fluidos, se repiten continuamente sin que se produzca una erupción.
Domínguez detalla que en Canarias la corteza es "muy fina" y las erupciones necesitan magma, que "no aparece de pronto, de un día para otro", sino que se va acumulando bajo las islas durante mucho tiempo en reservorios, que "a veces se quedan fríos y no hacen nada", y otras acaban en una erupción como en La Palma.
Esa acumulación de magma, insiste el director del IGN en Canarias, "dura mucho tiempo. En La Palma sabemos que fueron 15 años, en El Hierro no lo sabemos exactamente, pero fueron décadas". En el caso de Tenerife "no sabemos exactamente si eso es lo que está pasando, pero no sería raro que lo fuera", por lo que "hay que seguir atentos, vigilantes, porque nos recuerda que somos islas volcánicamente activas".
"Tenerife lo es y todas las señales anómalas que hemos visto estos últimos diez años nos lo están diciendo a gritos. Por eso hay que estar pendientes y tener en cuenta que esto puede cambiar de un día para otro: empezar a tener una señal precursora de una erupción en un momento dado", analiza Itahiza Domínguez.
Recuerda que, históricamente, las erupciones en la isla del Teide han venido precedidas de una sucesión de terremotos sentidos por la población. "La cuestión es cuánto tiempo antes. Pueden ser semanas o meses", aunque en La Palma fueron siete días, en los que el terreno se abombó 30 centímetros. Solo entonces el semáforo de alerta volcánica en Tenerife pasaría de verde a amarillo, aunque esa competencia, matiza Domínguez, es del Gobierno de Canarias, que actúa en todo caso en función de lo que le traslade la comunidad científica.
Itahiza Domínguez hace hincapié en que existe margen para avisar a la población, si bien pide tener en cuenta que "decir exactamente el lugar y la hora de la erupción es bastante complicado, no aquí sino en cualquier parte del mundo".
El próximo jueves, reunión del Plan de Atención a Emergencias
El comité científico del Pevolca (Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias) volverá a reunirse el jueves 19 de febrero para analizar la situación volcánica en la isla. Así lo avanzó el miércoles la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, tras el encuentro motivado por esa señal inusual. Insistió en lanzar un "mensaje de calma, serenidad y prudencia" y no caer en "alarmismos innecesarios" ya que no hay evidencias de indicios de erupción volcánica "a corto y medio plazo".
Dávila apuntó el miércoles que no hay cambios ni en la emisión de gases ni en la deformación del terreno y que las señales se mantienen en el mismo lugar, al oeste de Las Cañadas y a una profundidad comprendida entre los 10 y 12 kilómetros. Detalló que tras la convocatoria del Pevolca se reunirá con los 31 alcaldes de la isla para trasldarles toda la información y conocer su posición pero defendió que la isla "está preparada" para una hipotética erupción volcánica.
"Estamos en buenas manos, el Teide es probablemente el volcán más vigilado del mundo", destacó, subrayando la eficacia del primer simulacro de riesgo volcánico que se celebró hace algunos meses en Garachico. Agregó que sigue trabajando con los ayuntamientos para que elaboren y actualicen sus planes de riesgo volcánico y se va incidir especialmente en los de color 'rojo', aparte de que no se descarta hacer alguna actividad específica en Santiago del Teide y Guía de Isora, los municipios más expuestos en caso de erupción.
El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) mantiene que esta señal presenta características similares a las de los numerosos eventos sísmicos de baja frecuencia detectados en Tenerife durante meses y años anteriores pero la diferencia radica en su continuidad porque "nunca antes" se había observado una duración tan prolongada.
Aunque aún se analizan los mecanismos de la fuente que generan estas señales continuas, la "hipótesis más probable" apunta a procesos de presurización y de movimiento de fluidos hidrotermales en profundidad, detalla este organismo.
Llamamientos a la calma
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha dicho que los tinerfeños pueden estar tranquilos tras la aparición en los últimos días de señales sísmicas inéditas en Las Cañadas del Teide, ya que tanto el comité científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) como el Cabildo están preparados para gestionar cualquier futurible incidente.
"Después de la erupción de La Palma se ha aprendido mucho pero, afortunadamente, tanto el Cabildo de Tenerife como el Gobierno de Canarias han tenido siempre al frente a grandes profesionales en materia de seguridad y emergencias", afirmó Clavijo el jueves. El presidente de Canarias consideró normal que el comité científico del Pevolca haya anunciado una nueva reunión para el 19 de febrero porque, entendió, siempre hay que coordinarse y actualizar protocolos. "A partir de ahí, somos islas volcánicas y estamos preparados para gestionar cualquier incidente. Pero en este caso yo creo que la población puede estar tranquila por la profesionalidad de los trabajadores públicos en materia de seguridad y emergencias", insistió para concluir.
Este viernes ha sido el ministro de Política Territorial y Memoria Histórica y ex presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, quien ha admitido que los tremores que se están produciendo "están fuera de lo que eran los últimos años", pero ha asegurado que no hay "evidencia de una erupción inmediata".
Así lo ha sostenido en una entrevista en 'Canarias Radio', recogida por Europa Press, en la que ha avisado de que los canarios, y las instituciones, deben estar "muy preparados" para prevenir, puesto que "nadie puede evitar" que la lava del volcán salga de la tierra. En este sentido, ha indicado que una erupción en Tenerife conllevaría una situación distinta a la erupción volcánica de La Palma en 2021, "solamente por nivel de población".
Por ello, el también ex presidente canario ha agregado que los científico trabajarán en la prevención para, llegado el caso, agilizar los desalojos de personas con problemas de movilidad, como se hizo en 2021 con la erupción del volcán de La Palma. De todos modos, Torres ha hecho un llamamiento a la "calma" y ha insistido en que el peligro de erupción volcánica no es inminente, aunque recordando que el archipiélago está sobre "tierra volcánica".
