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En Ciutat Vella

El restaurante histórico de Barcelona en el que Picasso dejó a deber 12 cafés

Un establecimiento con casi 200 años de historia, testigo de la vida cultural y artística de la Ciudad Condal

El restaurante histórico de Barcelona en el que Picasso dejó a deber 12 cafés
Restaurante frecuentado por PicassoAjuntament Barcelona / Public Domain Pictures
Actualizado

En pleno Port Vell, frente a la Estación de Francia y a pocos metros del puerto, hay un restaurante que forma parte de la historia viva de Barcelona y que conserva una anécdota ligada a Pablo Picasso: una deuda de 12 cafés con leche anotada cuando el pintor todavía estudiaba en la Escuela de Bellas Artes.

El establecimiento, abierto desde 1836 de manera ininterrumpida, es uno de los grandes clásicos de la Ciudad Condal y mantiene entre sus paredes parte del legado artístico de quienes lo frecuentaron.

¿Cuál es el restaurante histórico de Barcelona en el que Picasso dejó a deber una docena de cafés?

El restaurante es 7 Portes, situado en el Passeig d'Isabel II, 14. Desde su apertura en 1836 no ha dejado de ser un referente cultural ygastronómico en Barcelona, siendo uno de los establecimientos más antiguos de la ciudad.

Según la historia conservada por el propio local y diversas crónicas, Picasso frecuentaba el restaurante durante su etapa de formación en la ciudad. En aquella época dejó pendientes de pago 12 cafés con leche, una deuda que quedó anotada en la contabilidad del establecimiento y que con el tiempo pasó a formar parte del relato histórico del restaurante.

La relación del pintor con Barcelona fue intensa en su juventud. Estudió en la Escuela de Bellas Artes y años después donó una parte significativa de su obra a la ciudad, hoy conservada en el Museu Picasso.

7 Portes: historia de Barcelona desde 1836

El 7 Portes ocupa parte de los Porxos d'en Xifré, un conjunto porticado construido en la primera mitad del siglo XIX por el empresario Josep Xifré. El edificio, inspirado en modelos parisinos como los de la Rue de Rivoli, se levantó en el Passeig d'Isabel II, en una zona clave para el desarrollo económico de la Barcelona portuaria.

El restaurante abrió con siete accesos, de ahí su nombre actual. A lo largo de casi dos siglos ha sido testigo de transformaciones urbanas, cambios políticos y distintas etapas culturales de la ciudad.

El Ajuntament de Barcelona lo incluye en el catálogo de establecimientos emblemáticos por su valor patrimonial e histórico. Desde el siglo XIX fue punto de encuentro de comerciantes, burgueses, artistas y políticos en una Barcelona que vivía un proceso de modernización ligado a la Renaixença y al posterior impulso modernista.

Todas las celebridades, además de Picasso, que pasaron por el 7 Portes

El 7 Portes fue, desde el siglo XIX, un punto de encuentro habitual para artistas vinculados a Barcelona. Además de Pablo Picasso, por sus mesas pasaron Salvador Dalí, Joan Miró y Antoni Tàpies, figuras centrales del arte del siglo XX. También está documentada la presencia de Mariano Fortuny y del ilustrador Ricard Opisso. Parte de esa relación fue más allá de la visita puntual: varios de estos creadores dejaron obra o testimonio gráfico en el restaurante, hoy integrado en su colección artística.

Durante el siglo XX, el local consolidó su papel como espacio de reunión cultural en la Ciudad Condal. Entre sus clientes estuvieron el poeta Federico García Lorca, la actriz Margarida Xirgu y el Nobel Gabriel García Márquez. En el ámbito cinematográfico figuran visitas como la de Ava Gardner, Charlton Heston, John Wayne o Woody Allen.

También comieron en sus salones el científico Alexander Fleming, descubridor de la penicilina, el expresident Josep Tarradellas y el futbolista Pelé en una de sus visitas a Barcelona. La concentración de estos nombres refleja el papel del restaurante como espacio cultural de la Ciudad Condal durante casi dos siglos.

La pinacoteca del 7 Portes: obras originales en sus paredes

Más allá de las anécdotas y las firmas, el 7 Portes conserva una colección artística propia formada por obras que muchos de estos creadores dejaron en el restaurante.

A lo largo de su historia, el local ha reunido una pequeña pinacoteca con pinturas, dibujos, carteles e ilustraciones que hoy forman parte de su identidad. Entre las obras expuestas figuran piezas vinculadas a Picasso, Miró y Tàpies, además de trabajos de Fortuny, Modest Urgell, Opisso o del diseñador Milton Glaser.

La colección incluye ilustraciones relacionadas con publicaciones satíricas catalanas como L'Esquella de la Torratxa o La Campana de Gràcia, así como autógrafos con dibujos originales realizados por algunos de sus visitantes. Entre ellos, dedicatorias de Gabriel García Márquez, Charlton Heston o Woody Allen.

En el caso del artista Christo Vladimirov, el restaurante conserva dibujos vinculados a proyectos presentados en Barcelona, como la propuesta de envolver la estatua de Colón o la fuente de Plaza España, que finalmente no se ejecutaron.

El conjunto convierte al 7 Portes en algo más que un restaurante histórico: funciona también como espacio expositivo permanente integrado en la experiencia del comensal. Casi 200 años después de su apertura, continúa activo en el mismo emplazamiento del Passeig d'Isabel II y mantiene una combinación de patrimonio arquitectónico, memoria cultural y legado artístico en pleno centro de Barcelona.