El Govern ha tenido que enfrentarse hoy a una dura sesión en el Parlament después de su peor semana en lo que llevamos de legislatura. La oposición en pleno ha exigido al Ejecutivo catalán más dimisiones por el caos de Rodalies, tras no dar por suficientes los ceses de los dos altos cargos de Renfe y Adif que se produjeron el lunes.
Desde la CUP al PP, pasando por ERC, Junts, Vox o Aliança Catalana han solicitado el cese de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, señalada como máxima responsable política de lo sucedido por estar incluida entre sus funciones la gestión de los servicios ferroviarios a Cataluña. La petición de responsabilidades se ha extendido, también, al ministro de Transportes, Óscar Puente, por ser Renfe la operadora de Rodalies y depender ésta del Ministerio que controla el socialista.
"Cataluña se cae a trozos. Nos han llevado al caos permanente", ha exclamado la líder de Junts en la Cámara catalana, Mònica Sales, quien ha considerado que "el país ha tocado fondo" y que "el colapso nacional" se da también en otros servicios públicos como la sanidad o la educación. "Paneque tendría que haber dimitido o la tendrían que haber cesado", ha añadido la diputada independentista.
En similar tesitura, el presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, ha pedido al Govern "no esconderse detrás de la dimisión de dos personas que no llevaban ni dos semanas en el cargo", en referencia a Josep Enric García Alemany, Director Operativo de Rodalies-Renfe, y al Director General de Explotación y Mantenimiento de Adif, Raúl Míguez Bailo.
"El Govern ha quedado retratado. Es el Govern de la confusión, el desconcierto y la desconfianza. La paciencia de la ciudadanía se acaba. Hacen falta dimisiones aquí y allá", ha añdido el republicano en referncia a Paneque y Puente.
Lo propio ha exigido el líder del PP en Cataluña, un Alejandro Fernández que se ha preguntado "si era necesario que muriera alguien para darse cuenta del estado desastroso de la red ferroviaria". "Iba a ser la legislatura de la gestión y se ha convertido en la de la incompetencia atroz", ha sumado el popular.
Joan Garriga, el portavoz de Vox en el Parlament, se ha interesado sobre "si asumirá este Govern alguna responsabilidad o continuará escondiendo su incompetencia mientras Cataluña se hunde". Garriga ha llegado a reclamar la dimisión en bloque del Gabinete del PSC y la convocatoria anticipada de elecciones autonómicas.
El portavoz de la CUP, Xavier Pellicer, ha constatado que "no existe ninguna garnatía de que el servicio de Rodalies funcione con normalidad las próximas semanas" y ha acusado al Govern de "gestionar la miseria". También "Cataluña se cae a trozos", para el antisistema, que ha empleado la imagen más recurrente de la sesión de control para castigar al Ejecutivo catalán.
"Pagamos impuestos europeos para tener servicios tercermundistas", ha denunciado la jefa de filas de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, quien ha afeado a Junts haber investido a Pedro Sánchez y a ERC haber hecho lo mismo con Salvador Illa, a quienes ha señalado como culpables del accidente mortal de Adamuz y de las continuas interrupciones del servicio de Rodalies.
La interviniente de la oposición menos crítica ha sido la líder de los comunes en el Parlament, Jéssica Albiach, quien ha arrancado al Govern el compromiso de seguir rebajando el precio de los títulos de transporte en lo que queda de legislatura para compensar los fallos ferroviarios que se puedan seguir produciendo.
Ha realizado la defensa del Ejecutivo catalán el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien ha ejercido de president en funciones por la hospitalización de Illa. Dalmau ha descartado dimisiones en el Govern. "El president tiene plena confianza en el conjunto de sus consellers", ha subrayado, para después reconocer que "no ha sido una buena semana para el país ni para los usuarios de Rodalies", a los que ha pedido "disculpas".
El sustituto del president ha alegado que el Govern ha primado "el derecho a la seguridad de la ciudadanía por encima del derecho a la movilidad", por difícil que haya resultado suspender Rodalies durante seis jornadas, y se ha remitido, reiteradamente, a la hoja de ruta pactada con ERC para solventar el crítico estado de Rodalies: "avanzar en la infraestructura revisando el déficit inversor, incorporar nuevos trenes y culminar el cambio en la gestión", de manera que la Generalitat tome las decisiones sobre la red a partir de una sociedad mixta con el Estado que acaba de empezar a funcionar. "No podemos prometer milagros, pero sí determinación y seguir dando la cara", ha zanjado Dalmau.

