Junts exige a Salvador Illa que asuma públicamente su relato bajo amenaza de romper con Pedro Sánchez si no lo hace. La formación liderada por Carles Puigdemont pretende que el president defienda en el Parlament que sigue existiendo un «conflicto» irresuelto entre Cataluña y el resto de España, y que debe solucionarse con la celebración de un nuevo referéndum de autodeterminación. Dicho de otro modo, los neoconvergentes ambicionan que el socialista niegue ahora que existe la «normalización» que él y Sánchez vienen pregonando desde la aprobación de los indultos, y que apueste por reactivar el procés que se dio por enterrado precisamente tras su elección como jefe del Ejecutivo catalán.
Para conseguir este propósito, el partido heredero de Convergència someterá este jueves a votación en la Cámara Catalana una resolución que propone «plantear en el espacio de negociación habilitado a tal efecto [esto es en la mesa clandestina de Suiza] la celebración de un referéndum de autodeterminación sobre el futuro político de Cataluña», dada «la necesidad compartida de resolver el conflicto».
La moción culmina con esta exigencia, pero reproduce también el preámbulo del Acuerdo de Bruselas por el que el PSOE y Junts pactaron la investidura de Sánchez. En dicho texto, ahora reconvertido en propuesta de resolución registrada en el Parlament, se describen todos los agravios que componen el credo independentista y que, a su entender, explican «la gran movilización a favor de la independencia» de la última década empezando por la sentencia del Estatut y acabando por la del Supremo contra los dirigentes que impulsaron el 1-O.
Junts ha constatado que, mientras los emisarios del PSOE le rinden pleitesía en Ginebra y dan pábulo a la persistencia del «conflicto catalán», Illa ha pasado página y «desnacionaliza» Cataluña. Y que, mientras eso ocurre, no dejan de despeñarse en intención de voto.
De ahí, que hayan decidido utilizar el Debate de Política General que esta semana acoge el Parlament para colocar a Illa en una difícil tesitura: o respalda su iniciativa y resucita el conflicto y la posibilidad de celebrar un referéndum pactado y vinculante en un futuro indeterminado o estará contribuyendo a que Junts abandone a Sánchez este otoño.
El líder de la formación secesionista en el Parlament, Albert Batet, ha sido meridiano durante su turno de réplica: «Si la negociación llega a su fin, buscaremos otras vías. Así no podemos continuar».
Un aviso que se suma a los insistentemente emitidos por el propio Puigdemont desde el final del verano y que va acompañado de otra propuesta parlamentaria en la que Junts reclama a Illa que urja al Gobierno a cumplir «los acuerdos políticos pendientes». Esto es, que el propio líder del PSC se sume a la presión que Junts ejerce sobre Sánchez y el PSOE para que materialice los pactos suscritos en Suiza en presencia del mediador salvadoreño.
También ERC ahonda en esta cuestión, que hasta ahora ha capitalizado. Los republicanos demandan al socialista una «financiación singular efectiva» y que inciten al Ministerio de Hacienda a «impulsar las modificaciones legislativas necesarias que tienen que permitir la habilitación de la Generalitat para recaudar el IRPF antes de finalizar el año». Piden a Illa que convenza a la ministra María Jesús Montero de que entregue el tributo ya al fisco catalán y a que respalde la propuesta de modificación de la Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) que ERC registró en solitario en el Congreso para presionar a la también vicepresidenta del Gobierno, por ahora reacia a aceptar la cesión total del IRPF.
Choque entre Orriols e Illa
La sesión de hoy del Debate de Política General también estuvo marcada por un nuevo choque entre Illa y la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols. "Su credibilidad es decir que es independentista y tener la bandera española en el Ayuntamiento de Ripoll", le ha espetado el presidente de la Generalitat a la también alcaldesa de este municipio de Girona.

