CATALUÑA
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En la comarca del Berguedà

Ni Begur ni Pals: el desconocido pueblo catalán que tiene una 'joya' de Gaudí que pocos conocen y que debes visitar antes de que se masifique

Con su combinación de naturaleza, arte e historia se presenta como un destino por descubrir en Cataluña

Ni Begur ni Pals: el desconocido pueblo catalán que tiene una 'joya' de Gaudí que pocos conocen y que debes visitar antes de que se masifique
Puente de piedra en los Jardins ArtiguesManuel Torres/Unsplash
Actualizado

A poco más de una hora y media de Barcelona se encuentra un lugar que parece salido de un cuento, rodeado de montañas y atravesado por dos ríos de aguas cristalinas. Su mayor tesoro, sin embargo, no es su paisaje, sino una obra (casi) inédita diseñada por Antoni Gaudí que ha pasado desapercibida durante muchos años, pero que convierte esta escapada en una experiencia inolvidable.

¿Cuál es el pueblo catalán que tiene una 'joya' de Gaudí?

El nombre de esta pequeña localidad es La Pobla de Lillet, situada en la comarca del Berguedà. Con apenas 1.200 habitantes, este rincón ofrece la tranquilidad típica de los pueblos de montaña, pero con el atractivo añadido de custodiar uno de los jardines menos conocidos del arquitecto modernista más famoso de Cataluña. Lejos del bullicio de la Costa Brava y las rutas más turísticas, este enclave sorprende por su tranquilidad, encanto y patrimonio cultural.

Este es el lugar de La Pobla de Lillet en el que admirar la obra de Gaudí

El gran atractivo de La Pobla de Lillet son los Jardines Artigas, concebidos por Gaudí a principios del siglo XX como agradecimiento a la familia Artigas, quienes le hospedaron mientras diseñaba el Xalet de Catllaràs y estaba inmerso en la construcción del Park Güell.

Este parque integra de manera magistral la vegetación autóctona con estructuras propias del lenguaje arquitectónico del genio catalán: puentes sinuosos, esculturas orgánicas y elementos de piedra que parecen surgir de la naturaleza misma. Bañado por el río Llobregat, es el único jardín húmedo diseñado por el genio catalán.

Los jardines están abiertos durante el verano con horario de 10.00 a 14.00 horas y de 15.30 a 18.30 horas. Para conocer los horarios del resto del año, lo mejor es consultar su web. En cuanto a tarifas, la entrada general cuesta 5 euros, la reducida para estudiantes y jubilados 4,50 euros, los menores de entre 6 y 13 años pagan 2,50 euros y los menores de esa edad entran gratis.

En las inmediaciones se encuentra el ya mencionado Xalet del Catllaràs, hoy utilizado como refugio de montaña, que complementa la visita, aunque su acceso interior no está abierto al público.

Una forma muy recomendable de llegar a los jardines es tomar el Tren del Ciment, un antiguo ferrocarril minero restaurado que conecta el centro de La Pobla de Lillet con varias paradas turísticas, incluyendo los Jardines Artigas, el Museo del Cemento Asland y otros puntos de interés.

Qué ver y hacer en La Pobla de Lillet y sus alrededores

Además de los Jardines Artigas, el pueblo invita a perderse por sus calles empedradas y plazas tranquilas. Destacan la Iglesia de Santa María, de estilo gótico, y el Puente Viejo, una construcción medieval que cruza el río Llobregat y ofrece unas vistas espectaculares del entorno.

En los alrededores, los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de rutas como la que lleva al nacimiento del Llobregat o los senderos que conducen a cascadas escondidas en plena montaña. También es interesante visitar el Museo del Cemento Asland, que explica la historia industrial de la zona y su vínculo con la arquitectura modernista.

Por último, la gastronomía local merece una mención aparte: platos de caza, embutidos tradicionales y dulces caseros abundan en los restaurantes familiares del municipio, donde la cocina de proximidad es la norma.

Un pueblo con mucha historia

La Pobla de Lillet tiene un pasado que se remonta a la Edad Media. Su desarrollo estuvo vinculado inicialmente al castillo que dominaba la zona y, más tarde, a la industria textil y cementera que impulsó su economía. Hoy, esas huellas conviven con la tranquilidad rural y el atractivo cultural que le confiere su conexión con Gaudí.

A pesar de que cada vez más personas lo descubren, sigue siendo un destino sereno y sin masificaciones, ideal para quienes buscan autenticidad.