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Marc Pons, el escudero menorquín de Armengol lastrado por el 'caso Koldo' pero con mando en el PSOE de Baleares

El político balear que ha tenido que testificar por sus reuniones con Koldo García en el caso Hidrocarburos es portavoz adjunto del PSOE regional. Forma parte del sector oficialista fiel a la presidenta del Congreso

Armengol y Pons, en una reunión del PSOE de Baleares en mayo de 2025.
Armengol y Pons, en una reunión del PSOE de Baleares en mayo de 2025.M. A. BorràsEFE
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Marc Pons Pons (Es Mercadal, 1973) habla catalán con el deje propio de los menorquines, una musicalidad peculiar, meliflua, inconfundible para el resto de baleares.

A efectos políticos, no es un dato cualquiera en una región donde las cuotas de poder partidista se cuidan y se reparten en un complejo equilibrio insular. Pons ejerce esa menorquinidad en el centro del poder del socialismo balear, donde desembarcó hace más de una década.

Actualmente es portavoz adjunto del PSOE en el Parlamento autonómico, con creciente protagonismo ante la falta de liderazgo que sufre el partido tras el descalabro electoral de 2023. Junto al gallego IagoNegueruela, es una de las dos voces preminentes y supervivientes leales del armengolismo en las Islas, la camarilla de colaboradores y ex consejeros que formaron parte de los dos gobiernos consecutivos de Francina Armengol en las dos pasadas legislaturas.

Tras la marcha de su jefa de filas al Congreso, hoy sobrellevan como pueden la travesía en el desierto de la oposición, una prolongación ultramarina del sanchismo, alineados en la oficialidad que encarna su valedora.

Pons es aparejador e ingeniero técnico de Obras Públicas. Se formó políticamente desde joven en el Consell de Menorca, a la sombra de Joana Barceló, una de las mujeres más prometedoras del socialismo balear de hace dos décadas, luego olvidada por la corriente oficial.

Tras el ascenso de Barceló al Govern del malogrado Francesc Antich, Pons pasó a presidir el Consell de Menorca entre 2008 y 2011 pero, tras perder el poder ese año, fue rescatado en 2015 por Armengol para convertirse en uno de sus más fieles escuderos. Un rostro joven que pretendía un aire de frescura y de paso servía para cubrir la cuota menorquina en el gobierno autonómico.

La identificación de Menorca con los valores del ecologismo y las energías limpias avaló la figura de Pons, que fue designado consejero de Territorio primero y de Movilidad y Vivienda después, ocupando carteras con cuestionables resultados (no se frenó el galope desbocado del sector inmobiliario, a pesar de la agenda socialista) hasta que en 2021 abandonó el Govern de Armengol por sorpresa.

Casi nadie esperaba su salto a la política nacional en mitad del mandato, lo que disparó toda clase de especulaciones en los mentideros políticos del archipiélago.

Aquel año fue designado director de gabinete del Ministerio de Transición Ecológica, a las órdenes de la ministra Teresa Ribera. Posteriormente sería designado miembro de la Ejecutiva Federal, «secretario de Transición Justa», cargo que mantiene.

Es por sus gestiones y contactos con Koldo durante aquella época por lo que ahora ha tenido que comparecer como testigo ante la Justicia.

Sus mensajes con el asesor de Ábalos documentados por la UCO (tras haber negado en tromba el socialismo balear relaciones con la trama)sirve de ariete en su contra para sus antagonistas políticos: el Govern del PP al que Pons, lastrado por el caso Koldo, intenta controlar y erosionar cada martes desde su escaño de diputado el Parlamento autonómico.