En la antesala de la celebración del Día de San Jorge, patrón de Aragón, el presidente autonómico, Jorge Azcón, en su discurso pronunciado en Teruel, ha querido demostrar el carácter reivindicativo que pretende asociar a esta festividad, posicionando a los ciudadanos de la región "como firmes defensores de un proyecto nacional y de un sistema constitucional que ha propiciado un desarrollo incontestable" para España.
Una proclama con la que el barón popular tiene la intención de denunciar la situación de desigualdad que el Gobierno nacional, a su juicio, ha propiciado en el conjunto del país con sus concesiones a Cataluña y, concretamente, a los partidos independentistas. Por ello, lo que Azcón reclama es "un trato justo e igualitario" al Ejecutivo central, especialmente en el desarrollo de la reforma del sistema de financiación autonómica, para la que solicita que "se haga de forma objetiva, con respeto a nuestras peculiaridades y con la vista puesta en aquellas provincias que más necesitan del impulso del Estado".
Y es que el presidente aragonés considera que es "un absoluto sinsentido que en esa financiación no se contemplen los criterios de despoblación y orografía, que nos suponen un esfuerzo extraordinario a la hora de llevar los servicios públicos a lo ancho y largo del territorio". Además, ha recordado los 87 millones de euros que su región dejará de percibir en su financiación por esta cuestión y, en una crítica velada a la nueva dirección del PSOE en Aragón, ha señalado a "quienes por cálculos partidistas abandonan el frente común de la lucha contra esta injusticia". "Se equivocan claramente", ha sentenciado.
Con todo, Azcón considera que la reforma del sistema de financiación autonómica es "la mayor amenaza que se cierne sobre nuestra tierra" y espera que "el Gobierno de España nos trate desde el respeto y la lealtad que ofrecemos y nos merecemos recibir". "Formamos parte de un gran proyecto que es España y no queremos ser más que nadie, pero tampoco vamos a dejar que nos traten como si nuestro valor fuera menor", ha argumentado.
Respecto a la provincia de Teruel, que hoy ha albergado el primero de los tres actos organizados con motivo de la festividad autonómica, el barón popular ha destacado la importancia del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) o de los Fondos de Transición Justa en el desarrollo del "proyecto ambicioso" que su Gobierno está tratando de asentar en la zona. Aún así, ha recordado la necesidad de ampliar hasta el 20%, el máximo permitido por la Unión Europea, las ayudas al funcionamiento. En cuanto a otros "retos y necesidades", ha solicitado al Gobierno el desarrollo de la infraestructura del Corredor Cantábrico-Mediterráneo y el impulso de autovías "clave" como la A-68, A-40 y A-25.
Sin embargo, para el presidente de Aragón, "hoy Teruel despega" gracias a proyectos como el aeropuerto de Caude o destinos turísticos como Dinópolis o el circuito deMotorland, que se unen a muchos otros lugares del territorio, como El Matarraña, el Maestrazgo, Gúdar y Javalambre y el Bajo Aragón, como lugares que "han sabido reivindicar su patrimonio natural, artístico y cultural para convertirlo en motor económico".
En ese contexto, al inicio de la ceremonia se ha otorgado la medalla al mérito cultural a Antonio Jiménez Martínez, gerente de la fundación de Santa María de Albarracín. Esta organización sin ánimo de lucro se dedica a promocionar la oferta patrimonial y paisajística de la mencionada localidad, a través de la realización de diferentes actividades o la dinamización y proyección de su legado cultural e histórico.
Este tipo de proyectos hacen que Azcón sea "optimista con el futuro de Teruel", una provincia envuelta en una lucha encarnizada contra la despoblación y que el año pasado logró sumar medio millar de habitantes, hasta alcanzar los 135.743 vecinos, su mejor cifra desde 2016.
Muerte del Papa Francisco
Antes del comienzo del acto, el presidente de Aragón ha querido mostrar sus condolencias por el fallecimiento del Papa Francisco. "Sin lugar a dudas, Francisco ha sido una de las personas más importantes en la época que nos ha tocado vivir; una persona humilde, sencilla y preocupada por los más necesitados, que creo que ha transformado la estructura de toda la Iglesia a mejor y, sin lugar a dudas, vamos a echar de menos", ha expresado.
Azcón, junto a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, fue recibido por el pontífice en El Vaticano en agosto del pasado año, donde trataron diferentes temas que afectaban a la actualidad eclesiástica de la comunidad, como el reconocimiento del Papa Luna o el conflicto por la pertenencia de los bienes del Monasterio de Sijena con Cataluña.

