- Entrevista Jorge Azcón: "Conceder el pacto fiscal a Cataluña sería el fin del Estado de las Autonomías"
En las pasadas elecciones municipales y autonómicas del 28-M, el Partido Popular arrasó en el ámbito territorial. Una ola que le impulsó al poder en 11 autonomías, apoyado también en multitud de ayuntamientos. Un ejemplo es Aragón, una región históricamente socialista, en la que, de la mano de Jorge Azcón, en el Gobierno, y de Natalia Chueca, Lorena Orduna y Emma Buj, en las capitales de provincia, el PP logró hacerse con todo el territorio.
Pregunta. ¿Cómo valoran su primer año al frente de sus ayuntamientos?
Natalia Chueca. Ha sido un año de muchísima intensidad. Después del Gobierno de Azcón, Zaragoza estaba inmersa en una evolución positiva y lo que hemos hecho este año es seguir esa inercia, pero dándole una mayor velocidad. Hemos tratado de mejorar nuestras calles, hemos mejorado todas las zonas verdes y estamos haciendo de Zaragoza una ciudad mucho más habitable. Hasta la llegada del PP, esta era una ciudad gris y abandonada, pero ahora está en su momento de mayor esplendor.
Lorena Orduna. En Huesca hemos ayudado al despertar de una ciudad que estaba completamente opacada y anulada. Hemos abierto el Ayuntamiento a la ciudadanía y hemos impulsado el desarrollo de vivienda que, en mi opinión, es clave para que las empresas se fijen en Huesca. En cuanto al turismo, Huesca era la segunda capital de provincia menos visitada de España y no podíamos continuar en esa línea, por lo que hemos decidido mejorar la conectividad y la oferta hotelera, para que los turistas tengan en cuenta nuestra enorme oferta cultural y gastronómica.
Emma Buj. En Teruel estamos orgullosos de decir que estamos en cifras récord de población. Pero lo más importante es que nos hemos situado como un hub aeroespacial y aeronáutico gracias a nuestro aeropuerto, donde se hace el mantenimiento de aviones y se prueban los motores de cohetes como el Miura. No paramos de crecer y eso se está viendo en la llegada de cada vez más turistas que se interesan por nuestra ciudad.
P. ¿Qué supone para el PP la conquista de una comunidad autónoma históricamente socialista como Aragón?
N.C. Es la oportunidad de que Aragón y todas sus capitales de provincia ocupen el lugar que deberían haber ocupado hace décadas. Desde el cambio del rojo al azul, se han anunciado más de 22.000 millones de euros de inversión que llegan tanto a Zaragoza como a toda la región, y más de 7.000 puestos de trabajo que se generarán. Eso es riqueza y prosperidad. Por lo tanto, creo que los zaragozanos, oscenses y turolenses están encantados de que por fin se haya pasado de la parálisis a la acción y de que las inversiones se queden en nuestra tierra.
L.O. Los aragoneses quieren un proyecto para Aragón y quieren personas que tengan la experiencia suficiente para liderar esos proyectos. Tanto Emma Buj como Natalia Chueca han demostrado que cumplen ese perfil y han demostrado su valía. Y, por supuesto, Jorge Azcón, que ya fue alcalde de Zaragoza y logró darle la vuelta a la ciudad. Yo soy la última en incorporarme al equipo, pero tengo las mismas ganas de trabajar por mi ciudad que tienen todos ellos.
P. ¿Y qué representa que las tres alcaldesas de las capitales de provincia sean mujeres?
E.B. En el PP las mujeres nunca hemos sido una cuota, siempre hemos tenido el papel de gestoras, profesionales y personas. A mí nunca se me ha valorado por mi género, sino por la labor que desarrollaba. Por lo tanto, creo que Aragón es un referente de normalidad, aunque creo que para la gente joven sí que es importante el ver a tres mujeres al frente de nuestros ayuntamientos, además considero que somos unas muy buenas alcaldesas.
P. Históricamente, el PP ha sido un partido en el que las mujeres han tenido un papel relevante. Sin embargo, la izquierda siempre ha sido crítica en este sentido con el PP y le ha acusado de minusvalorar a las mujeres. ¿Cuál es su opinión?
E.B. El PP siempre ha tenido a mujeres en puestos de responsabilidad. Ahora somos tres alcaldesas en Aragón, pero fuimos el primer partido con alcaldesas en las grandes ciudades de España con Luisa Fernanda Rudi, Rita Barberá, Teófila Martínez, Celia Villalobos... y podría seguir. Parece que la corriente de la izquierda actual es que, si no estas con ellos, eres antitodo, incluso antifeminista. Creo que hacen un flaco favor a las mujeres con ese discurso.
N.C. En nuestro partido entendemos el feminismo con hechos contundentes y dando a las mujeres las mismas oportunidades que tienen los hombres. Mientras, esos partidos que hacen eslóganes y que hablan de feminismo, se han dedicado a sacar violadores a la calle a través de sus leyes. Esa es la diferencia entre los que hacen política de pancarta y los que hacemos política de hechos.
P. Zaragoza está en un importante momento de expansión, ¿sobre qué se está cimentando?
N.C. Contamos con la ventaja de poder aportar muchas facilidades a las empresas para que puedan invertir. Tenemos una gran disponibilidad de suelo, ubicación y conexión con las grandes capitales y las condiciones de sol y viento hacen de Zaragoza una ciudad muy atractiva para el desarrollo sobre energías renovables. También contamos con el proyecto de la Nueva Romareda, que hará que por fin la ciudad tenga un estadio a su altura, que permita acoger eventos de todo tipo y que nos permita ser sede del Mundial 2030.
P. Tanto en Zaragoza como en Huesca, los desarrollos de las legislaturas están marcados por su relación con Vox. ¿Cómo la están gestionando?
N.C. Me falta un concejal para la mayoría y tengo que lograr acuerdos para que la legislatura avance. Gobernar en minoría hace que tenga que atender a las demandas de Vox y priorizar los proyectos que ellos me solicitan, a cambio de tener su apoyo. Tenemos que entendernos por el bien de los ciudadanos, porque, si la ciudad se paraliza por nuestros desencuentros, los votantes no nos lo perdonarían.
L.O. De forma muy complicada, más de lo que todos hubiéramos querido. El problema con Vox es que siempre va más allá y cuando tuvieron una ruptura interna con uno de sus tres concejales, trataron de inmiscuirnos a nosotros en algo de lo que no queríamos saber nada. Pese a ello, la estabilidad está garantizada, de hecho, hablo bastante con Jorge Azcón sobre el tema y lo tratamos con naturalidad.
P. El problema de la inmigración está afectando a muchas capitales españolas y en Zaragoza ya hay ciertos barrios donde es palpable. ¿Cree que esta cuestión puede ir a más en la ciudad?
N. C. Zaragoza es la ciudad más segura de España. Esto sucede porque, aparte de la enorme colaboración que existe con la Policía Nacional, la inmigración que ha llegado a nuestra localidad siempre ha estado muy integrada con la ciudadanía, porque ha venido a trabajar y desarrollar su vida. Sin embargo, esta cesión de inmigrantes no puede ser descontrolada, porque impediría trabajar con ellos de la forma correcta y que logren una vida mejor.
P. En Teruel, una de las principales claves de su legislatura ha sido el derrumbe del edificio de la calle San Francisco. ¿Cómo lo vivió?
E.B. Fue algo dramático, porque a la vez que corríamos para huir del edificio que caía, los afectados lloraban al ver como sus viviendas se venían abajo, con todas sus pertenencias y toda su vida en el interior. Me alegro de haber estado allí, porque eso me permitió ponerme a trabajar desde el primer segundo. El Ayuntamiento ha estado siempre al lado de los afectados y no les hemos abandonado. Ahora me gustaría conocer el motivo por el que se derrumbó el edificio, aunque todavía nos toca esperar.
P. Azcón ha hecho de la frase «de los aragoneses no se ríe nadie» el eslogan de su legislatura. ¿Consideran que el Gobierno de España minusvalora a ciudades como las suyas?
N.C. Lo que está claro es que el Gobierno de España prioriza a aquellos que les dan sus votos para permanecer en La Moncloa, que son los partidos nacionalistas vascos y catalanes. Todo lo que no les incumbe a ellos, está paralizado y ni siquiera lo tienen en cuenta. Nosotros, por ejemplo, estamos esperando a que nos paguen los fondos europeos de 2022 y 2023 de la convocatoria de movilidad sostenible y que equivalen a 28 millones de euros.
L.O. Yo creo que sí. Es algo generalizado, estoy segura de cada alcalde te podrá contar un retraso o un olvido diferente. En Huesca, los AVE no paran de averiarse y la autovía hacia Lérida lleva cinco años de retraso. Hay muchos más ejemplos, pero está claro que no nos tienen en cuenta.
E.B. Desde el Gobierno de España parece que solo se piensa en Cataluña y el debate separatista monopoliza todos los debates y acciones. Teruel, junto a Cuenca y Soria, debería haber accedido ya a las ayudas proporcionadas por Europa que van destinadas a las empresas y que corresponden al 20% de sus costes laborales. Pero seguimos esperando a que se ponga en marcha, mientras vemos como la amnistía ha sido aprobada en tiempo récord. Hoy, en España, un separatista tiene más fácil lograr la amnistía por delitos de malversación y terrorismo que un empresario acceder a unas ayudas que le corresponden.
P. Siguiendo con el presidente de Aragón. Azcón, tras ser alcalde de Zaragoza, dio el salto a la política autonómica. ¿Prevén hacer lo mismo?
N.C. No es algo que esté entre mis planes. Yo me centro en el presente, en mi compromiso con esta legislatura y llevar a Zaragoza al lugar que merece. A partir de 2027, ya veremos lo que puede suceder.
E.B. Cuando llegué a la alcaldía mucha gente me preguntaba por cuál sería mi siguiente paso, pero yo pienso que no se puede aspirar a más, tanto en lo político como en lo personal, que a ser alcalde de tu propia ciudad. Ver cómo la gente con la que te cruzas por la calle confía en ti es algo muy bonito. No entiendo la política como una sucesión de cargos, mi vocación era municipal y para mí el Ayuntamiento lo es todo, aunque lo compagine con el Senado.

