El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha hecho de su discurso institucional por el Día de Andalucía una reivindicación y un llamamiento. Una reivindicación de lo que ha conseguido la comunidad en los últimos años -gobierna desde diciembre de 2018-, de cómo ha pasado a ser, a su juicio, un "referente" en España a todos los niveles, desde el económico al tecnológico, pasando por el social y, también, por el político, como ese oasis de estabilidad y serenidad frente a la crispación que se vive, en general, en todo el país. Y un llamamiento a los andaluces no solo para se sientan orgullosos, sino, sobre todo, para perservar esos logros, para seguir avanzando en la misma línea.
A pocos meses de que se celebren las elecciones autonómicas, Moreno -que volverá a ser candidato del PP a la Presidencia de la Junta-ha destacado cómo Andalucía ofrece "estabilidad, seguridad y concordia" y todo, ha incidido, "en un mundo convulso, donde se han roto las reglas del juego". No solo eso, sino que, además, Andalucía ha demostrado, en su opinión, que una "sociedad en positivo es más productiva, fiable e incluso feliz".
La Andalucía feliz y próspera ha sido uno de los ejes del discurso que ha pronunciado en la clausura del acto de entrega de las Medallas de Andalucía, celebrado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, en el que se ha dirigido directamente a los andaluces, pidiéndoles "proteger a Andalucía de la polarización y el berrinche diario", para que la comunidad siga siendo, en sus palabras, "ese lugar donde da gusto estar: Y no porque lo tenga todo, sino porque tiene todo lo importante".
En esa misma línea, ha hecho hincapié en la necidad de "huir de esos que están todo el día enfadados, como buscando pelea" y ha resaltado que "aquí estamos a otra historia", defendiendo que "somos la mayoría", que la andaluza es "la revolución de la alegría, la revolución de las soluciones, del trabajo en equipo" y, ha apostillado, "todo eso da resultado".
No es una cuestión de suerte, ha querido precisar el presidente andaluz, sino "mucho trabajo detrás", de un "gran esfuerzo colectivo" y ha sacado pecho de los avances de la comunidad. Así, ha remarcado cómo se ha convertido en la tercera economía del país o la primera en número de autónomos, al tiempo que lidera la creación de empleo. "El imposible de ayer es nuestra realidad de hoy", ha resumido.
Pero, y aquí ha vuelto al llamamiento a los andaluces, hay que "seguir avanzando" porque "tenemos mucho por lo que seguir luchando todavía" y, en este punto, se ha centrado especialmente en los jóvenes, a los que ha asegurado que "nos desvivimos por encontrar respuestas a vuestro futuro, que también es el nuestro". "Queda mucho por hacer todavía, ha continuado Moreno, que ha "convocado" a "seguir haciendo lo posible lo imposible".
Moreno ha dedicado sus primeras palabras a las dos grandes tragedias que han sacudido Andalucía en el comienzo del año, el accidente ferroviario de Adamuz y la cadena de borrascas que dejó un rastro de destrucción en toda la región y obligó a desalojar a miles de personas.
Visiblemente emocionado, ha recordado cómo se coordinaron los servicios de emergencia tras el choque de los dos trenes junto a la localidad cordobesa y ha prometido a las víctimas, entre lágrimas, que no dejará de trabajar para que conozcan "la verdad" de lo sucedido. "Llegaremos hasta donde haya que llegar, que a nadie le quepa la menor duda".
Respecto a los temporales, ha recordado la situación de extremo peligro que se vivió en tantos sitios al mismo tiempo y cómo los andaluces respondieron con solidaridad, entereza, sensatez y altruismo.
"Estas situaciones límite nos han mostrado lo peor del dolor y lo mejor de nuestra gente. Andalucía siempre lo da todo", ha aseverado, poniendo como ejemplo de ello también a los galadornados, Paz Vega y Manuel Carrasco como Hijos Predilectos, o el pueblo de Adamuz, la futbolista Olga Carmona o la periodista Sandra Golpe, entre otros, que han recibido la Medalla de Andalucía en las categorías de Valores Humanos, Solidaridad y Concordia, Deporte y Ciencias Sociales y Letras, respectivamente, así como el Museo de la Autonomía, que ha sido galardonado con la Medalla Manuel Clavero Arévalo.
El 28F tiene este año un marcado acento electoral, con las elecciones autonómicas a pocos meses de celebrarse (muy probablemente en junio) y con los partidos ya en modo precampaña.
Que este Día de Andalucía está marcado por las urnas se ha visto ya en los días previos, en los que los dos principales partidos, el PP y el PSOE, se han enzarzado en críticas y contra críticas a cuenta del plante protagonizado por la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a Moreno al no acudir a la gala de entrega de las Medallas de Andalucía. No solo se ha ausentado la candidata socialista a la Junta de Andalucía, sino también la mayor parte del grupo parlamentario socialista y la representación del Gobierno central, que ha corrido a cargo de Montero y asimismo del ministro de Agricultura, Luis Planas, y del delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández. Todos ellos sí han estado en el pleno extraordinario celebrado en el Parlamento.
Allí, Montero ha vuelto a defender, para justificar su ausencia, que el evento se ha alejado en los últimos años del perfil institucional que, a su juicio, debería tener para convertirse en un acto de propaganda con Moreno como gran protagonista.
Precisamente, este 28F ha sido el momento en el que el PSOE andaluz ha decidido arrancar su precampaña, aunque las encuestas le pronostican a María Jesús Montero unos resultados muy negativos. La que ha publicado EL MUNDO este mismo sábado le otorga apenas el 20,8% de los votos, lo que se traduciría en una horquilla de entre 24 y 27 escaños, es decir, el peor resultado de la historia del PSOE, muy por debajo de los 30 años que logró en los anteriores comicios Juan Espadas.



