Uno de los grandes retos de nuestros días es superar el clima de enfrentamiento que se está trasladando desde la política a la religión, señala el sacerdote malagueño Rafael Vázquez, a quien el Papa León XIV acaba de nombrar consultor del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.
Y mientras algunos sectores se empeñan en remarcar las diferencias entre las distintas religiones, los sacerdotes, los líderes religiosos y cualquier otra figura relevante en este ámbito "tienen que dar ejemplo" y mostrar en su proceder lo que predican porque "¿de qué sirven las palabras si luego no se actúa con coherencia y conforme a ellas?", dice el sacerdote malagueño.
El padre Vázquez recibe "con alegría y mucha ilusión" este nombramiento, que de algún modo supone un reconocimiento a la labor que está realizando la Iglesia de España y la propia Diócesis de Málaga en esta materia, pero también consciente de la importancia del servicio que se le encomienda, comenta a EL MUNDO.
Delegado de Ecumenismo y Relaciones Interconfesionales y director de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y de la Subcomisión de Relaciones Interconfesionales, este sacerdote diocesano es hasta la fecha el único español que colabora con este organismo de la Santa Sede, a cuyo frente se encuentra el cardenal de origen indio George Jacob Koovakad.
Pero, ¿qué es el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y cuáles serán las tareas del padre Vázquez? Este organismo de la curia tiene entre sus fines fomentar y regular las relaciones con los miembros de aquellas religiones que no se encuentran bajo el paraguas del cristianismo, a excepción del judaísmo.
Los estrechos lazos que vinculan al catolicismo con el judaísmo hacen que la relación entre ambas confesiones religiosas sea competencia de un organismo creado ex profeso para ello, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.
En cuanto a la labor del recién nombrado consultor del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, se centrará, por tanto, en este campo, en establecer puentes y en buscar lugares de encuentro con otras religiones, muy especialmente con la musulmana y las orientales.
Estos puntos en común "no sólo se pueden y se deben encontrar, sino que ya los hemos encontrado", explica el Padre Vázquez, y pone el acento en los encuentros que se celebran entre líderes religiosos o en los manifiestos que se han lanzado de común acuerdo con respecto a temas sensibles tales como la defensa de la vida o la búsqueda de la paz.
Para alcanzar una convivencia armónica hay que trabajar, por un lado, en "sensibilizar a los fieles" y dejar claro que "quienes tienen unas creencias diferentes a las nuestras no son nuestros oponentes ni nuestros enemigos", indica el padre Vazquez. Y, por otro, en establecer pautas de convivencia que permitan hacer realidad "el proyecto de la fraternidad universal".
La clave está, precisa, en que "hay que aprender a reconocer en el otro a un hermano" ya que -insiste- "todos somos hijos de un mismo Padre".
La Santa Sede ha hecho público el nombramiento del Padre Vázquez coincidiendo con la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.
