Entre lo obvio y lo ingenioso. De la reflexión más o menos profunda al chascarrillo. Mariano Rajoy cultiva la habilidad de convertir en sentencia lo que dicho por otro podría pasar por fruslería. Y a quienes gustan de esa manera suya de hacer de la anécdota una categoría política, siempre irónica, el ex presidente del Gobierno y ex presidente del Partido Popular les ha hecho el gran favor de reunir en un libro breve y de lectura fácil el resultado de sus cavilaciones políticas. El arte de gobernar (Almuzara) es una colección de aforismos, de pequeñas píldoras de pensamiento, algunas prestadas, escritas o reinterpretadas a partir de la experiencia de quien ha tenido silla en el Consejo de Ministros durante 14 años (desde 2011 a 2018 como jefe del Gobierno) y escaño en el Congreso durante 10 legislaturas.
Este miércoles el ex presidente ha presentado su libro en Sevilla, acompañado del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien formó parte de su Gobierno como secretario de Estado y que ha dicho de esta colección de meditaciones que refleja el "espíritu estoico" del autor.
Entre disertaciones sobre lo que es y lo que no debe ser la política, durante la presentación, Rajoy ha realizado un alegato intenso (incluido también en el libro) contra los populismos, que "es uno de los mayores retos a los que se enfrentan las democracias": Sin citar nombres ni partidos políticos, ha explicado que hay extremismos de izquierdas y de derechas, "pero son siempre de extrema estupidez". Según su definición, "al populista se le identifica por su rechazo a la casta, su adanismo, sus promesas incumplidas, las referencias a un futuro idílico o el hiperliderazgo, que es algo que inventó Perón y que luego han seguido Chávez o Maduro". "Cuidado con las faltas de respeto a la ley, a la separación de poderes y la independencia judicial". "Cuidado también con quienes reducen la democracia a ir a votar y con los que quieren arreglarlo todo a gritos", ha expresado el ex presidente, para rematar: "Es un mal negocio para un país votar a los extremistas".
En la obra (construida en 17 capítulos), se incluyen sus opiniones sobre la corona, sobre la economía, las redes sociales o sobre la inmigración, "que es munición electoral de extremistas y radicales". "Es un problema difícil de resolver y hay que trabajar siempre para tener una inmigración ordenada. Pero no se resuelve pegando berridos".
"No hay mejor sistema para ordenar la convivencia que la democracia. Y no hay más alternativa a la democracia que la dictadura", ha subrayado también. "Sin Parlamento no hay democracia. Los Parlamentos existen para controlar los presupuestos. Y, si estos son tumbados, lo sensato es disolver la Cámara y convocar elecciones", ha puntualizado de nuevo en alusiones al Gobierno de Pedro Sánchez, al que se ha referido en un par de ocasiones sin nombrarlo.
Pese a que asegura que no pretende dar demasiados consejos, hay en el libro un "decálogo de buen gobernante" que es tal vez el apartado más suculento: "Conviene no colocar a muchos tontos a tu alrededor". "La política necesita a gente que no necesite de la política". "El gobernante debe atenerse a la realidad. Toda realidad ignorada prepara su venganza", ha dicho (citando a Ortega y Gasset), para recordar a continuación cómo él mismo tuvo que tragarse sus principios cuando, sólo ocho días después de ser investido presidente, tuvo que subir los impuestos "y nacionalizar la banca".
Y también se ha dirigido expresamente a los políticos más jóvenes: "El escalafón es importante; no te lo saltes". "Nunca hay que dejarse llevar por ambiciones excesivas" . "Lee, escucha y mira". "No desdeñes las lecciones de la experiencia". "No insultes; es el recurso de los mediocres". "El humor relaja a las fieras. Es más eficaz que la agresividad". "No odies". "No dejes que los debates te lleven al barro". "Evita a las personas autoritarias". "Huye de los profetas del pasado, de los que siempre saben lo que habría que haber hecho". "Elige bien tus tiempos. No hagas caso a los que tienen prisa. A veces lo urgente es esperar".
"La política merece la pena", ha afirmado el ex presidente a modo de resumen, reivindicando una actividad no siempre bien valorada que, a su juicio, repele a los mejor preparados por el "brutal" régimen de incompatibilidades que se ha impuesto a quienes dejan temporalmente su oficio para aceptar un cargo institucional. La ley contra las puertas giratorias, que Rajoy reconoce haber apoyado en el Congreso, es "un disparate" porque convierte la política en "un estigma". Y, para no decepcionar a su público, entre col y col de tinte filosófico, Rajoy ha introducido un poco de salseo como el que anima el salón de los pasos perdidos : "Son preocupantes los problemas de guardarropía en el Congreso; algunos van vestidos como si fueran a la playa".
En la presentación -a la que ha acudido la plana mayor del PP andaluz- ha participado el ex ministro y editor de Almuzara Manuel Pimentel, quien ha descrito el libro como un espejo de la "sabiduría" del autor, que es "el resultado de ponerle alma humana al conocimiento, el sentido común y la experiencia".
Por su lado, el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, ha recordado que éste es el tercer libro de Rajoy para el que hace de anfitrión y, con sorna, ha agradecido la brevedad de la obra: "Éste sí me lo voy a leer, que yo no soy de los que pueden estar mucho tiempo sentado".

