- Financiación Montero garantiza a Andalucía un incremento de 4.800 millones de euros en financiación pero sacrifica la solidaridad del sistema por sus compromisos con ERC
- Financiación Socialistas temen el "daño irreversible" del pacto con Junqueras en pleno ciclo electoral
Andalucía es la comunidad que más recursos adicionales recibirá en función del nuevo sistema de reparto de la financiación autonómica. Ése es el argumento con el que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha querido contrarrestar el discurso de quienes rechazan la propuesta por haber sido negociada y diseñada a demanda de Cataluña y de los partidos separatistas. Y con el que, de paso, intenta salvar sus intereses como candidata socialista a la Presidencia de la Junta. Y no le falta razón, al menos en términos absolutos, si se atiende exclusivamente a los cálculos realizados a partir de la fórmula dada a conocer la semana pasada por el Gobierno. De hecho, según datos del Ministerio, Andalucía recibirá 4.800 millones de euros más al año si se aprueba la reforma, una cantidad que supera a los 4.700 millones de euros estimados igualmente por el Gobierno para Cataluña.
Pero hay una suerte de agujero negro en esa ecuación, por donde las transferencias a Cataluña se pueden disparar, ya que el modelo premia de alguna forma a las comunidades que gestionan un mayor volumen de las denominadas "competencias no homogéneas". Es ahí donde, según el catedrático de Economía Pública de la Universidad de Sevilla, Luis Ángel Hierro, se encuentra la incógnita del sistema, con la que se puede romper la nivelación previamente realizada por el modelo y donde pueden encontrar la "vía de escape" las demandas del nacionalismo catalán.
Porque la comunidad que tiene competencias que otras comunidades no gestionan es Cataluña (Instituciones Penitenciarias o Policía Autonómica), ya que el País Vasco está fuera del marco común de financiación. Y, porque el cálculo del coste de esas competencias ha sido siempre "bastante opaco", lo cual permite un margen de discrecionalidad amplio que se empleará presumiblemente para satisfacer la principal reivindicación, no ya sólo de ERC, sino también del PSC de Salvador Illa: que Cataluña reciba en la misma proporción que aporta al sistema. Sólo así se explicaría que Montero esté en condiciones de garantizar, sólo a Cataluña, el principio de ordinalidad, que la sitúa como tercera comunidad en volumen de recursos aportados al modelo y la tercera también en volumen de recursos recibidos.
"A falta de conocer las tablas y los cálculos por comunidades que darán el veredicto final, el modelo tiene elementos de nivelación horizontal y vertical muy interesantes, propios del sistema alemán. Pero, el sistema rompe su lógica con el tramo financiado por el IVA de pequeñas empresas. Sin una adecuada valoración de los costes de prestación de las competencias no homogéneas pueden acabar premiadas las comunidades más ricas desbaratando el esfuerzo previo de homogeneización", apunta el catedrático. Hasta la fecha, la financiación asociada a esas competencias no homogéneas se calculaba a partir de costes fijos y se quedaba fuera del modelo de financiación autonómica.
Sin información previa
Con todo, el Gobierno andaluz acudirá este miércoles a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (donde la ministra se verá con todas los consejeros autonómicos de Hacienda) sin haber podido analizar todos los detalles de la propuesta de reforma, ya que no se le han facilitado las tablas con los cálculos singularizados para cada comunidad ni otros detalles técnicos que le permitan valorar con rigor la fórmula de reparto de los fondos en el nuevo modelo de financiación autonómica. La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, considera, no obstante, que de la información ofrecida por el Gobierno no cabe deducir que Andalucía "vaya a dejar de estar infrafinanciada". "Que no quieran confundirnos diciendo que Andalucía es la comunidad que más fondos adicionales va a recibir", afirmó este martes a su llegada a un acto en Córdoba Carolina España, que insiste en que el modelo es "un traje a medida" confeccionado para Cataluña a partir de las exigencias del líder de ERC, Oriol Junqueras.
El Gobierno andaluz reclama "que se negocie con transparencia y de forma multilateral con todas las comunidades". Y también exige que se respete la "autonomía fiscal" de Andalucía tras conocer que el Gobierno de Pedro Sánchez se plantea introducir nuevas herramientas de "armonización fiscal" para evitar el "dumping" (espiral de rebajas fiscales para competir entre comunidades). Esa es para la Junta de Andalucía una "línea roja", en defensa de unas rebajas de impuestos que el Gobierno de Juanma Moreno ha convertido en seña de identidad y no está dispuesto a revertir.

