El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena de seis años de prisión para un "taxista pirata" de Almería, que abusó sexualmente de una joven a la que llevaba a casa, y de cinco años para un hombre de 32, que violó a una menor a la que se había ofrecido a ayudar y a la que había drogado para someterla en Málaga.
Los hechos juzgados se remontan a 2020 en el caso del "taxista pirata" y a 2018 en el del adulto que drogó a una chica de 16 años para violarla en Málaga.
Alrededor de las 18.30 hora del día 20 de septiembre de 2020, una joven llamó por teléfono a un taxista para que la trasladase desde la vivienda de unos familiares en la que se encontraba, ubicada en el barrio de El Puche, en Almería, hasta la suya en Tahal, también en Almería.
La víctima, que conocía a su agresor, Abderramán H., ya que había utilizado su servicios como conductor con anterioridad, se subió en el vehículo sin sospechar lo que poco después ocurriría. Con la excusa de que necesitaba parar para orinar, el taxista abandonó la ruta y detuvo el automóvil en un lugar apartado de la carretera, próximo al poblado Mini Hollywood, en la localidad de Tabernas.
En un momento dado, el violador se acercó a su víctima e intentó besarla, la mujer lo rechazó y trató de quitarse de encima a su agresor, pero aunque se resistió, no lo logró. El condenado la sujetó con violencia y la violó. Luego se marchó en su vehículo. La mujer pudo llamar a sus padres, que fueron a recogerla y la llevaron al hospital de Torrecárdenas.
Además de pasar seis años en la cárcel y otros seis de libertad vigilada, el tribunal prohíbe a Abderramán H. acercarse a menos de 300 metros de su víctima, de su domicilio o del lugar en el que esta se encuentre, y de comunicarse con ella por un periodo de doce años.
En la feria de Málaga
El TSJA también ha ratificado la sentencia condenatoria contra Francisco Javier M., que en el momento de la agresión doblaba la edad de su víctima, de tan sólo 16 años, y a la que drogó con éxtasis.
La madrugada del 15 de agosto de 2018, en plena feria de Málaga, el condenado se encontró con su víctima, que se había perdido del grupo de amigas con las que había ido a la feria, y "se ofreció a ayudarla para cargar el móvil" y que pudiese llamarlas.
Mientras se dirigían a casa del condenado para que la chica pudiese recargar la batería del móvil le ofreció una copa en la que puso una pastilla de MDMA (éxtasis) sin que su víctima se diera cuenta.
Durante el trayecto la chica "empezó a notarse rara" y el hombre le confesó que le había puesto algo en la copa, "pero que no se preocupase que le que ahora le daría otra para que se encontrase mejor". Así cuando llegaron a la vivienda el condenado le dio otra pastilla que la dejó dormida e inconsciente. Momento que el hombre aprovechó para desvestir a su víctima y violarla.
La joven no fue consciente de lo que había ocurrido hasta la mañana siguiente cuando se despertó desnuda y en la cama junto al hombre que la noche anterior se había ofrecido a ayudarla.
El condenado, que se ha beneficiado de la aplicación de "dilaciones indebidas", pasará cinco años en prisión y otros cinco de libertad vigilada, habrá de indemnizar a su víctima con 5.000 euros y no podrá acercarse a ella a menos de 500 metros ni comunicarse con la chica durante cinco años.
