Luka Doncic desató la euforia en el American Airlines Center al comandar la primera victoria de la serie ante Phoenix Suns (103-94), el mejor equipo de la fase regular. Fue la tercera exhibición seguida del esloveno (26 puntos, 13 rebotes y 9 asistencias), sólo que esta tuvo un final feliz para su equipo, ya que contó con la complicidad de Jalen Brunson (28 puntos). La eliminatoria sigue abierta y en Dallas, agarrados a Doncic, consideran que tienen licencia para soñar con la final del Oeste. O, al menos, para plantar cara, como ya están haciendo.
El único momento en el que los Mavericks vieron en riesgo el triunfo fue cuando Doncic se marchó al banquillo a falta de ocho minutos para el final al sumar su quinta falta personal. "Creo que me pitaron algunas faltas que no eran. Es un juego físico, son los playoffs", lamentó Doncic, que no dejó de protestar las decisiones de los árbitros durante todo el duelo.
Dallas vio caer su ventaja de 17 a 9 puntos, pero el regreso de Doncic a la pista y la falta de puntería de los Suns facilitaron que los Mavericks amarraran la victoria. Por primera vez en la serie, el fenómeno esloveno contó con un sólido apoyo ofensivo de sus compañeros, especialmente del base Jalen Brunson, que logró 28 puntos y 5 asistencias.
Las dos estrellas de los Suns, en cambio, estuvieron muy apagadas en el primer juego de la serie que se disputa en Dallas. Chris Paul, el día de su 37 cumpleaños, se quedó en 12 puntos y 4 asistencias. En una inusual actuación, el experimentado base cometió 7 pérdidas de balón, todas ellas en la primera mitad, quedándose a solo una de igualar el récord de su extensa carrera.
Apretado por la intensidad defensiva local, Paul acumuló seis pérdidas en sus primeros 13 minutos de juego, cuando en la temporada promedia apenas 2,4 por noche. Los Mavericks también contuvieron al escolta Devin Booker, principal referencia en ataque de Phoenix, que se quedó en 18 puntos.
"Todo el equipo ha hecho hoy una defensa increíble y así es como tenemos que jugar siempre", demandó Doncic. "Si jugamos así todos los partidos, tendremos una oportunidad".
Embiid sale al rescate de los Sixers
En el Wells Fargo Center de Philadelphia, Joel Embiid salió al rescate de los Sixers para que sellaran un triunfo 99-79 ante Miami y evitaran colocarse en una desventaja de 3-0, que ningún equipo ha levantado en la historia de los playoffs. El camerunés, máximo anotador de la temporada, se perdió los dos primeros juegos por un fuerte golpe en el rostro que recibió de su compatriota Pascal Siakam en la eliminatoria anterior ante los Raptors.
El pívot aceleró en los últimos días su recuperación de las secuelas del golpe, que le causó una conmoción cerebral y una fractura orbitaria. Jugando con una máscara que le protegía el rostro, Embiid sumó 18 puntos y 11 rebotes y su sola presencia en la pista reactivó completamente a sus compañeros y aficionados.
"Intenté apretar al máximo, estoy contento de que hayamos conseguido la victoria", dijo Embiid sobre su rehabilitación. "Ni siquiera puedo explicar cómo fue. Obviamente tuve muchos síntomas de conmoción cerebral pero estoy contento de haber vuelto y poder ayudar a estos chicos", subrayó el pívot, uno de los finalistas al premio MVP (Jugador Más Valioso) de la temporada.
En esta ocasión el aporte de Embiid al equipo resultó incluso más valioso emocionalmente que en el juego. Defendido por el feroz Bam Adebayo, el pívot apenas hizo 12 lanzamientos a canasta (5 aciertos) y perdió 4 pelotas mientras trataba de adaptarse a jugar con la máscara, que se retiraba cada vez que podía para secarse el sudor.
Además de las lesiones en la cabeza, Embiid también compite con una lesión en el pulgar derecho que le obligará a pasar por el quirófano al final del curso. Con Embiid limitado, el peso ofensivo de los Sixers lo llevaron el joven Tyrese Maxey y el veterano Danny Green, máximos anotadores con 21 puntos.
El triunfo de los Sixers, sin embargo, se basó en su mejora en defensa y en la mediocre actuación ofensiva de los Heat, pese a que contaban de nuevo con el veterano Kyle Lowry. El base se quedó sin anotar, fallando sus cuatro lanzamientos, y 3 asistencias en 25 minutos. El escolta Jimmy Butler fue la única buena noticia de Miami con 33 puntos y 9 rebotes.
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