Líder mundial en español
Mié 21/ 04/ 2010 Actualizado 08:59h. GMT-4
21 ABR 2010 08:59
Nunca antes en la historia un pequeño niño de apenas cinco años de edad llegó a ser tan famoso como él. Apareció sorpresivamente en la escena para ganar notoriedad mundial, rodeado en el misterio de una tragedia en el mar, en la que su madre perdió la vida para ser rescatado él, de las aguas turbulentas del estrecho de La Florida en lo que pareció ser un hecho milagroso. Al menos así muchos lo quisieron creer, rodeado de delfines protectores que lo guiaron y salvaron de una muerte inexorable como antes tantas veces había ocurrido con otros miles de cubanos que intentaron sin éxito, desafiar las inclemencias del tiempo en las aguas traicioneras de las 90 millas que separan a Cuba de los Estados Unidos.
De aquel memorable acontecimiento queda todavía vivo en el recuerdo la batalla legal y moral de un padre amoroso y ejemplar, Juan Miguel, un sencillo y humilde obrero cubano de Cárdenas -la ciudad Bandera- dispuesto a luchar hasta el fin por el rescate de su pequeño hijo, su tesoro filial, secuestrado por los mercaderes del odio que en una locura de egoísmo aberrante convirtieron a Miami en un verdadero Infierno, centro de la atención mundial.
Miami por entonces pareció convertirse en circo. Y como objeto principal del carnavalesco y a la vez trágico y cruel espectáculo, un niño cautivo, Elían González, trofeo de guerra de la batalla contra Cuba y su pueblo, que exhibían aquí desvergonzadamente, ante las cámaras de televisión y la prensa internacional, los inescrupulosos parientes lejanos de la infeliz criatura, víctima de un exilio intolerante, enfermo de odio y sediento de venganza contra el pueblo cubano de la isla, que reclamaba la devolución su padre del niño secuestrado en Miami.
Afortunadamente aquel drama humano tuvo un final feliz. El niño regresó a Cuba con su padre, como tenía que ser. Y allí con el cariño de los suyos y el amor de su pueblo, el dolor de la tragedia fue quedando atrás. Elián González, el niño de ayer de rostro de ángel y cautivadora sonrisa, es hoy un adolescente de cuerpo grácil y carita de hombre, que nos invita a pensar cuando lo vemos vistiendo su impecable uniforme de joven estudiante de una escuela cubana en el Congreso Nacional de la UJC .
¿Qué hubiera sido del niño Elián González si sus parientes lejanos con la Mafia cubana que estaba detrás hubieran logrado su propósito malvado con sus influencias, dinero y poder?
Imaginemos por unos instantes a un niño Elián separado de su padre y su verdadera familia en Cuba, viviendo en Miami bajo la tutela de sus parientes lejanos, ávidos de notoriedad y fortuna, sin más amor para la criatura, que la codicia que se deriva de la explotación y el abuso de su fama.
Los millones de dólares estaban acá, del otro lado de las 90 Millas. Por eso y para eso, para explotar su inocencia, era que sus lejanos parientes secuestradores, querían al niño Elián en Miami.
Contrato de la compañía de comidas rápidas McDonald, cinco millones de dólares por derechos de usar su carita de ángel comiendo "hamburgers". Otros cinco millones por aparecer Elián bebiendo Coca-Cola. Tres millones más por anunciar zapatos tenis de la marca Nike. La Adiditas se quedaba atrás. Otro millón por una visita a DisneyWorld junto al Pato Donald y el Ratón Miguelito .
Dirían los anuncios publicitarios: "Elián compra sus juguetes en 'Toy ar Us". Y por ese comercial en televisión, otro par de millones más. ¿Qué helados toma mi niño? De la marca Borden que es el helado que prefiere Elián. Y así, un millón detrás de otro millón, hasta llegar a una fabulosa fortuna. Ese era el sueño- digo yo- que tenían en la cabeza los parientes lejanos del niño Elián. ¿Qué si no eso?
Pero la historia no resultó como la imaginaron los del lado de acá. Elián González tiene un padre que supo luchar por él hasta la victoria con el apoyo de Cuba, de su pueblo y la conciencia mundial. Prevaleció la cordura, la justicia y la razón, dejando a un lado la locura insensata de un Miami infernal.
Elián González está hoy en su patria, la de verdad, un joven cubano más. Vive una vida feliz junto sus hermanos y su verdadera familia, lejos de este Miami revuelto y brutal que una vez quiso convertirlo en muñeco de trapo para explotar su imagen de carita de ángel vendida al anunciante mejor postor.
Elián González no tiene dinero. Pero Elián tiene vergüenza, que vale más que el dinero. De su padre Juan Miguel lo aprendió. Vergüenza contra dinero, que en Cuba siempre habrá quien no se venda y sepa decir que no.
Pido anticipadamente disculpas a El Mundo.com, pero al no disponer de espacio para dar opinión sobre lo que se manifestó delante de la Doctora Hilda Molina en Argentina, porque los editores no dieron espacio para ello, debo decir, que si bien las razones de Hilda Molina no son perfectas, los manifestantes debieran mejor manifestarse luchando en contra del enorme táfico de drogas que existe en Argentina y toda Sur América; la decencia empieza por casa. Pocos no han sido los casos de detección de drogas en productos sur-americanos, que no pudieron llegar a USA, porque algunos eran hasta de comer. Vivimos con el terror de que del Sur de América, venga algo que nos quite la vida, para estar creyendo en consignitas políticas gritadas a personas que solo están dando su opinión, a quien se las quiera escuchar. Tengan estaciones de otro color luchando contra el tráfico ilegal de drogas.
También había un Clinton de presidente que se demostró muy huraño a un exilio que quizas no votó por el. Todo es política, ¿cierto Max? La democracia tiene su derecha como su izquierda. ¿Pero que opciones pudo haber tenido el papá de Elian? Esta era otra aportunidad para papá Fidel y su revolución solo para zurdos tener un dia de gloria,ya que pueden respirar un poco mejor cada vez que hay un cambio de guardia en la Casa Blanca.

Max Lesnik es periodista cubano exiliado en Miami