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El último pez de la banasta

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SEQUEIROS

Mi liberada:

El viernes fue un día raro. Desde La Moncloa iban cantando a cada rato ministerios como si fuera la lotería de Navidad. Las webs noticiosas, con suma obediencia, iban poniendo el nuevo nombre en lo más alto hasta que otro más nuevo lo desplazaba. Pronto empezaron a segregar gráficos y otras visualidades en las que solo repara el segregador. La propaganda todavía dura y es previsible que ocupe todo el sábado. El goteo se habría producido en cualquier otra circunstancia, pero coincidió con importantes noticias judiciales de impacto político a las que fue oscureciendo. La más importante se produjo a media mañana. El Tribunal Supremo confirmaba la decisión de la Junta Electoral que despojaba de su acta de diputado a Joaquim Torra, el valido de Carles Puigdemont, al frente de la Generalidad de Cataluña.

Días atrás la Junta Electoral había aceptado un recurso del Partido Popular que pedía la aplicación al presidente de este artículo de una ley orgánica aprobada en el año 2011: "Serán inelegibles los condenados por sentencia, aunque no sea firme, por delitos de rebelión, de terrorismo, contra la Administración Pública o contra las Instituciones del Estado cuando la misma haya establecido la pena de inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo o la de inhabilitación absoluta o especial o de suspensión para empleo o cargo público en los términos previstos en la legislación penal". El artículo se introdujo en 2010 a partir de una enmienda de la diputada Rosa Díez. Su aceptación es un claro ejemplo de los estragos del terrorismo, del populismo y del descrédito general de los políticos y de la política. La intención de impedir el acceso a las instituciones de los condenados por terrorismo o corrupción está en la base de la enmienda, que fue apoyada por Psoe y Pp y rechazada por el resto de grupos. La diputada Díez justificó y justifica su enmienda por razones de ejemplaridad. Pero la ejemplaridad solo puede estar basada en la verdad y la verdad que establecen los tribunales debe ser, en términos jurídicos, firme, es decir, a salvo de cualquier recurso.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña condenó al Valido a la inhabilitación. Contra esa decisión cabe recurso ante el Supremo. Aún no se ha presentado. Pero la ley orgánica enmendada por la diputada Díez está activa desde el viernes, cuando la Junta Electoral tomó nota de la decisión del Supremo y despojó inexorablemente al Valido de su condición de diputado. Desde que se conoció la decisión de la Junta Electoral, la putrefacción rábula del sentido que infecta la conversación española pretendió introducir una estupefaciente impugnación: el Valido tendría que dejar de ser diputado pero podía seguir siendo presidente. Y lo justificaban, impávidamente en este artículo del Estatuto: «El presidente o presidenta de la Generalitat es elegido entre los miembros del Parlamento». Incluso tú, mi sesgo andante, pensarías amargamente que este es el artículo que los fascistas españoles (pleonasmo) invocan para sacar de su silla al presidente de los catalanes. Pero te equivocarías. ¡Es el artículo que invocan para mantenerlo en el cargo de presidente! Estos ojillos que se han de comer la tierra han leído, y más de una vez, que ese artículo solo se refiere a la elección del presidente y no a su continuidad. Solo entenderás hasta qué punto es grotesco el rabuleo si imaginas un artículo como este: "El presidente o presidenta de la Generalitat es elegido entre los vivos". Y que rabulearan el rabo rabiando: "¡Pero no prohíbe que lo siga siendo un muerto!".

La única posibilidad legal de Torra es hacerse presidente del gobierno español. Ni la Constitución ni la ley del Gobierno exigen, para serlo, otra condición que la de ser español (y jodidamente para los españoles el Valido lo es), mayor de edad y no estar inhabilitado por sentencia judicial firme. Ser presidente del Gobierno español está barato. Solo hay que mirar al frente. El Valido podría plantear a sánchez la posibilidad de hacerse presidente de España, en la entrevista que tiene concertada para los días venideros. Es una entrevista que tras la decisión del Supremo ha causado una expectación enorme. ¿En calidad de qué lo recibirá sánchez? ¿Médium, ectoplasma? Preguntas razonables ahora que la política española se ha vuelto una forma de la parapsicología.

Hay que reconocer, sin embargo, que Roger Torrent, el presidente del Parlamento catalán, quizá fiado en el dictamen de sus letrados que establecen la indisolubilidad de la condición de presidente y diputado, ha desobedecido a la ley y no al sentido. Así debe hacerlo un rebelde. El mismo viernes llamó a Torra y le dijo: "Presidente, sigues siendo diputado". Desconozco si añadió la fuente de la autoridad, aunque es probable que se refiriera a sí mismo. Luego, en la declaración institucional, el presidente confirmó su desobediencia a las decisiones de la Junta Electoral y el Tribunal Supremo. Por lo tanto es, técnica y objetivamente hablando, un usurpador.

Lo realmente admirable es la tranquilidad que reina. Echo un vistazo a las webs noticiosas, que están ya con la pedrea. Ha aparecido una Darias al frente de la Política Territorial. El grandísimo Juan Cruz ha escrito de ella que es tierna como el Che. Han puesto también un Rodríguez Uribes para la cultura del Deporte. Me alegra por Guirao, que ya podrá volver a ser antitaurino a tiempo completo. Solo falta por asignar un ministerio. Te impresionará libe, ¡pero es el de Justicia! Lo fascinante de sánchez es su obscenidad. Si había una cartera con la que convenía disimular los problemas era con la de Justicia. Al menos haber dejado secreto a Rodríguez Uribes, de coartada. Pero quia. Qué le importará al presidente que alguien escriba, harto de balón, que la Justicia le cuesta, le cuesta. Las 18.31 y la prensa socialdemócrata aún tiene un interrogante en el Cluedo que ha confeccionado para la ocasión. La cínica calma del Gobierno ante el usurpador no es la única. No parece que la oposición haya denunciado la situación ante la Fiscalía. Tampoco que esta misma se haya visto impelida de oficio. ¿Y las asociaciones? No me refiero a Sociedad Civil. Alguna útil y seria, digo, que llame a los catalanes a desacatar cualquier instrucción del gobierno autonómico mientras la presida un ilegal. ¿Y un ciudadano modesto acercándose al juzgado de guardia, la doble hipótesis de que haya un ciudadano y un juzgado efectivamente de guardia? El tiempo es maravilloso en Barcelona. Ayer llovió durante buena parte de la noche y el día y hoy ha amanecido un cielo levantado, de un azul enérgico y expectorante. Hay ahora 12 grados en la calle. No hemos bajado de los 9 en las últimas 24 horas. Es fama lo bien que se vive en esta ciudad. Y cómo se come. Este es el invierno de Nairod, por cierto. Antes de pasar por su cuchillo, los que van a morir lo saludan. El último, un pargo, alma a quien todo un dios prisión ha sido. ¡Cómo se vive! Esta fluidez admirable que hace inútil y de una abrupta grosería la ley. Y en cuanto a su antónimo... Hasta la democracia es una sobreactuación con este pueblo. Menos mal que España empieza a comprenderlo y el último ministro nombrado, poco antes del telediario, fue el de Justicia. Uno del Psoe andaluz que trabajó de magistrado.

Sigue ciega tu camino.

A.

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