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Adiós a la política

José Blanco, consejero con 'lobby' feroz y lejos de Ferraz

Ha dicho adiós a la política después de toda una vida ligada al PSOE. Sánchez no lo ha querido en Bruselas pero le ha dado un puesto en Enagás. "He pasado página", asegura.

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El día en el que José Blanco (58) se enteró de que no contaban con él para las listas del PSOE al Parlamento Europeo decidió que había llegado el momento de cambiar de vida. Tras cinco años en Bruselas, volvía a Madrid dispuesto a ganarse la vida muy lejos de Ferraz y de los resortes del poder que durante tantos años él mismo manejó. "No echo de menos la política, para nada. He pasado página", asegura a LOC, antes de declinar hacer ningún otro comentario sobre esa etapa que ha iniciado hace unos meses en la consultora Acento y su fichaje como consejero de Enagás. "Yo ya no soy un personaje público", zanja.

Lo fue durante muchos años y, aunque ahora no lo pretenda, su nombre sigue apareciendo en titulares no exentos de polémica. El último de ellos llegaba el pasado 27 de mayo, cuando se anunció su incorporación al Consejo de Administración de Enagás. Si su nombramiento resulta aprobado en la junta que la empresa gasista va a celebrar el próximo 30 de junio (es un mero trámite), compartirá reuniones con el ex presidente de la Generalitat y ex ministro de Industria José Montilla, y el asesor energético de Podemos Cristóbal José Gallego, ambos propuestos, como él, como consejeros "independientes" por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), poseedora del 5% de las acciones de Enagás. Pero no son los únicos ex políticos en el Consejo de la empresa: la mitad de sus 13 miembros lo son, con nombres tan conocidos como Ana Palacio e Isabel Tocino, ex ministras del PP, Antonio Hernández Mancha (ex presidente de Alianza Popular) o el ex eurodiputado popularMarcelino Oreja Arburua. Todos cobran 160.000 euros, entre fijos y variables.

"Tras sacarle de la lista europea, Pedro Sánchez le ha recompensado de alguna manera por sus méritos. La entrada de Pepe Blanco en Enagás se puede interpretar como una especie de premio por haber sido bueno porque, a pesar de ser un acérrimo defensor de Susana Díaz, se convirtió al sanchismo y le ha apoyado", resume una persona que conoce muy bien los entresijos del PSOE. La misma fuente destaca, además, la capacidad de adaptación del que fue número dos de Zapatero. "Es listo, táctico, camaleónico, con gran capacidad de análisis político y poco rencoroso. Siempre se ha sabido mover muy bien".

Los atributos que le llevaron a ser el todopoderoso amo del Partido Socialista en tiempos de Zapatero son extremadamente valiosos también en su nueva vida civil. Blanco es uno de los principales activos de Acento Asuntos Públicos, la consultora que dirige Antonio Hernando (52), otro de sus viejos conocidos -fue uno de los chicos de Blanco junto al propio Pedro Sánchez, César Luena y Óscar López en su época de mandamás del partido-. Hernando, ex portavoz del PSOE en el Congreso, también fue purgado por Sánchez. Juntos se han lanzado al terreno del lobby político con Acento, dedicada a "ayudar al mundo corporativo, a instituciones y a los gobiernos a afrontar proactivamente el contexto social, político y económico en España, Europa y Latinoamérica", como reza en su página web.

Otro nombre muy conocido forma parte del equipo de Pepiño. Se trata de Esteban González Guitart (28), el hijo poeta y abogado del portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, que mantiene una excelente relación con Blanco, afianzada en Bruselas -fue uno de los invitados en febrero a la presentación deEllas, el primer libro del eurodiputado popular-.

Aunque ahora reniegue de la política, la vida de Blanco ha estado vinculada a ella desde muy joven. Pepiño, como le conocen en su tierra natal, nació en Mosteiro, una aldea vinculada a Palas del Rey, en Lugo. Su padre, Jesús, era peón caminero y su madre, Erundina, modista. Con 15 años ya militaba en el Partido Socialista Popular (PSP) de Tierno Galván y a los 19 ocupó la Secretaría General de las Juventudes Socialistas de Galicia. A los 27 empieza su meteórica carrera en la política nacional al entrar en la Cámara Alta como senador por Lugo. En el año 2000 conoce a José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sido clave en su carrera. Tras ayudarle a conseguir la Secretaría General del PSOE, se convierte en su hombre de confianza y en el fontanero máximo de Ferraz como vicesecretario general del PSOE. "Lo que él decía iba a misa", recuerdan. Como ministro de Fomento tuvo que lidiar con la famosa huelga de controladores aéreos, a los que doblegó decretando el primer estado de alarma de la democracia española.

José Blanco y José Luis Rodriguez Zapatero. A. CUELLAR

Su inmenso poder en el partido le granjeó también muchos enemigos, pero supo sortear las minas. Ni siquiera las acusaciones por tráfico de influencias en el caso Campeón pudieron con él. El Tribunal Supremo archivó la causa en 2013 por falta de indicios y puso fin al calvario judicial de Blanco.

El ex ministro ha llevado siempre una vida privada muy discreta. Es aficionado a la cocina y al esquí y, como buen gallego, peregrino del Camino de Santiago. Casado desde 1999 con la abogada Anabel Mourenza, una chica de su pueblo a la que conoció de muy joven, tiene dos hijos, María y Pedro, educados en el elitista Colegio Británico de Somosaguas. Con ellos vive en un amplio chalé de Las Rozas, en Madrid, por el que también fue cuestionado cuando estalló el caso Campeón, como lo fue el apartamento de veraneo que adquirió en un residencial en la Ría de Arosa apodado Villa PSOE, que fue denunciado por irregularidades urbanísticas.

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