El camino hasta llegar a este acuerdo no ha trascendido, pero nueve ministros sucesivos de Cultura durante más de una década de tensiones no lograron que Carmen Thyssen firmara un acuerdo de alquiler por la parte de su colección particular, que completa la que el Estado adquirió en 1988 a su marido, Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza. La de su viuda, quien tiene fijada su residencia fiscal en Andorra desde 1992, está valorada, según asegura la propietaria, "en más de mil millones de euros". Hasta 2036 está garantizada su permanencia en el Museo Thyssen de Madrid gracias a un precontrato firmado la semana pasada con una cifra fijada de 6,5 millones anuales. El regreso de 'Mata mua' de Gauguin, pieza estrella de ese fondo, estaba supeditado a que se llegase a un pacto satisfactorio para las dos partes. La vicepresidenta Carmen Calvo ha sido decisiva para que el entendimiento entre el Estado y la baronesa pudiese concretarse. Ahora quedan dos meses hasta perfilar la letra pequeña del contrato antes de estampar la firma definitiva. Pero parece que no habrá marcha atrás.
- ¿Llegar a este acuerdo con el Estado tiene algo para usted de misión cumplida?
- Uno de mis empeños vitales siempre ha sido que la colección Carmen Thyssen se quedase en España y eso fuese compatible con mi tranquilidad patrimonial y la de mis herederos. Hoy me siento muy feliz de que ese afán sea una realidad.
- ¿Ha sido el mejor acuerdo de alquiler al que se podía llegar o ha tenido que ceder?
- Llegar a un acuerdo siempre exige renuncias, pero en este caso lo hago con íntima satisfacción de estar aportando al arte y la cultura españolas.
- ¿Cuándo estuvo más en peligro la permanencia de su colección en España?
- Ha sido un proceso largo y con momentos difíciles, pero me quedo en que ha terminado bien.
- ¿Con qué ministro de Cultura fue mejor la relación?
- He colaborado lealmente con todos los ministros y con todos se han producido avances, pero al final lo cierto es que el acuerdo se ha alcanzado con el actual ministro, José Manuel Rodríguez Uribes, y con la decisiva participación de la Vicepresidenta Carmen Calvo.
- ¿Y con qué gabinete fue peor?
- Todos han tenido voluntad de llegar a un acuerdo. Los problemas, más que en la voluntad de cada equipo, han estado en los sucesivos cambios de ministro, que siempre suponía un parón en las conversaciones.
- ¿Hay algún acuerdo 'tácito' más allá del acuerdo firmado?
- Los temas más relevantes están acordados, pero ahora tenemos dos meses para formalizar este acuerdo mediante el correspondiente contrato donde se abordarán todos los pormenores.
- ¿El 'Mata mua' fue su mejor arma de presión para resolver la situación?
- Siempre dije que, si había un acuerdo, el 'Mata Mua' volvería a España a pesar de las ofertas millonarias de compra que he tenido en los últimos meses. Esa extraordinaria obra de arte vuelve a las paredes del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y de una manera muy destacada.
- ¿Podrá salir el cuadro, si lo aprueba el patronato de la Fundación del museo, generando unos ingresos extra por préstamo?
- No está previsto.
- ¿Cuándo volverá a estar colgado en el museo?
- Cuando se firme el contrato de alquiler y se cumplan los trámites necesarios para el traslado de una obra de un valor tan importante.
- El contrato de alquiler se prolonga por 15 años, hasta 2036. ¿Y entonces qué podrá suceder?
- Veremos qué pasa dentro de 15 años, pero si se decidiese venderla se ha acordado que el Estado tendrá una opción de compra.
- ¿Cuál es la última estimación que tiene sobre el valor del conjunto de la colección?
- Bastante por encima de los mil millones de euros.
- ¿Por qué no fueron tan complejas, ni dilatadas, las conversaciones para la colección de su marido, el barón Thyssen-Bornemisza?
- Aquel proceso tampoco estuvo exento de muchas horas de conversación y algunas dificultades.
- ¿Qué papel ha jugado su hijo en este proceso?
- Borja siempre tiene una participación importante; y más en este caso, en el que ha mantenido contacto directo con el propio Ministro de Cultura y Deporte.
- ¿Será el responsable de que una vez cumplido este contrato negocie la continuidad de las obras en el Museo?
- Naturalmente. Borja y el resto de mis herederos son el futuro
- ¿Tener la residencia fiscal en Andorra ha sido favorable o desfavorable en la negociación?
- La mayor dificultad son los continuos desplazamientos para seguir las conversaciones con el Gobierno. Por lo demás, llevo muchos años de residencia en Andorra, desde que el barón y yo nos enamoramos de sus montes nevados y de su paz.
- ¿Ha habido algún tipo de conversación durante el proceso sobre cómo computan los días que usted pase en España ocupada en gestiones relacionadas con sus museos?
- Ya lo establece la normativa vigente y sólo he pedido que se aclaren algunos términos que no son precisos para que nos den seguridad a todos.
- ¿Qué impresión tiene sobre la polémica de los 'youtubers' que han optado por un cambio de residencia a Andorra?
- Como comprenderá, estos días no he tenido mucho tiempo de seguir polémicas ajenas
- ¿Cómo está viviendo esta pandemia?
- Con preocupación por el sufrimiento que ha generado y con la esperanza de que podamos superar cuanto antes esta pesadilla.
- ¿Sigue comprando obra o ha detenido la ampliación de su colección particular?
- Soy coleccionista y siempre lo seré. Sigo con atención todo lo que acontece en el mundo del arte, pero también es necesario adaptarse a cada momento de la vida.
- ¿Cuál ha sido la última pieza que ha adquirido?
- Una obra del pintor catalán Joaquín Mir.
- ¿Queda algún aspecto por afinar del acuerdo para el alquiler que le inquiete?
- Como ya he dicho, queda un aspecto importante que es la redacción del contrato.
- Ahora que se ha firmado la paz, ¿llegó a imaginar el Museo Thyssen-Bornemisza sin su colección?
- Soy persona tenaz, nunca perdí la ilusión ni dejé de trabajar un sólo día para que la Colección Carmen Thyssen esté donde debe estar: en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en España.
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