Sin levantar la mirada de su pequeño, Sonia Tomé, madre primeriza, se baja la mascarilla para darle un beso a Ángel, su diminuto bebé de bajo peso. Él, que marcó 2,5 kilos en la balanza al nacer, no se considera prematuro, ya que permaneció en la placenta de su progenitora hasta la semana 39.
Aún así, se encuentra junto a su orgullosa madre en la recientemente reformada Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatos (UCIN) del Hospital 12 de Octubre de Madrid. Y es que, como indica María Teresa Moral Pumarega, neonatóloga y jefe de sección en el servicio de Neonatología en este centro, "es importante el peso al nacer y la edad gestacional".
Concretamente se considera prematuros a los bebés que son alumbrados por debajo de las 37 semanas de gestación, y grandes prematuros, a los que pesan por debajo de 1.500 gramos. Entonces, en la actualidad, de lo que es grandes prematuros se contabiliza entre un 7 y 8%, y de prematuros propiamente un 10 o 15%.
Sin embargo, como en el caso de Ángel, también se puede ingresar en la UCIN por hipoglucemia, o azúcar baja como popularmente se conoce, e infrapeso. "Es duro, porque piensas que a ti no te va a pasar. Cuando te quedas embarazada crees que a ti no te va a tocar. Además, tienes que sentirte agradecida de que tu hijo sigue contigo y que serán unos días o unas semanas, pero en algún momento te lo llevarás a casa. Mi experiencia con la situación en general es una bofetada de realidad", confiesa Sonia Tomé.
Y añade: "Te hace más humana, es un golpe de realidad que te hace darte cuenta de que a ti también te puede tocar". Erika Bresnan, que sí que es madre de una niña prematura, Almudena, que nació el 13 de noviembre de este año, justo cuatro jornadas antes del designado como Día de los Bebés Prematuros, comenta: "De repente esos 5 días (ingresaron el día 9) fueron los más largos y a la vez los más cortos de nuestras vidas, pasamos mucho miedo. Porque al final te estás enfrentando a un parto que no estás esperando".
Aunque no duda en señalar: "Pero ves la profesionalidad que tienen estos sanitarios. Ves cómo se entrega esta gente, ves que pase lo que pase siempre todo lo van a hacer al cien por cien y que ya sea para bien o para mal, ellos lo han dado todo, entonces eso también a nosotros nos transmite muchísima tranquilidad". Y quizás te preguntes...¿cuáles son los motivos por los que un bebé nace prematuro?
"Realmente en el primer mundo pues es porque la edad materna en la que las madres tienen el primer hijo cada vez es más elevada. La incorporación de las mujeres al trabajo, así como al mundo laboral cada vez se retrasa más, y eso hace que se pueda tener más riesgos en el embarazo. Por otra parte, también influye el hecho de tener acceso a todas las técnicas de reproducción asistida, y embarazos gemelares en los que hay más riesgo de transfusión feto fetales que puedan tener problemas en los bebés. Y luego en los países del Tercer Mundo o en los países en vías de desarrollo, la prematuridad también aumenta", explica la doctora Moral Pumarega. Y aclara: "No es por estas causas, sino porque en general está también asociado a infecciones maternas menos controladas. Estas pueden ir de VIH a malnutrición o a pobreza, incluso a embarazos en adolescentes muy jóvenes".
Además, esta especialista explica: "El embarazo es verdad que tiene como su tiempo óptimo. Si una mujer es demasiado joven, hay riesgos añadidos para ella y para su bebé. Y si una mujer también tiene muchos años, es decir, es muy añosa, pues también tiene riesgos". "Hay un tiempo óptimo", sentencia.
¿Y se puede sacar algo positivo de toda esta experiencia? "La verdad es que desde el momento en el que ingresas todo el equipo médico que te atiende, desde las urgencias hasta en el quirófano, no hay palabras para cómo te tratan y la cercanía y la humanidad que en estos momentos necesitas sentir. Es un orgullo saber que todo esto es público", resalta Sonia Tomé. "Yo me quedo con el apoyo de la gente que nos quiere, el sentirnos tan arropados", sentencia Erika Bresnan.
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