Emporio Armani dibuja una temporada invernal que es una oda a todas las ramas de la sastrería

En la primera colección de Emporio Armani sin la firma personal de su fundador (fallecido en septiembre de 2005), la casa italiana ha revitalizado todas las ramas de la sastrería. A la sombra de boinas de lana estampada con pata de gallo o confeccionadas en terciopelo, el espíritu de los peaky blinders ha ampliado la silueta del pantalón y ceñido la de chalecos y chaquetas. La propuesta de los herederos de Giorgio Armani ha recorrido la historia de la moda y las horas del día: tras la incursión en la primera década del siglo XX, los detalles vaqueros han precedido a siluetas redonda de caída fluida que adelantaba la llegada de la noche. El traje cruzado y el esmoquin se convierten, en el próximo invierno de Emporio Armani, en la clave nocturna de una mujer que entiende su armario como instrumento de autoconquista.